Literatura y filosofía

El contrato social. Juan Jacobo Rousseau (11/12)

Esta edición viene con traducciones de algunas citas latinas. Quizá les interese y por eso también las dejo aquí. No todas la notas pertenecen al contrato social, pero como me gusta el latín, las pongo de todos modos


Nam utilissimus idem ac brevissimus bonarum malarumque rerum delectus, cogitare quid aut nolueris sub alio principe, aut volueris: El medio más provechoso y más breve para saber elegir lo bueno y reprobar lo malo es el considerar lo que tú, si te hallaras debajo del gobierno de otro príncipe, hubieras querido o no que se hiciese


Idque apud imperitos humanitas vocabatur, quum pars servitutis esset: y entre aquellos incautos tomó nombre de civilización lo que no era más que un instrumento de servidumbre


ubi solitudinem faciunt, pacem appellant: Ellos hacen la soledad y ésto le llaman paz


Omnes autem et dicuntur et habentur tyranni, qui potestate sunt perpetua in ea civitate quae libertate usa est: Tiénese, en efecto, por costumbre llamar y considerar tirano a todo el que ejerce un poder vitalicio en un estado anteriormente democrático


Barbarus hic ego sum, quia non intelligor illis: Me toman por bárbaro porque no me comprenden


Decipimur specie recti: Somo reducidos por la apariencia del bien


Non in depravatis, sed in his quoe bene secundum naturam se habent, considerandum est quid sit naturale: Lo que es natural no le buscamos en los seres depravados, sino en aquellos que se conducen conforme a la naturaleza


Quem te Deus esse Jassit, et humana qua parte locatus es in re, Disce: Aprende lo que la divinidad ha querido que seas, y cual es tu lugar en el mundo humano


Tanto plus in illis proficit vitiorum ignorantia quam in his cognitio virtutis: En ellos, la ignorancia de los vicios es más eficaz que en los otros lo es el conocimiento de la virtud


Mollissima corda Humano generi dare se natura fatetur, Quae lacrimas dedit: Un corazón tierno, he aquí el don que la naturaleza atestigua haber hecho al género humano al darle las lágrimas


Attonitus novitate mali, divesque miserque, Effugere optat opes, et quae modo voverat, odit: Lleno de estupor ante infortunio tan inesperado, rico y miserable a la vez, desea huir de toda esa riqueza, y aquello que ayer había deseado, ahora se le ha vuelto odioso


miserrimam servitutem pacem appellant: a la misérrima servidumbre le llamaban paz


Pectore si fratris gladium juguloque parentis Condere me jubeas, plenaeque in viscera partu Conjugis, invita peragam tamen omnia dextra: Si me ordenas clavar una espada en el pecho de mi hermano, en la garganta de mi padre o aun en las entrañas de mi mujer grávida, mi brazo, aun a despecho suyo, lo cumplirá todo


cui ex honesto nulla est spes: a quienes nada esperan de lo que es honesto


Nec quidquam felicitati humani generis decederet, si pulsa tot linguarum peste et confusione, unam artem callerent mortales, et signis; motibus, gestibusque, licitum foret quidvis explicare. Nunc vero ita comparatum est, ut animalum quae vulgo bruta creduntur melior longe quam nostra hac in parte videatur conditio, utpote quae promptius, et forsan felicius, sensus et cogitationes suas sine interprete significent, quam ulli queant mortales, praesertim si peregrino utantur sermone: Nada representaría para la felicidad del género humano, si, rechazando la funesta y confusa multiplicidad de lenguas, se esforzaran los hombres en sobresalir en un arte único y uniforme, en donde tendrían el poder de explicarse acerca de todas las cosas por medio de signos, movimientos y gestos. En la situación actual, la condición de los animales que el vulgo califica de brutos, parece, en este aspecto, preferible, en mucho, a la nuestra; ¿no nos dan a conocer sus sentimientos más rápidamente, y aun quizás con más fidelidad y sin el menor fingimiento; superiores en ésto a los hombres, sobre todo cuando éstos recurren a una lengua extranjera?

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El contrato social. Juan Jacobo Rousseau (10/12)

 CAPÍTULO III: DE LAS ELECCIONES


Dice que lo más democrático es elegir al gobernante por suerte. ¡Qué estupidez e irresponsabilidad más grande! Sistema de mierda


Al menos admite que no existe una verdadera democracia


CAPÍTULO IV: DE LOS COMICIOS ROMANOS


Habla rápida y brevemente de la historia de Roma y sus votaciones


Sobre el voto de viva voz, o sea, no secreto “(...) Este sistema era bueno en tanto que la honradez reinara entre los ciudadanos, y mientras se avergonzaran de emitir públicamente sus votos en favor de una disposición injusta o de un sujeto indigno; pero cuando el pueblo se corrompió y se compraron los votos, fue menester que la elección se hiciera secreta para contener a los compradores por la desconfianza y evitar que los bribones degeneren en traidores” (Yo defiendo el voto público, porque de todos modos, en secreto siguen haciendo fregaderas, si es público, puedes exigir que tu derecho a que tu voto valga por quien votaste. En secreto, no sabes si manipularon el conteo, o si alguien fue coaccionado por la fuerza o el soborno. Si el voto es público, puedes reportar que alguien te quiso comprar o te quiere forzar, y votar libremente. Queda el registro público de que si algo te pasa, quien reportaste quedará como el responsable)


CAPÍTULO V: DEL TRIBUNADO


“Cuando no se puede establecer una exacta proporción entre las partes constitutivas del Estado, o cuando causas indestructibles alternan sin cesar sus relaciones, entonces se instituye una magistratura particular (...) establece una conexión término medio (...) Este cuerpo (...) es el conservador de las leyes y del poder legislativo, y sirve a veces para proteger al soberano contra el gobierno, (...) otras a sostener al gobierno contra el pueblo, (...) y otras a mantener el equilibrio entre una y otra parte”


“(...) no es una parte constitutiva de la ciudad, no debe tener participación alguna en el poder legislativo ni en el ejecutivo (...) no pudiendo hacer nada, puede impedirlo todo”


“(...) sabiamente moderado, es el más firme sostén de una buena constitución”


“Degenera en tiranía cuando usurpa el poder ejecutivo, del cual es solo moderador, y quiere disponer de las leyes que debe proteger”


“El tribunado, como el gobierno, se debilitan por la multiplicación de sus miembros”


No se ha descubierto, al menos en tiempos de Juan, cómo prevenir la usurpación del tribunado; pero Juan propone que el tribunado se suprima cada cierto tiempo


CAPÍTULO VI: DE LA DICTADURA


Básicamente se toma esta forma cuando las leyes no sirven para mantener el orden y la preservación del estado, dice Juan


“(...) Cualquiera que sea la manera como se confiera esta importante comisión, conviene fijar su duración con un término muy corto e improrrogable. En las crisis en las cuales la dictadura se impone, el Estado perece o se salva en breve tiempo. Pasada la necesidad urgente, la dictadura conviértase en tiránica e inútil”


CAPÍTULO VII: DE LA CENSURA


“(...) la manifestación del juicio público se efectúa por medio de la censura” (Ya tienen mi opinión sobre este tema)


“(...) En todos los pueblos del mundo, no es la naturaleza, sino la opinión la que decide de la elección de sus gustos o placeres. Enderezad las opiniones de los hombres y las costumbres se depurarán por sí mismas”


“(...) la censura puede ser útil para conservar las costumbres, jamás para restablecerlas”


CAPÍTULO VIII: DE LA RELIGIÓN CIVIL


Dice Juan que la primera forma de gobierno era la teocracia; pero que con las diferencias surgieron divisiones, y de ahí el politeísmo, y de ahí la intolerancia religiosa y civil. Nada más alejado de la realidad


De hecho, Juan es incapaz de darse cuenta que los pueblos adoraban a los mismos dioses con nombre diferente


Dice Juan que hay de dos sopas: O una religión que también da leyes civiles y van de la mano, o un estado con dos leyes, una religiosa y otra civil pero que están en contradicción. La religión particular de cada quien no sirve para el estado porque divide


Juan deja en claro su cristianismo; pero también las contradicciones y peligros de tener a la religión como guía del estado


Recomiendo leer este capítulo completo, con total mente abierta. Hacer citas sería demasiado y no hay mucho qué no se sepa ya, que la religión hace esclavos y sanguinarios a los hombres


Aunque la religión personal divide, dice Juan, que lo mejor es dejar que cada quien crea lo que quiera mientras no vaya en contra de ser buen ciudadano, y para ello propone que cada ciudadano tome una religión donde el estado es como su dios. Cierto, tal cual no lo dice; pero vamos, que con este sociópata ya sabemos, y hemos leído, que lo que quiere es control total y absoluto sobre el pensamiento de cada persona. Eso sí, de ahí en fuera, todo lo que tolere su intolerancia debe aceptarse

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El contrato social. Juan Jacobo Rousseau (9/12)

CAPÍTULO XV: DE LOS DIPUTADOS O REPRESENTANTES


La gente corrupta paga para no cumplir con sus deberes “Dad dinero y pronto estaréis entre cadenas”


Una señal de buen gobierno es que la gente participa en las asambleas, por el contrario, en un país mal gobernado, la gente ni se molesta en ir porque saben que al final se hará lo que le convenga al corrupto “Desde que al tratarse de los negocios del Estado, hay quien diga: ¿qué me importa?, el Estado está perdido”


“(...) Los diputados del pueblo, pues, no son ni pueden ser sus representantes, son únicamente sus comisarios y no pueden resolver nada definitivamente. Toda ley que el pueblo en persona no ratifica, es nula (...) tan pronto como un pueblo se da representantes, deja de ser libre y de ser pueblo”


CAPÍTULO XVI: LA INSTITUCIÓN DEL GOBIERNO NO ES UN CONTRATO


“Siendo todos los ciudadanos iguales por el contrato social, todos pueden prescribir lo que es deber de todos, pero ninguno tiene el derecho de exigir a otro que haga lo que él no hace. Es éste propiamente el derecho, indispensable para la vida y movimiento del cuerpo político, y que el soberano otorga al príncipe al instituir el gobierno” (Según Juan, creer que hacer esto es un contrato del tipo “tú gobiernas yo obedezco”, es tan absurdo como decir “Te hago cesión de todo cuanto poseo, a condición de que tú me devuelvas la parte que te plazca”)


CAPÍTULO XVII: DE LA INSTITUCIÓN DEL GOBIERNO


Es un acto compuesto de dos más: El establecimiento de la ley y su ejecución. En el primero hay un cuerpo de gobierno que involucra la ley; en el segundo es un simple acto de nombramiento, no una ley


Quizá en tiempos de Juan, o por lo menos en su sociedad, no queda claro cómo sin gobierno se puede hacer ley para luego pasar al nombramiento. Actualmente estamos acostumbrados a poner las reglas del juego y luego nombrar al repartidor de cartas de forma tan sencilla que la explicación se me hace demasiado rebuscada


CAPÍTULO XVIII: MEDIOS DE PREVENIR LA USURPACIÓN DEL GOBIERNO


Básicamente el truco está en las asambleas programadas por ley, ya que de oponerse el usurpador, claramente iría contra la ley. Y ya ahí se puede decidir si conservar esa forma de gobierno, y si se conserva, decidir conservar a quien administra


LIBRO IV


CAPÍTULO I: LA VOLUNTAD GENERAL ES INDESTRUCTIBLE


Resumen: Sí se puede destruir. Aunque Juan dice que no, que sólo queda subordinada a otras voluntades más poderosas. Para mí eso es un autoengaño


CAPÍTULO II: DEL SUFRAGIO


Dice que mientras todos estén de acuerdo en una asamblea, hay voluntad general; pero que si se prolonga un debate es señal de decadencia. Se ve que no quiere otra cosa que una dictadura, como más adelante dirá “(...) la unanimidad se restablece cuando los ciudadanos, esclavizados, carecen de libertad y de voluntad”


“Si, pues, el pacto social encuentra opositores, tal oposición no lo invalida, e implica solamente la exclusión de ellos, que serán considerados como extranjeros entre los ciudadanos” (Es decir, si opina; pero no cuenta sino piensas como yo, porque entonces no eres de los nuestros. Eso no funciona, es perjudicial, vean la historia de los imbéciles populistas, más recientemente en mi época, Madura de Venezuela y López Obrador de México”)


“(...) si, pues, una opinión contraria a la mía prevalece, ello no prueba otra cosa sino que yo estaba equivocado” (Como cuando en la dictadura de Mao la gente pensaba que el líder no podía estar mal, sino que ellos estaban equivocados por no pensar como él. He ahí el peligro de este pensamiento. El pensamiento de las masas es manipulable)


“(...) es evidente que el carácter esencial de la voluntad general está en dar pluralidad; cuando ésta cesa, la libertad cesa” (Como cuando Mao decía que había que abrir mil escuelas de pensamiento, o cuando se permiten manifestaciones. Que la gente hable, sea libre; pero se joden porque se hace lo que yo diga)


Dice que ha determinado cómo mediante el número de votos se determina la voluntad general; pero no lo hizo. Su obra obscura e incompleta demuestra su mente torcida y ególatra

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El contrato social. Juan Jacobo Rousseau (8/12)

 CAPÍTULO VII: DE LOS GOBIERNOS MIXTOS


Lo más simple es lo mejor, por el hecho de que es simple (principio de parsimonia), además de que entre más complejo, más factible a fallos por lo rebuscado del asunto; pero también un gobierno mixto es válido si es lo que el pueblo necesita en ese momento


CAPÍTULO VIII: NO TODA FORMA DE GOBIERNO ES PROPIA A TODO PAÍS


La forma en que Juan hace la separación es tonta y limitada; pero viniendo de alguien del siglo XVIII, es entendible


Democracia -> Pueblos pobres

Aristocracia -> Riqueza media

Monarquía -> Pueblos opulentos


Despotismo: Climas cálidos

Barbarie: Países fríos

Buena política: Regiones intermedias


Sin duda alguna, y a como están las cosas ahora, los nórdicos han demostrado que esa división es, como dije al principio del capítulo, tonta y limitada


CAPÍTULO IX: DE LOS SIGNOS DE UNA BUEN GOBIERNO


“(...) El gobierno bajo el cual, sin extraños medios, sin colonias, los ciudadanos se multiplican, es infaliblemente el mejor. Aquel bajo el cual un pueblo disminuye y decae, es el peor” (Yo añado, el que prospera a pesar de los problemas, o decae a pesar de todas las facilidades)


CAPÍTULO X: DEL ABUSO DEL GOBIERNO Y DE SU INCLINACIÓN A DEGENERAR


La democracia degenera en oclocracia (la autoridad de un populacho corrompido y tumultuoso); la aristocracia en oligarquía; la monarquía en tiranía; pero aclara que tirano es un usurpador de la autoridad, y déspota es usurpador del poder soberano. “(...) El tirano es el que se injiere contra las leyes a gobernar según ellas; el déspota, el que las pisotea. Así  pues, el tirano puede no ser déspota, pero el déspota es siempre tirano”


Anarquía es cuando el estado se disuelve


En resumen, usando una cita del libro: “(...) el gobierno no cambia jamás de forma sino cuando, gastados sus resortes, queda demasiado débil para conservar la que tiene. (...) Es preciso, pues, dar cuerda a los resortes a medida que se aflojan o ceden; de otra suerte el Estado se arruina”


CAPÍTULO XI: DE LA MUERTE DEL CUERPO POLÍTICO


“Tal es la inclinación natural e inevitable de todos los gobiernos”


“El cuerpo político, como el cuerpo humano, comienza a morir desde su nacimiento (...) Pero el uno y el otro pueden tener una constitución más o menos robusta y conservarse más o menos tiempo. La constitución humana es obra de la naturaleza; pero el organismo del Estado es obra del arte”


El poder legislativo es el corazón del estado. Las leyes pueden revocarse si se vuelven obsoletas, y se pueden crear nuevas según la necesidad. Si no se da ese mantenimiento y se conserva lo útil desechando lo inútil, o no se agrega lo necesario “es prueba de que no hay poder legislativo y de que el Estado ha dejado de existir”


CAPÍTULOS XII-XIV: CÓMO SE SOSTIENE LA AUTORIDAD SOBERANA


“No teniendo la autoridad soberana otra fuerza que la del poder legislativo, no obra sino por medio de las leyes, y siendo éstos actos auténticos de la voluntad general, el soberano sólo puede proceder cuando el pueblo está reunido”


Ahora es mucho más fácil que el pueblo tenga voz sobre lo que le acontece, y esto ayudará al soberano a regular mejor el estado. Por eso un pueblo apático está condenado a la decadencia; pero también un pueblo estúpido e ignorante


Además de las reuniones extraordinarias para casos imprevistos, es necesarios fijar fechas exactas de reunión, toda aquella reunión debe ser considerada ilegítima para efectos legales


“(...) mientras mayor fuerza posee el gobierno, con más frecuencia debe mostrarse el soberano” (Juntitis, pues, para perder tiempo y autoridad)


Cuando son varias ciudades no debe dividirse la soberanía porque se le destruye, ni concentrar la soberanía en una ciudad que subyugue a las demás


Juan considera perjudicial unir varias ciudades en una sola


Propone no tener una capital fija, sino que se vaya moviendo de ciudad en ciudad el asiento del gobierno


“Poblad con igualdad el territorio, estableced idénticos derechos, llevad por todas partes la abundancia y la vida y el Estado llegará a ser el más fuerte a la vez que estará lo mejor gobernado posible”


Cuando el pueblo se reúne, todos son iguales, según Juan, y por eso quienes tienen el poder temen estas reuniones


“Pero entre la autoridad soberana y el gobierno arbitrario se introduce algunas veces un poder medio”

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El contrato social. Juan Jacobo Rousseau (7/12)

 CAPÍTULO II: DEL PRINCIPIO QUE CONSTITUYE LAS DIVERSAS FORMAS DE GOBIERNO



Así como entre más ciudadanos menos soberanía (10,000 habitantes tienen la obligación de atenerse a la ley; pero sólo cuenta su opinión en un 1/10,000); entre más magistrados, más débil será el gobierno


El magistrado tiene 3 voluntades: Individual (que debe ser nula), voluntad de corporación para con el gobierno (que debe estar muy subordinada), y la voluntad del pueblo/soberano (que debe ser la dominante y marcar la pauta a las demás)


“(...) a fuerza de deliberar piérdese a menudo el fruto de la deliberación”


“(...) mientras más numeroso es el pueblo, más la fuerza reprimente debe aumentar (...), es decir, que cuanto más el estado se ensancha, más el gobierno debe reducirse, de tal manera que el número de jefes disminuya en razón del aumento del pueblo” (Bueno, eso sí, la burocracia solo entorpece las cosas, entre más simple, mejor)


CAPÍTULO III: DIVISIÓN DE LOS GOBIERNOS


Democracia: Confiar el depósito del gobierno a todo el pueblo o a su mayoría (magistrados > particulares)


Aristocracia: El gobierno en manos de los menos (ciudadanos > magistrados) (Esto está mal, aristocracia nunca ha habido porque nunca han gobernado los mejores)


Monarquía: Concentrar todo el gobierno en un magistrado único de quien los demás reciben el poder


“Hay más: pudiendo este mismo gobierno, desde cierto punto de vista, subdividirse en otras formas, administrada de cierta manera una y otra de otra, puede resultar de las tres formas combinadas una multitud de formas mixtas, cada una de las cuales es multiplicable por todas las simples”


“En todos los tiempos se ha disputado acerca de la mejor forma de gobierno, sin considerar que cada una de ellas es la mejor en ciertos casos y la peor en otros”


“Si, en los distintos Estados, el número de magistrados supremos debe estar en razón inversa del de los ciudadanos, síguese de allí que, en general, el gobierno democrático conviene a los pequeños Estados, el aristocrático a los medianos y el monárquico a los grandes”


CAPÍTULO IV: DE LA DEMOCRACIA


“(...) Un pueblo que gobernara siempre bien, no tendría necesidad de ser gobernado. Tomando la palabra en su rigurosa acepción, no ha existido ni existirá jamás verdadera democracia. Es contra el orden natural que el mayor número gobierne y los menos sean gobernados. No es concebible que el pueblo permanezca incesantemente reunido para ocuparse de los negocios públicos”


Necesita un estado muy pequeño, sencillez de costumbres, mucha igualdad en los rangos y fortunas, pero ningún lujo


Es propenso a guerras civiles y agitaciones internas, exige mucha vigilancia y valor para sostenerse


Cita a Palatino de Posnania: “Malo periculosam libertatem quam quietum servitium” (La libertad es peligrosa para el malo, como la inactividad para el esclavo)


“(...) Si hubiera un pueblo de dioses, se gobernaría democráticamente. Un gobierno tan perfecto no conviene a los hombres”


CAPÍTULO V: DE LA ARISTOCRACIA


Hay 3 clases de aristocracia: La natural (propia de los pueblos sencillos, a la que yo llamaría gobierno de ancianos), la hereditaria (la peor de todas, se convierte en timocracia) y la electiva (la aristocracia propiamente dicha)


“(...) lo mejor y lo más natural es que los más sabios gobiernen a las multitudes, cuando se está seguro de que las gobernarán en provecho de ellas y no en el de ellos” (Que se gobernará en provecho de las multitudes y no en el de los magistrados)


Necesita moderación en las riquezas y una ley muy estricta de elección de magistrados


CAPÍTULO VI: DE LA MONARQUÍA


Aquí, como una sola persona tiene todo el gobierno, nadie le contradice y todo va hacia el mismo fin


“(...) Los reyes desean ser absolutos, y desde lejos se les grita que el mejor medio para serlo es hacerse amar de sus pueblos (...) El poder que procede del amor de los pueblos, es sin duda el más grande, pero es un poder precario y condicional, con el que los príncipes no se contentarían nunca”


Debido a que el poder recae en una sola persona, es más fácil que le gane el interés personal sobre el interés general. Además de que es la forma de gobierno ideal para grandes estados; pero con el defecto de que para administrar tan gran territorio, es necesario gente que le apoye, y no necesariamente harán valer la voluntad del rey aún si es a favor del pueblo, por lo tanto, el territorio debe estar en proporción de las facultades de quien gobierna


Los mejores reyes, antes que nada, aprenden a obedecer


Juan habla sólo de monarquía absoluta y por eso habla de reyes volubles e ineptos

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