Literatura y filosofía

Kamasutra, por Mallanaga Vatsyayana (11/22)

LAS DISTINTAS CLASES DE UNIÓN

“(...) Las distintas clases de unión son: la apasionada, donde hay que alimentar la pasión, donde la pasión es artificial, donde la pasión es transferida, la unión de medio hombre, la unión con personas bajas y la unión sin límites.

Si un hombre y una mujer fueron arrollados por el ardor desde la primera vez que se vieron y sólo han conseguido volverse a ver tras mucho esfuerzo, o a la vuelta de un viaje, o cuando los amantes, alejados por una disputa, se vuelven a encontrar, tiene lugar la unión "apasionada". En este caso actúese según los deseos y hasta la plena satisfacción.

La unión de dos amantes no demasiado ardientes, que se acrecienta después de haberse iniciado, es aquélla "donde hay que alimentar la pasión". Entonces conviene seguir atizando el deseo con las sesenta y cuatro formas de erotismo, adecuándose a las costumbres. Si esto se realiza por un fin particular, o los dos amantes ponen su afecto en otra cosa, se tiene la unión "donde la pasión es artificial". Entonces cúmplanse todas las formas de erotismo, según el tratado. Sin embargo, cuando un hombre, desde el inicio del amor hasta el deleite, dedica sus pensamientos a otra mujer que quiere, es, como consecuencia, la unión "donde la pasión es transferida".

Hacer el amor hasta la satisfacción con una inferior, una aguadora o una criada, es la "unión de medio hombre". En ésta uno no se debe preocupar de las galanterías. Igual que la unión de una cortesana con un campesino, hasta la satisfacción, es la unión "con personas bajas"; y lo mismo, si un hombre elegante se une con mujeres de pueblo, de las estancias de pastores o de países vecinos.

Por último, cuando dos amantes tienen confianza total, porque están en buena disposición uno con el otro, es la "unión sin límites". Éstas son las distintas uniones.”

LAS DISPUTAS DE AMOR

Porque no todo es color de rosa todo el tiempo, también pueden surgir disputas. Un capítulo no muy útil en ningún sentido a pesar de su título prometedor

III. RELACIONES CON LAS DONCELLAS
I. NORMAS PARA PEDIR EN MATRIMONIO

“(...) Se cumple la Ley Sagrada y lo Útil, casándose, según las escrituras, con una mujer de su misma clase social, que nunca ha pertenecido a otro, y que dará hijos varones, parentela,
aumentará el número de los que están a favor y propiciará placer de amor verdadero. Por eso un hombre con estos requisitos y precavido debe fijarse en la doncella que tenga tanto
consanguíneos como padre y madre, sea al menos tres años más joven, y nacida en una familia de conducta intachable, rica, con muchos admiradores, querida por su familia, y que ésta sea abundante. Esta doncella debe tener muchas relaciones tanto por parte de madre como de padre y ser guapa, un buen carácter y señales de buen augurio; dientes, uñas, orejas, pelo y senos ni diminutos ni demasiado llamativos, ni carecer de ellos, y gozar de un cuerpo sano.

Y uno tiene que renunciar a una chica que, en el momento de la petición en matrimonio, duerme, llora o ha salido de casa. También se debe evitar a la que tenga un nombre desagradable, a la que se mantenga oculta o ya esté comprometida; a la que tiene pelo rojizo, o es pecosa, o hombruna, cheposa, deforme o calva; a la comprometida con la castidad, de nacimiento ilegítimo, o a la que ya haya llegado a la pubertad; a una muda, a una amiga, a una que tenga una hermana más joven muy guapa o que esté siempre sudando. 

Al pedir a una como esposa se debe evitar,
por ser reprochable, a la doncella que se llama
como una casa lunar, un río, un árbol,
o que su nombre, al final, contenga ele o erre.” (Quizá por la forma en que se construye su lenguaje tiene una relación peyorativa; pero no pude encontrar nada que confirme mi teoría)

“(...) llegada la hora de tenerla que conceder en matrimonio, los familiares presenten a la doncella en público con su mejor vestido, y procuren que todas las tardes se divierta. Enjoyada, juegue todos los días con las amigas; cuando se reúne mucha gente, como en los sacrificios y en los matrimonios, intenten que todas las miradas se fijen en ella, y también en todas las fiestas, pues ella tiene naturaleza de mercancía.

Contráigase matrimonio, según los usos de la región, bajo una de estas formas de matrimonio: Brahma, Prajapatya, Arsa o Daiva(1), según las escrituras. Son las distintas normas para pedir en matrimonio.”

1. Son las primeras cuatro, las más recomendadas y las únicas universales concedidas a los brahmanes, de las ocho formas de matrimonio recordadas en los tratados. Traen el nombre de seres divinos o sobrenaturales; exigen el acuerdo de las familias y el rito religioso, y se diferencian entre ellas principalmente en las normas para la dote

COMPROBACIÓN DE LAS RELACIONES

“(...) Unas estrofas sobre este particular:
Los juegos de sociedad como completar versos,
los matrimonios y las amistades
hay que reservarlos para los de la misma clase,
no para los de la clase superior ni para la inferior.
Si uno, esposada una doncella,
vive como un criado,
ésta, ya se sabe, es una relación "alta",
que deben evitar todos los cuerdos.
Si, rodeado de sus familiares,
él se da una vida de gran señor,
es una relación "baja", no digna de alabanza;
y los sabios también rechazarla.
Cuando se lleva a cabo un juego
muy agradable para ambos,
a los que satisface mutuamente,
existe una relación bien aceptada.
Si contrayera una relación alta,
termine sometiéndose a los padres;
pero no caiga, sin embargo, en una baja,
despreciada por los hombres de bien.”
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Kamasutra, por Mallanaga Vatsyayana (10/22)

IX. EL AMOR CON LA BOCA

“(...) El llamado tercer sexo se puede presentar de dos formas: con aspecto femenino o masculino. 

El que tiene rasgos de mujer debe imitar, de ésta, la limpieza del cuerpo, la voz, la gracia, el carácter, la ternura, los temores, la ingenuidad, la incapacidad de aguantar demasiado y el pudor. Cuanto, en general, se hace en la vagina se realiza aquí en la boca, y se llama "amor con la boca". Por esto quien pertenezca al tercer sexo intente conseguir el placer que viene de la conciencia y los medios de subsistencia: busque vivir como una prostituta. De esta manera se comporta quien tiene rasgos de mujer.

El que tiene aspecto masculino, por el contrario, mantenga escondido su deseo y, si quiere conseguir un amante, escoja la profesión de masajista. Durante el masaje apriete, casi en un
abrazo, los muslos del otro con su cuerpo, y, una vez haya nacido una cierta familiaridad, vaya rnás lejos, tocando la ingle y el pubis. Llegado a este punto, cuando se dé cuenta de que el pene del hombre está excitado, lo mantenga moviéndolo con la mano, y se ría, como reprochándole su lascivia. Si aquél, a pesar de haber mostrado los signos del deseo y dándose cuenta de la desviación del otro, no le invita, debe tomar él mismo la iniciativa; si, por el contrario, se lo pide, se oponga y consienta tras la insistencia del otro.

De esto también se valen mujeres libertinas, sin escrúpulos, sirvientas y masajistas, algo que se debe evitar, ya que contradice las doctrinas y resulta despreciable; pues, si más tarde un hombre se pone en contacto con la boca de éstas, puede sentir repugnancia; es lo que explican los maestros. Para el amante de una prostituta no es pecado, pero hay que evitarlo, aunque sólo sea por otros motivos; es la opinión de Vatsyayana.”

Me llamó la atención esta parte:
“(...) en Surasena practican esto sin ningún reparo; efectivamente dicen: «¿Quién puede realmente confiar en el carácter, en la pureza, en los principios, en el comportamiento, en la sinceridad o en las palabras de las mujeres?» Ellas, por naturaleza, tienen una mente corrupta.”

Y esta otra también:
“(...) un libro, se entiende, habla de forma general, los usos, sin embargo, se refieren sólo a lo particular.”

“(...) En la ciencia médica se conocen muy bien
el sabor, la fuerza, los efectos digestivos
hasta de la carne de perro; ¿quizás por esto 
los sabios tienen que comerla?

(...)
Y, dado que se trata de algo secreto
y la mente es voluble,
¿qué persona puede saber
quién, cuándo, qué hace y por qué?”

X. INICIO Y FINAL DE LA UNIÓN

“(...) En compañía de los amigos y de la servidumbre, en un lugar de placer rebosante de incienso perfumado, o sea en la habitación bien acomodada, rodeado de flores, el hombre elegante debe dirigirse a la mujer con palabras agradables, después invitarle a beber; ésta, fresca tras el baño y enjoyada, beba con naturalidad. Entonces el hombre se sienta a su derecha; se retiene ante su peinado, ante la orla de su vestido, ante el nudo de su falda; pensando en las delicias del amor, la aprieta con el brazo izquierdo, pero no con mucha fuerza. La corteja con palabras jocosas y apasionadas, referidas a hechos acaedidos, y en seguida habla de temas secretos y picantes. Se exhibe en el canto y en la música instrumental, acompañándose, si lo cree oportuno, con la danza, conversa sobre las artes y de nuevo la seduce con un brindis. Cuando la mujer se encuentre ya colmada de deseo, él despida a los demás, regalándoles flores, ungüentos y hojas de betel. Una vez solos, la seduzca con abrazos y cosas parecidas, como hemos descrito; luego se preste a desatarle el nudo de la falda y a todo lo demás, como hemos expuesto. Es el inicio de la unión.

Ahora veamos el final del amor. Satisfecha la pasión, los amantes van uno tras otro al cuarto de baño, avergonzándose, como si no se conociesen, sin mirarse. Al volver, todavía con timidez, se sientan en un lugar adecuado, y toman betel; el hombre aplique por el cuerpo de la enamorada purísimo sándalo a otro ungüento. Luego la abrace con el brazo izquierdo y, sosteniendo la copa, la invite a beber con palabras tiernas. O los dos beban a sorbos agua y prueben dulces u otra cosa adecuada a su temperamento y a sus costumbres: caldo claro de carne, sopita ácida, bebidas con picantes de carne asada, frutos de mango, cecina y refrescos de limón azucarados, según el lugar y las costumbres. Él le ofrecezca distintos manjares, probándolos antes para saber si están sabrosos, tiernos y frescos. Si se encuentran en la terraza que hay encima de la casa, se pueden sentar y gozar del claro de luna. El hombre entretendrá a su compañera con bonitos relatos; mientras ella se apoya en sus rodillas y contempla la luna, él la ilustre sobre las líneas de las constelaciones, y le muestre Arundhati, la estrella polar y la corona de los Siete Profetas(10). Es el final de la unión.”

10. La "corona de los Siete Profetas" es la Osa Mayor, cuyas siete estrellas principales se comparan con los grandes sabios de is mitología; en la misma constelación, Arundhati, o sea la pequeña Alcor, viene considerada como la esposa de uno de estos personajes o de todos ellos. La estrella polar es símbolo de la fidelidad. La contemplación de los astros por los nuevos esposos, acomparñada de la recitación de fórmulas de buenos augurios, forma parte del rito matrimonial expuesto en los Grhyasutra, manuales sobre el rito doméstico. 

“Sobre el particular se dice:
Incluso al terminar, un amor
adornado con atenciones,
relatos y actos de delicadeza
suscita un placer inmenso.
Con gestos dulces, según el impulso de cada uno,
que despiertan el amor de uno en el otro,
ya dando la espalda con rabia,
ya lanzándose miradas enamoradas,
con juegos de danza, canciones
y declamaciones, admirando
-con ojos trémulos, húmedos de ardorel
disco de la luna;
tras el primer encuentro, los deseos
que surgieron de inmediato, e, incluso luego,
el dolor en la lejanía;
contándose todas estas cosas,
y, al terminar las impresiones, con abrazos
estremecidos, mezclados con besos;
un joven acrecienta la pasión,
si se enreda en estas emociones y otras así”
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Kamasutra, por Mallanaga Vatsyayana (9/22)

III. VARIEDADES DEL BESO
IV. DISTINTAS FORMAS DE ARAÑAR
V. REGLAS PARA MORDER

USOS LOCALES
“Hay que cortejar a las mujeres según las costumbres locales

Para Suvarnanabha, las costumbres que dependen del carácter tiene mayor valor que las costumbres del lugar; para él no existen usos locales. Es necesario, además, tener presente que con el tiempo los usos, hábitos y juegos pasan de un país a otro.

Entre los abrazos y otras prácticas, lo que precede es siempre el mejor medio para encender la pasión, y lo que sigue es lo más sorprendente”

VI. DISTINTAS MANERAS DE ACOSTARSE

Al igual que los capítulos anteriores, no hay nada qué destacar, y quien quiera leer para tener ideas puede hacerlo sin problema, sólo dos cosas destaco de este capítulo, que una posición es la de Indrani, que según la nota 6, es la esposa de Indra, el rey de los dioses en los Veda. La otra cosa es la siguiente:
“Suvarnanabha opina que se puede hacer el amor acostados, sentados o también de pie en el agua, y estas uniones se deben considerar extraordinarias; pues así resultan fáciles de realizar. Sin embargo, para Vatsyayana, esto no es correcto, ya que no aparece convalidado, por los sabios.” (Para mí que como son posturas fáciles de describir para Mallanaga no tienen importancia. Y según Les Luthiers, en su Cumbia Epistemológica o Dilema de Amor, se puede hacer de pie o en la ventana)

UNIONES EXTRAORDINARIAS
Mi resumen: Todas las bien pinches raras y complicadas

VII. UTILIZACIÓN DE GOLPES.
CÓMO RECURRIR A LOS GEMIDOS APROPIADOS
(Básicamente sadomasoquismo)

“Llamamos esencia del hombre
a la rudeza y a la impetuosidad;
la impotencia, el dolor, el retirarse
y la debilidad, esencia de la mujer.
En ocasiones, por la pasión y la costumbre,
puede tener lugar una permuta,
pero no por mucho tiempo, y, al terminar,
se vuelve a la naturaleza de cada uno

Sin embargo, para el mismo Mallanaga hay límites

Para Vatsyayana es una perversidad, un comportamiento bárbaro, algo despreciable. Esto, y cualquier otro uso de las costumbres regionales, no se debe adoptar aquí. Pero incluso donde el uso es corriente se debe evitar lo que comporte peligro. Efectivamente el rey de Cola, durante la unión, dio un golpe de muerte con una "cuña" a la cortesana Citrasena; Kuntala Satakarni Satavahana mató con las "tijeras" a la reina Malayavati; Naradeva, que tenía una mano lisiada, con un "punzón" usado a destiempo dejó tuerta a una danzarina”

VIII. EL AMOR COMO EL HOMBRE.
LAS INICIATIVAS DEL HOMBRE DURANTE LA UNIÓN

“Si la mujer advierte que el amante está cansado por su continua entrega, pero que aún no ha apagado su deseo, puede, con su consentimiento, ponerlo debajo y prestarle ayuda con el "amor como el hombre"; o adoptar esta función por propia iniciativa, deseosa de poner en práctica algo particular, o por curiosidad del enamorado.”

Me llamó en especial la atención lo que aconseja Suvarnanabha, de que las partes a las que ella dirige la mirada son las que más se deben de atacar

El último párrafo de este capítulo dice:
“Pero no se permita el amor como el hombre
a una mujer en el periodo fecundo(9),
ni a una parida, ni a una "cierva", ni a una encinta,
y ni siquiera a una demasiado gorda”

9. El periodo fecundo de las mujeres dura, según Manu, doce días tras la menstruación; si el amor está prohibido durante la menstruación, acostarse con la esposa en los días sucesivos está considerado por los textos como un preciso deber conyugal. Por el comentario, la prohibición de usar esta postura erótica en tales circunstancias se debería al hecho de que el fruto de una posible concepción resultaría -de naturaleza confusa-; la estrofa expresa el deseo de cuidar la salud de la mujer.
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Kamasutra, por Mallanaga Vatsyayana (8/22)

DISTINTAS CLASES DE AMOR

“El amor que nace de una percepción,
y tiene como característica la reiteración,
hay que considerarlo amor "por práctica",
como sucede con la caza o actividades parecidas.

El amor por acciones nunca antes realizadas,
que no se basa en objetos sensoriales,
sino que nace de una idea,
será amor "por conciencia".

Quien conoce los tratados llama
amor hecho "por convencimiento",
si piensa: «¡Es eso realmente»,
cuando la causa del afecto es otra.

El amor evidente (por sensualidad), conocido por todos,
es el que descansa en los objetos de los sentidos,
porque da los frutos más importantes:
de éste adquieren significado también los otros.”

II. ANÁLISIS DE LOS ABRAZOS

El 64 tiene una connotación erótica según el libro; pero que no logré comprobar; pero creo que se debe a la 8x8 = 64, que viene de 8 aspectos y 8 variedades según se explica a continuación:
“(...) Para los discípulos de Babhravya la unión tiene ocho aspectos: abrazos, besos, arañazos, mordiscos, maneras de acostarse,emitir gemidos, tomar la parte del hombre y el amor con la boca; y cada uno de éstos tiene ocho variedades distintas, por eso existen ocho grupos de ocho, que hacen sesenta y cuatro. Sin embargo, parece evidente que algunos de estos ocho grupos de variedades tienen [como veremos] un menor número de formas, al mismo tiempo que otros tienen más; además, entran en este ámbito también otros agrupamientos, como pegar, gritar, las iniciativas del hombre, las uniones extraordinarias y otros más; por este motivo, la opinión de Vatsyayana es que "sesenta y cuatro" es una forma de expresarse, como se habla del árbol "sietehojas" o del arroz "cincocolores".”

Abrazos antes de la unión:
“(...) Cuando la mujer que pretendemos amar se presenta ante nosotros, si el hombre da un paso adelante con cualquier pretexto, y toca su cuerpo, se tiene el abrazo "que roza". 

Cuando el hombre que se debe conquistar está de pie o sentado en un lugar apartado, y la enamorada, al recoger algo, lo aprieta con fuerza con su seno, y él la agarra, abrazándola, es el abrazo "que traspasa".

Si en la oscuridad, entre la gente o en un sitio solitario, caminan despacio y sus cuerpos se restriegan uno contra otro durante un corto espacio de tiempo, se tiene el abrazo "que frota".

El mismo, cuando se aprieta fuerte contra una pared o columna, trabándose, se convierte en abrazo "que aprieta".”

Abrazos durante la unión
(De pie)
“(...) La mujer, acercándose como una liana a un árbol sala, hace que la cara del hombre se incline para besarle; o, levantado ella la cara, pegada a él, entre ligeros gemidos, se queda un rato contemplándolo tiernamente: es el "enredarse en la liana"

En caso de que la mujer apoye un pie en el pie del amante y ponga el otro en el muslo, y con éste se ciñe, echa un brazo por su espalda y con el otro le hace inclinar los hombros, y gimiendo y arrullando, poco a poco, quiere trepar para besarlo, se tiene el "escalar el árbol"”

(Acostados)
“(...) los amantes se abrazan muy fuerte, entrecruzando los muslos y los brazos, casi en una lucha: es el "sésamo y arroz".

Ciegos de pasión, sin preocuparse si se hacen daño, como si quisieran entrar uno en la otra, mientras ella está sentada en sus rodillas, ante él, o están encima de la cama: es el "leche y agua"

Hasta aquí se han expuesto las distintas formas de abrazo según Babhravya. Sin embargo, Suvarnanabha enumera aún cuatro tipos de abrazo con una sola parte del cuerpo. Si un amante aprieta con todas sus fuerzas, haciendo con sus muslos una traba, sobre uno o sobre los dos muslos del otro, se tiene el "abrazo con los muslos". Con el vientre apretando el vientre, la mujer, mientras sacude su larga cabellera, sube por el hombre, para arañar, morder, pegar y besar: es el "abrazo del vientre". Con los senos cruzando por su pecho, descansa todo el peso: es el "abrazo con el seno". Unida boca con boca, los ojos con los ojos, golpea la frente contra la frente: es el "adorno de la frente".

Algunos consideran que incluso el masaje es un tipo de abrazo, ya que tiene lugar un contacto. Vatsyayana no está de acuerdo, pues el masaje se produce en un momento distinto, es divergente en el fin y no es una acción común de los dos amantes.”

(El mismo Vatsyayana afirma que en la pasión todo se vale y que son innumerables las formas y variedades; pero para quien quiera, que lea los siguientes tres capítulos. La verdad, para mí no es nada relevante ya que son cosas como las ya vistas con los abrazos)
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Kamasutra, por Mallanaga Vatsyayana (7/22)

II. UNIÓN ERÓTICA
1. DESCRIPCIÓN DEL PLACER SEGÚN LAS MEDIDAS, LA DURACIÓN Y EL TEMPERAMENTO

“Los distintos tipos de amante masculino, en relación con el órgano sexual, son liebre, toro, caballo. La amante, por el contrario, puede ser cierva, yegua o mujer elefante. En este ámbito, cuando la relación tiene lugar a la par, se dan tres uniones iguales. En caso contrario, existen seis desiguales(1).”

1. Se alude, sin duda, a las posibles combinaciones entre los distintos tipos de amantes; por ejemplo, la unión entre hombre liebre y mujer cierva es "igual", mientras que entre liebre y
yegua es "desigual"

“Entre las desiguales, si la preponderancia es del hombre, cuando la relación se efectúa entre categorías contiguas, son posibles dos uniones altas. No contigua, existe una sola unión superior(2).”

2. Una unión "alta" es, por ejemplo, la de hombre toro y mujer cierva; la unión "superior" es entre categorías extremas, o sea, caballo y cierva. El mismo planteamiento, al revés, vale para las uniones llamadas bajas y para la "inferior".

“(...) Si la preponderancia es de la mujer, por el contrario, entre categorías contiguas, se dan dos uniones bajas, y, no contigua, una unión inferior. Entre éstas, las uniones iguales son las mejores; las peores, las marcadas por el comparativo. Las otras son moderadamente buenas. Incluso en una situación media, una unión definida "alta" es preferible a una definida "baja". Son las nueve uniones según las medidas.”

(Lo anterior sólo es en base a lo físico o medidas)

“Quien, en el momento de los abrazos, está desganado, tiene poca virilidad y no aguanta los azotes cariñosos es un hombre de pasión débil. En antítesis con esto hay amantes de pasión moderada o ardiente; y lo mismo vale para la enamorada. También en esto, como respecto a las medidas, los tipos de unión son nueve.”

(Lo anterior es en base al temperamento)

“En relación con la duración, los amantes pueden ser veloces, medios o lentos. Hay diversidad de opiniones respecto a la mujer. Hay quien sostiene que ella no consigue la satisfacción igual que el hombre, sino que su deseo viene aplacado de forma continuada por el macho. Este deseo produce, si viene acompañado de la alegría de la conciencia, un placer distinto, en el que la mujer tiene el conocimiento del deleite. Por otra parte, ni siquiera el placer del hombre pertenece a las categorías definibles por un acto cognoscitivo; y no basta informarse: «¿Cómo es tu placer?»(3) Entonces, uno podría objetar: ¿Cómo se puede entender [que el placer de la mujer es distinto]? Porque el hombre, llegado al orgasmo, se para, según sus deseos, sin preocuparse de la mujer; ella, sin embargo, no se comporta igual.”

(Lo anterior es en base a la duración)

3. El sentido es el siguiente: el placer del hombre pertenece a la conciencia, va más allá de la esfera de los sentidos; por esto no se puede conocer, cuando por conocimiento se entiende la percepción directa. Además, dado que ni la mujer ni el hombre pueden experimentar nunca una forma de placer distinta a la suya, es imposible una comunicación real sobre el particular entre ellos.

“(...) Se puede rebatir: cuando el enamorado lo prolonga mucho, las mujeres quedan satisfechas; mientras que, si es veloz, sin reparar en que ellas hayan conseguido la satisfacción, éstas se irritan. (...) No es un planteamiento válido, pues la simple satisfacción del deseo se aprecia, si dura mucho. Y como subsiste la duda, la objeción no demuestra nada”

(Nótese que en una relación sexual, no siempre el orgasmo es el indicador del máximo placer, satisfacción ni deleite, esto se debe a que el acto sexual, según Mallanaga, no sólo es físico, sino espiritual)

“Según Svetaketu:
En la unión, el hombre acalla
el deseo de la mujer;
si va acompañado de conciencia,
se llama satisfacción.”

“(...) la manifestación de placer de la mujer hay que juzgarla igual a la del hombre: ¿Cómo podría haber una diferencia de resultados, si la especie [humana] es la misma, y los dos buscan lo mismo? ¿Quizá por la diversidad de instrumentos y de conciencia? ¿Pero cómo? La diversidad de instrumentos es por naturaleza: el hombre es la parte activa, la mujer la parte pasiva. El agente realiza una función, la parte pasiva obtiene otra; o sea, dada la diversidad de instrumentos, hay también por naturaleza una diferencia de conciencia. El hombre queda satisfecho, cuando piensa: «Yo la conquisto»; y la mujer queda satisfecha, al pensar: «Me ha poseído». Es la opinión de Vatsyayana.”

Si se objeta que debido a las diferencias físicas hay diferencia de resultados, Mallanaga dice que no, porque son la misma especie; también se le objeta que aunque trabajen juntos, el fin es distinto, Mallanaga dice que no, porque es trabajo en equipo (en resumen, él lo dice muy poético)

“Vatsyayana concluye:
Ya que la especie no es distinta,
el esposo y la esposa buscan el mismo placer;
por esto hay que acariciar a la mujer para que ella
sea la primera en alcanzar el deleite.”

“(...) Durante la primera unión el hombre es ardiente y veloz, al contrario que en las sucesivas. La mujer, sin embargo, es al revés” (De esto hay una explicación psico-biológica. El macho no sabe si lo rechazará la hembra, por lo que debe actuar veloz e inseminarla. Si es aceptado por ella, puede ser menos impulsivo y ser más lento y apasionado. La hembra, al principio, creerá ser sólo un objeto de satisfacción sexual, "que me embarace y se largue, al fin que si el producto es malo me consigo a otro"; pero al demostrarle el macho que ella es importante para él, que la ama y la valora, ella deseará más de él y procurará tenerlo consigo más tiempo)
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