Literatura y filosofía

Kamasutra, por Mallanaga Vatsyayana (18/22)

CÓMO RECONOCER AL HOMBRE DESENAMORADO

“Una prostituta debe saber reconocer al amante desenamorado por su cambio de humor y por la expresión de su cara. Un hombre así es muy poco generoso; (...) Antes de que él se dé cuenta, la prostituta tiene que apropiarse, pretextando otro motivo, de sus objetos de valor”

CÓMO DESCARTAR A UN AMANTE

“Al amante fiel, que en tiempos pasados fue de provecho, si ahora ofrece pocos beneficios, la prostituta lo mantenga con ella, pero lo engañe. Sin embargo, si él ya no tiene nada, se lo quite con apaños, sin miramientos, recurriendo a la ayuda de otro hombre.”
En resumen, caerle gorda y hacerse odiosa para él

“Prostitución es unirse a los clientes tras atenta valoración,
dar placer al hombre con el que se tienen relaciones,
sacarle dinero mientras está entusiasmado
y al final liberarse de él.
La prostituta que, al acoger a sus clientes,
se comporta según esta norma
jamás se deja engañar por ellos
y acumula muchas riquezas.”

4. RECONCILIACIÓN CON UN AMANTE YA DISFRUTADO

“Cuando una prostituta deja a un amante un instante después de haberle exprimido todo lo que tenía, puede restablecer una relación con un hombre que ya había disfrutado. Lo puede hacer si es rico, y ha vuelto a ganar mucho dinero, si le sigue atrayendo. En caso de que se dirija a otra, hay que pensárselo. Este hombre puede ser, basándose en los hechos, de seis tipos: la ha abandonado espontáneamente, y también porque le dio la gana ha dejado a la otra; se ha tenido que alejar de las dos porque ambas le han rechazado; rompió la relación con ella porque le dio la gana, mientras que la otra le ha puesto a la puerta de la calle. O la abandonó porque le dio la gana y todavía está con la otra; le dejó a ella porque le echó, y a la otra porque le dio la gana; por fin, rechazado por ella, se encuentra aún con la otra mujer

Si un hombre que ha abandonado porque le ha dado la gana tanto a ella como a la otra le vuelve a proponer ser amante, la prostituta no debe reconciliarse con él; no le interesan las cualidades de ninguna de las dos y es una persona voluble

Quien ha dejado a las dos porque le han puesto a la puerta de la calle es un hombre constante

En caso de que éste, aunque sea rico, haya sido rechazado por una prostituta que ganaba mucho por otra fuente, cabe la posibilidad de reiniciar una nueva relación; pues se puede pensar que, enfadado con aquélla, será muy generoso con ésta por indignación. No vale la pena, sin embargo, si le ha abandonado por pobre o por avaro

Al hombre que se fue de su lado porque le dio la gana, mientras que la otra lo ha echado, se le puede acoger si desde el principio se muestra dispuesto a ser generoso

En caso de que se proponga como amante un hombre que se alejó de ella porque le dio la gana y aún está con la otra, hay que someterlo a un examen. Es posible que se haya acercado a otra mujer buscando algo especial y, al no encontrarlo en aquélla, quiera volver de nuevo a sondearla; una vez a su lado, se mostrará generoso, pues es un hombre apasionado. O también podría ser que haya conocido los defectos de aquella mujer y ahora, en la amante anterior, encuentra las mejores cualidades; este hombre, que reconoce las ventajas, será extremadamente pródigo. Pero, si la prostituta se da cuenta de que el pretendiente se parece a un niño, cuya mirada se posa en todas partes, o que le gusta mentir, o que sus pasiones duran tan poco como el azafrán, o que es un individuo capaz de todo, puede restablecer los lazos con él o dejarlo

Al hombre que ella echó y que ha dejado a la otra porque le dio la gana, en caso de que se proponga como amante, hay que someterlo a examen. Podría ser que quiera volver de nuevo por amor, y entonces sería muy generoso; le han cautivado sus cualidades, mientras con la otra no sentía placer alguno. También existe la posibilidad de que, al haber sido puesto a la puerta de la calle sin razón, ahora vuelva con deseo de venganza; o que, después de que coja confianza, quiera llevarse el dinero del que ella se apropió mientras él la cortejaba; o incluso que se proponga pagarle con la misma moneda, a incube la intención de abandonarla después de haberla separado de su actual amante. Con un hombre así, que piensa cómo puede perjudicarla, no debe reiniciar la relación. Si, más tarde, él piensa de otra forma, hay que descubrirlo con el tiempo. Y vale exactamente igual para el hombre que ella echó y sigue con la rival, aunque le haga propuestas

A hombres así, que se ofrecen como amantes cuando la prostituta está unida a otro, se les puede sacar ventajas. Se puede pensar: lo ha echado para tener campo libre, el amante se ha dirigido a otra parte y ahora tiene que poner todo el empeño en reconquistarlo; o hablará sólo con él, y la otra le plantará; o incluso infligirá un golpe bajo al orgullo de su amante actual

Otros motivos: le ha llegado la hora de ganar dinero, ha mejorado su lugar de residencia, ha obtenido un cargo importante, se ha alejado de la mujer, ha conseguido liberarse de los vínculos de dependencia, o, por fin, se ha alejado del padre o del hermano. La prostituta puede pensar, por el contrario, que, haciendo las paces con él, tiene la posibilidad de conquistar a un amante rico, a quien ha mantenido alejado de ella el hombre con el que vive ahora. O puede considerar que, si la mujer to trató mal, conseguirá alejarlo de ella; o incluso, sabiendo que un amigo de este hombre ama a una rival de ella, que la odia, estima que conseguirá alejar, a través de él, al amigo de aquélla; o finalmente puede suponer, ya que es un inconstante, que le hará comportarse como un calavera

A un hombre así tanto el pithamarda como todos sus compañeros le contarán que, la vez anterior, fue la maldad de la madre de la prostituta la que acabó echándole, pues ella, aunque lo quisiera, no podía hacer nada; y le explicarán que ella ahora acompaña a su amante actual sin pasión alguna, más bien odiándolo. Le convencerán recordándole los antiguos gestos de afecto de la mujer, llenos de recuerdos cada uno de ellos aparecerá unido a una atención de él. Es la reconciliación con un amante ya disfrutado

Algunos maestros sostienen que, entre un amante nuevo y uno frecuentado con anterioridad, este último es mejor, porque ya se conoce su carácter, ya se ha probado su pasión y resulta fácil de complacer. Vatsyayana considera, sin embargo, que un amante ya frecuentado, dado que sus bienes han sido totalmente exprimidos, no ofrece demasido dinero, y es difícil conquistar su confianza, mientras que el amante nuevo se enamora con facilidad. A pesar de todo, siempre hay excepciones, según la naturaleza de los hombres.”
Compartir:

Kamasutra, por Mallanaga Vatsyayana (17/22)

VI. LA PROSTITUCIÓN

“En su relación con un hombre las prostitutas encuentran el placer y, naturalmente, los medios de subsistencia. Si su motivación es el placer, se comportan espontáneamente; por el contrario, cuando buscan dinero, mantienen un comportamiento artificial. Pero incluso en este caso una prostituta debe intentar hacer que parezca espontáneo; pues efectivamente los hombres confían en las mujeres dedicadas al amor. Para mostrar su falta de artificio no debe ser avariciosa, ni pretender conseguir dinero con medios ilícitos para asegurar su futuro. Siempre elegante, se detendrá mirando por la calle mayor, de tal forma que la vean, pero sin destaparse demasiado, ya que tiene la naturaleza de mercancía

Entable amistad con cuantos le puedan servir para conquistar a un amante, alejarlo de otras, poner remedio a sus desgracias y ganar dinero, y para que los posibles clientes no la desprecien.”

“(...)Veamos ahora las cualidades de una enamorada: guapa, joven, signos de buen augurio y se muestra extremadamente dulce; le gustan los valores y no el dinero; desea los placeres del amor, tiene un ánimo estable, no cambia de actitud; busca la distinción, vive siempre sin avaricia, le gustan las tertulias y las artes.

Los valores generales son: inteligencia, buen carácter y educación; honestidad, gratitud, previsión, provisión y fidelidad a la palabra dada; saber distinguir el momento y el lugar oportunos, vivir como persona elegante; evitar la depresión, reír continuamente, la perversidad, la calumnia, la ira, la avidez, la arrogancia y la volubilidad; corrección en la conversación y, por último, ser expertos en el Tratado del Amor y en sus ciencias adicionales. Si se da la espalda a estas buenas cualidades, se queda uno con sus defectos.”

“(...)Por amor, sin embargo, no se deben perjudicar las ganancias, pues esto último es el principal motivo”

CÓMO ATRAER AL POSIBLE CLIENTE

Son muchas estratagemas que se me hacen medio bobas, sólo rescato esta frase

“Incluso si le invita un posible cliente, una prostituta no debe aceptarlo rápidamente, pues los hombres desprecian a las mujeres fáciles de conseguir”

2. CÓMO SE COMPLACE A UN AMANTE

“Una vez unida al amante, para hacerlo feliz, la prostituta viva como si ella fuese su única esposa. En resumen, haga lo necesario para que el hombre se encariñe con ella, pero sin que ella llegue a encariñarse de él, comportándose, sin embargo, como si lo amase.”

“(...) Durante el amor se muestre maravillada por sus exquisiteces; aprenda las sesenta y cuatro artes eróticas y ponga en práctica con regularidad las que éste le ha enseñado. Cuando estén solos, se comporte adecuándose a las costumbres del amante; exprese sus deseos, y esconda eventuales defectos en las partes secretas del cuerpo. En la cama, cuando el hombre se aleja de ella, no se muestre indiferente, sea condescendiente, si le acaricia las partes íntimas, lo bese y lo abrace mientras duerme

Lo mire cuando tiene la mente puesta en otro sitio, o mientras pasa por la calle mayor, desde la terraza que hay encima de su casa; si él se da cuenta, muestre su desconcierto y con esto su sinceridad. Odie a sus enemigos, sea amiga de los que él quiere, sienta placer con lo que a él le gusta; comparta su alegría y su dolor, quiera saber cosas de sus mujeres y no mantenga un enfado por mucho tiempo. Si él tiene señales de arañazos y mordiscos, aunque se los haya hecho ella, sospeche de otra

No hable de su amor, sino que lo manifieste con sus actitudes”

“(...) No alabe a otro hombre por sus cualidades, ni critique a quien tiene los mismos defectos que él, conserve lo que le regala”

Se menciona también que si el cliente es muy digno, le proponga que la rescate de su soberano, respecto a esto hay una nota que dice:
1. Es probable que se aluda a la cortesana que depende directamente del Estado (situación descrita en el Artbasastra), en el que se indica que la suma necesaria para rescatarla es muy
elevada, 24.000 pana, en relación con su salario anual de unas 1.000 pana.

“(...) Si el amante se ha encariñado con ella, prometa seguirlo hasta la muerte. Un amante así tiene estas características: da libre desahogo al sentimiento, no cambia de comportamiento, hace lo que la mujer desea, no tiene dudas y es desinteresado en cuestiones de dinero

Todo esto ha quedado expuesto, a título de ejemplo, siguiendo las prescripciones de Dattaka

Lo que no ha sido explicado, la prostituta lo aprende de la gente y de la naturaleza de los hombres.”

Gran parte del capítulo se refiere más que a un servicio sexual como lo conocemos actualmente (apareamiento animal y ya), a un tipo de enamoramiento del cliente que está en buena posición, con tal de ella garantizar su porvenir, aunque eso signifique matrimonio e hijos. Es el tipo de prostitución no tan estigmatizada en la sociedad y al que muchas mujeres siguen recurriendo

3. MÉTODOS PARA SACAR DINERO

“Se puede sacar dinero a un amante apasionado naturalmente o con estratagemas. Sobre el particular algunos sostienen que, si se consigue espontáneamente lo que se necesita e incluso más, una prostituta no debería recurrir a otros medios. Para Vatsyayana, el amante dará incluso el doble de lo pactado, si se recurre a estratagemas. (...) Escoja entre las mercaderías, según el momento y a cambio de dinero, joyas, alimentos, bebidas, collares de flores, vestidos, perfumes y cosas parecidas, ante el amante, al que elogiará por su riqueza. Haga públicos, sirviéndose de los invitados, los gastos que tienen que afrontar para ir a visitarle; contraiga deudas por su culpa, y discuta con su madre por escaparse para ir a su encuentro. No vaya a las fiestas de los amigos porque no tiene nada que regalarles; antes, incluso, muestre al amante, y se lo recuerde, los regalos de valor que le hicieron éstos. Debe renunciar a algo a lo que estaba acostumbrada

Puede, además, aducir como justificación un trabajo de un artesano en beneficio del amante; hacer un favor, por algún motivo, a un médico o a un ministro, y una ayuda a amigos, muy serviciales, en dificultad; o trabajos en casa, ritos que cumplir por el hijo de una mujer a la que quiere mucho, ganas de un embarazo, una enfermedad o el deseo de aliviar la pena de un amigo

Venda, invocando el bien del amante, parte de sus chucherías; o le muestre a un mercader, con el fin de empeñarlas, sus joyas o los objetos preferidos de su casa [para que crea que está ahogándose]. Si hay intercambio de muebles parecidos con otras cortesanas, pretenda tener alguno que la distinga

No olvide, sino pregone, las atenciones recibidas en el pasado; le haga llegar lo mucho que ganan otras cortesanas, pero a éstas, en su presencia, les describa sus ingresos extraordinarios, reales o no, casi avergonzándose. Rechace ostentosamente a los clientes de antaño que intentan acercarse a ella, con la promesa de ingresos espectaculares, y recalque el comportamiento generoso de sus rivales. Por fin, haga que le suplique un niño, que le asegure que ya no volverán a acercarse jamás [otros amantes]. Son los distintos métodos para sacar dinero.”
Compartir:

Kamasutra, por Mallanaga Vatsyayana (16/22)

5. LAS AVENTURAS AMOROSAS DE LOS SEÑORES

“(...) Entrar en casa de otro no está permitido ni al rey ni a los altos funcionarios, pues el pueblo se fija en su comportamiento y los imita. Los habitantes de todo el mundo saben cuándo sale el sol, y también ellos se despiertan; luego ven que prosigue su curso y siguen su ejemplo. Por esto los poderosos no deberían ser indulgentes con ningún gesto de ligereza tanto por irrealizable como por irreprochable. Pero si, forzados por las circunstancias, tiene que comportarse así, recurran a estratagemas.”

En sí son consejos para tener encuentros con las subordinadas, dependiendo de las circunstancias de la cultura y de la época en las que fue escrito el libro. También habla de costumbres en las que las mujeres se entregan voluntariamente a sus superiores, ya sea por respeto, cultura, o por tradición

“Éstos y otros muchos subterfugios
relacionados con las esposas de otro
se dan en los distintos países
y se llevan a la práctica por los soberanos.

No debe entretenerse con estas cosas el rey
preocupado por el bienestar de su pueblo;
ya que, una vez que ha reprimido a sus seis enemigos(6),
él dominará la tierra.”

6 Los seis vicios del hombre: deseo (desmedido), ira, avaricia, orgullo, intoxicación, lujuria.

6. EL COMPORTAMIENTO DE LAS MUJERES DEL HAREM

“(...) Dado que las mujeres del harem están bajo custodia, ningún hombre puede ir a visitarles; y, además, como hay un solo esposo y común para muchas, no reciben satisfacción. Por esto se pueden dar placer una a otra recurriendo a subterfugios. Vistiendo de hombre a su hermana de leche, a una amiga o a una esclava, y calmando su deseo con la utilización de instrumentos de forma adecuada sacados de tubérculos, raíces o frutos, a objetos artificiales. En otros casos acostándose encima de estatuas de hombres con el miembro al aire

A veces los soberanos son comprensivos y, aunque lo hagan sin pasión, se aplican penes artificiales y se unen cuantas veces sean necesarias, incluso con muchas esposas en una sola noche. Sin embargo, a la que ellos aman, o a la que está de turno, o a la que se encuentra en el periodo fecundo la abordan con deseo. Son los distintos usos en los pueblos orientales. Con el método adoptado por las mujeres se ha insinuado también que los hombres que no
consiguen tener relaciones aplacan la excitación con distintas personas, seres de otra naturaleza, estatuas femeninas o simplemente tocándose

Muy a menudo las damas del harem consiguen que entren con las criadas hombres elegantemente disfrazados de mujeres.”

“Vatsyayana considera que, para un hombre elegante, sería mucho mejor no entrar en un harem, aunque sea de fácil acceso, ya que se trata de una empresa muy arriesgada. Sin embargo, puede entrar, si el lugar tiene salida, está en la frondosidad de un bosque, dispone de muchos salones y unos pocos guardias negligentes, y el rey está de viaje, después de examinar todas las razones, cuando le han invitado muchas veces a la vista de un beneficio, ha observado la entrada a las habitaciones y las mujeres le han indicado cómo debe hacerlo. De todas las formas, en la medida de lo posible, procure salir todos los días.”

CÓMO CUSTODIAR A LAS ESPOSAS

“(...) El hombre custodie a sus esposas manteniéndolas alejadas de estas ocasiones. Los maestros aconsejan para el harem guardias vacunados contra la tentación amorosa

Gonikaputra objeta que éstos, por miedo o por dinero, podrían dejar entrar a otro hombre; por eso deben estar vacunados contra la tentación amorosa, contra las amenazas y contra la corrupción. Virtud es ausencia de engaño, pero se puede renunciar a ella por miedo; para Vatsyayana, deben ser de probada virtud y vacunados contra el miedo

Para conocer su honestidad o deshonestidad se puede examinar a las esposas, recurriendo a mujeres que les cuenten cosas de otros, sin revelar sus intenciones; es lo que dicen los discípulos de Babhravya. Para Vatsyayana, como entre los jóvenes los enredos tienen éxito, no hay que tentar sin motivo a un inocente. Las causas de corrupción entre mujeres son: reunirse demasiado a menudo, falta de barreras, egoísmo del marido, excesiva libertad en el comportamiento con los hombres, quedarse solas porque el marido está de viaje, residir en un país extranjero, tener problemas de subsistencia, visitar a mujeres sin escrúpulos y los celos del marido.”

“(...) Nadie que examine, como consta en este libro,
los medios expuestos en la sección de las esposas de otro,
o sea experto en el tratado, tendrá que enfrentarse
con que las mujeres le engañan.
Como estas prácticas sólo valen en ciertos casos,
se pueden percibir claramente los riesgos
y van contra la Ley Sagrada y lo Útil,
uno no debería mirar a las esposas de otro.
Esto se convierte en una ventaja para los hombres,
si se hace para vigilar a sus esposas;
estas normas no son para conocerlas mejor,
sino para perjudicar a la gente.”
Compartir:

Kamasutra, por Mallanaga Vatsyayana (15/22)


2. FORMAS PARA CONOCERLA MEJOR

“(...) Algunos maestros sostienen que a una doncella se la conquista más fácilmente con el cortejo personal que mediante una alcahueta, pero que la intermediaria puede resultar mejor que uno mismo para conquistar a las mujeres casadas, de índole más compleja. Vatsyayana considera que en cualquier circunstancia, dentro de las posibilidades, lo mejor es actuar personalmente; si la situación se complica, se recurra a una alcahueta. Según opinión común, las mujeres que cometen adulterio por primera vez y aquellas con las que se puede hablar sin cortapisas se deben seducir personalmente; las de características opuestas, a través de una intermediaria.”

Menciona otras cosas pero a mi punto de vista no son relevantes, ni tampoco actuales, ni tampoco universales

3. EXAMEN DE LA DISPOSICIÓN DE ÁNIMO

“(...) Un hombre, cuando empieza a cortejar, tiene que examinar el comportamiento de la mujer, y así se dará cuenta de su disposición de ánimo. Si ella no esconde sus intenciones, conquístela enviando a una alcahueta. Cuando no acepta que le cortejen, pero vuelve a encontrarse con él de nuevo, se debe saber que está indecisa y hay que conquistarla de forma gradual. Si rechaza los halagos, pero se viste elegantemente, y va así a hacerle una visita, quiere decir que el hombre tiene que poseerla a la fuerza cuando estén solos

Si permite que le cortejen cuanto uno quiera, pero incluso después de haber pasado mucho tiempo no se entrega, es una mujer a la que le gusta que le colman de atenciones, aunque sea inútilmente; se la puede vencer cortando toda relación, ya que la mente humana es inconstante

Si una vez cortejada, se retrae, no se encuentra con él, pero tampoco lo rechaza, ya que respeta, tanto en el hombre como en ella, la dignidad y el orgullo, es una mujer a la que se puede seducir con mucho esfuerzo, gracias a una profunda intimidad; se la conquiste recurriendo a una alcahueta que conozca bien sus puntos débiles

Si es objeto de atenciones y las rechaza de forma zafia, conviene dejarla. Sin embargo, cuando demuestra afecto, aunque haya sido poco amable, se puede intentar convencerla. Si por algún motivo se deja tocar, como si no lo notase, está indecisa; se la puede seducir con constancia y paciencia.”

4. LAS FUNCIONES DE LA ALCAHUETA

“(...) Un hombre se puede acercar, a través de una alcahueta, a la mujer que ya ha demostrado actitudes y expresiones de beneplácito, pero que no se hace viva, y a la que no conoce. La alcahueta busque entrar en su casa con un tacto irreprochable, y alegre su vida contándole episodios inventados, desvelándole distintas formas para fascinar a los hombres y contando hechos acaecidos en el mundo, cuentos escritos por artistas e historias de adulterio. Haláguela ensalzando su belleza, cultura, elegancia y buen carácter, y le insinúe el lamento, diciendo: «¿Cómo es posible que una persona como tú tenga un marido así?» Exclame: «¡Querida, no es digno ni de ser tu esclavo!»

Cuando ya se la haya ganado, hable insistentemente, ante ella, de la débil pasión de su esposo, de sus celos, falsedad e ingratitud; le acuse de que no le gustan los placeres, de avaricia, de inconstancia y de cuantas otras culpas escondidas se pueden encontrar en él. Se fije en el defecto que más le molesta a insista en el mismo. Si la mujer es una "cierva", no supone demérito para el esposo ser un hombre "liebre"; un argumento parecido vale para la "yegua" y la mujer "elefante"

Gonikaputra opina que, una vez conseguida la confianza de una mujer, un hombre puede acercarse a ella por los buenos oficios de una alcahueta, si es el primer adulterio que comete o es de índole compleja

La alcahueta le cuente las aventuras de ese hombre y sus amores, pintándoselos bien.”

“(...) Svetaketu opina que la función de la alcahueta no vale para un hombre o una mujer que no se conocen ni han mostrado signos de gustarse. Los discípulos de Babhravya sostienen que conviene a dos personas cuyas inclinaciones son ya de dominio público, aunque no se conozcan

Según Gonikaputra, vale para los que, teniendo amistad, no conocen sus intenciones recíprocas

Vatsyayana opina, por el contrario, que es útil incluso para los ni se conocen ni han revelado su estado de ánimo, ya que la alcahueta despierta confianza.”

“(...) Después de haberse intercambiado signos de beneplácito mutuo, mantengan un encuentro fiándose de la alcahueta. Los discípulos de Babhravya opinan que esto puede tener lugar en el transcurso de una visita a un templo o de una procesión, durante unos juegos en el parque, baños, matrimonios, sacrificios, diversiones y fiestas, cuando se declara un incendio o hay confusión por un robo, si se pone en marcha el ejército de un país o la gente está distraída mirando un espectáculo, y en otras muchas ocasiones. Gonikaputra considera que se puede propiciar fácilmente el encuentro en casa de una amiga o de religiosas pertenecientes a distintas órdenes

Vatsyayana juzga, por el contrario, que lo mejor es ir y entrar en casa de la mujer, cuando la entrada y salida es de fácil acceso y conoce cómo ponerse al reparo de riesgos; ningún otro sabrá la hora y le resultará fácil hacerlo

Los distintos tipos de alcahueta son: la autorizada, la limitada, la portadora de cartas, la intermediaria de sí misma, la tonta, la esposa alcahueta, la silenciosa y la "embajadora del viento"

La "autorizada" es la que, dominada la situación basándose en los deseos de la mujer y del cortejador, lleva a cabo la misión bajo su criterio. Suele actuar cuando los dos se conocen y ya han hablado; encargada por la mujer, incluso cuando los dos se conocen, pero nunca han hablado; y por curiosidad, si ella considera a los dos afines uno a otro, aunque no se conozcan

La alcahueta "limitada" es la que, sólo en parte al corriente de la cuestión y del cortejo, termina lo que está en suspenso. Es útil para un hombre y una mujer que ya han podido descubrir las intenciones recíprocas, pero que se ven esporádicamente

La "portadora de cartas" lleva sólo los mensajes. Vale para informar del lugar y hora a los que ya tiene sentimientos profundos y se conocen bien

Es "intermediaria de sí misma" la que, invitada por otra para que le haga de embajadora, visita al hombre por propia iniciativa, como si no supiese nada; le cuenta que ha hecho con él el amor en sueños, o critica a su mujer, si él confunde por equivocación sus nombres, y con un pretexto parecido se muestra celosa. O le regala algo marcado con señales de uñas y dientes, explicando que desde el principio deseaba hacerle un regalo; y, cuando están solos, le pregunta con insistencia quién es más guapa, si ella o su esposa. Esta mujer procura que la vean, y conviene recibirla en un lugar apartado

Es también "intermediaria de sí misma" la que, fingiéndose embajadora, trabaja para otra, pero mientras trasmite sus mensajes aprovecha para conquistar a su destinatario y perjudicarla. Esto también vale para un hombre, cuando hace de intermediario de otro.

A veces una mujer se gana la confianza de la esposa -una ingenua- del enamorado, y consigue que se acerque a visitarla libremente, se informa de los movimientos del hombre, le enseña trucos, le arregla para que se le insinúe, hace que se enfade, le explica cómo tiene que actuar y, por fin, ella misma le imprime señales de arañazos y mordiscos; por este camino le da entender al marido su deseo. En ese caso la esposa es una "alcahueta tonta"; a través de ella recibe las respuestas de la mujer

A veces puede ser el hombre el que utiliza a su ingenua esposa; hace que establezca relaciones, porque se fía de ella, con la mujer que quiere conquistar, y a través de ella le aclara cuáles son sus intenciones, además de revelarle su experiencia. Es la "mujer alcahueta"; por ella comprenderá incluso las reacciones de la otra

En caso contrario, puede mandar a una criada muy joven, sin malicia, con un pretexto inocente; en este caso coloca en una guirnalda o en un pendiente una tarjeta escondida, o deja la marca de arañazos y mordiscos. Es la "alcahueta silenciosa"; a través de ella el hombre puede solicitar la respuesta de la amada

Si, en lugar de esto, encarga a una mujer imparcial referir palabras que contengan una alusión a algo ya conocido, pero incomprensible para los demás, o que tienen un sentido general y otro más sutil, es la "embajadora del viento"; también en este caso se busca una respuesta de la mujer a través de ella. Son los distintos tipos de alcahueta.
Compartir:

Kamasutra, por Mallanaga Vatsyayana (14/22)

V. LAS ESPOSAS DE OTRO
1. DESCRIPCIÓN DE LA ÍNDOLE DE MUJER Y HOMBRE, Y LOS MOTIVOS DE RECHAZO

“Un hombre puede tener relaciones con las esposas de otro por las razones ya expuestas(1). En relación con estas mujeres, hay que analizar, desde el principio, si se las puede conquistar, la falta de riesgos, si hay motivos para mantenerse alejados, las perspectivas futuras y su comportamiento.”

1. La nota se refiere al capítulo EXAMEN DE LOS AMANTES, DE LOS AMIGOS Y DE LA FUNCIÓN DE LOS ALCAHUETES 

“(...) El deseo de amor tiene diez etapas, cuyas características son: mirada agradable, dedicación de la mente, nacimiento de la intención, falta de sueño, adelgazamiento, desinterés por cuanto le rodea, pérdida de todo pudor, locura, desfallecimiento, muerte.
En estas circunstancias, afirman algunos maestros, un hombre tiene que saber deducir del aspecto y de signos concretos el carácter, la sinceridad, la honestidad, la facilidad de conquista y la fogosidad de una joven. Vatsyayana sostiene, por el contrario, que, si uno tiene sólo en cuenta el aspecto y los signos específicos, se puede equivocar, la conducta de una mujer hay que valorarla basándonos únicamente en sus actitudes y en sus expresiones.

Gonikaputra opina que, cuando una mujer ve a un hombre guapo, colma el vaso del deseo, y le pasa exactamente lo mismo a un hombre, cuando ve a una mujer hermosa; pero, por distintas consideraciones, ellos pueden quedarse quietos.

Sobre el particular hay una diferencia en lo que se refiere a la mujer. Ella no toma en consideración ni lo que está ni lo que no está permitido por la Ley Sagrada; simplemente se inflama de pasión; pero con algunos escrúpulos no se puede seguir adelante y, aunque el hombre la corteje como le gusta a ella, por muchas ganas que tenga, tiende a retraerse. Sin embargo, si se la somete a un cortejo atosigante, termina cediendo.”

“El hombre, por el contrario, que respeta las normas de la Ley Sagrada y los usos y costumbres de los arios(2), aunque esté enamorado, se tira para atrás. Por estos convencimientos no cede, aunque le cortejen. Puede cortejar incluso sin motivo e, incluso después de haberse comportado así, no continuar; más tarde, cuando por fin ha conquistado a la mujer, se queda indiferente. Desprecia a la mujer fácil de seducir y la desea si le cuesta mucho conseguirla; es la opinión más corriente.”

2. La nota se refiere a los pertenecientes a las tres primeras clases sociales

“Exposición de motivos por los que una mujer no cede: Ama a su esposo; respeta a sus hijos; es una persona madura; está afligida por un dolor. Le resulta imposible quedarse sola; está nerviosa, pues el hombre se le insinúa de forma poco respetuosa; le falta convencimiento, porque no le resulta fácil entender lo que piensa él. No ve perspectivas, pues sabe que se ausentará, o que tiene puesta la mente en otro sitio; está preocupada, y no puede ocultar su estado de ánimo; ha revelado sus sentimientos a los amigos, y esto le preocupa. Sospecha que la corteja inútilmente; tiene miedo, pues es un hombre potente; es una "cierva", y por este motivo teme que sea muy fogoso o dotado. Se avergüenza, porque es un elegante, un experto en las artes, o porque, con anterioridad, le ha tratado como amigo. Está indignada, porque él no busca ni el momento ni el lugar adecuados; no lo estima, pues lo considera fuente de desprecio; tiene una pésima opinión de él, desde el momento en que, aunque alentado, no se percata de nada; y, si es una mujer "elefante", porque piensa que es un hombre "liebre" y débil en el amor. Tiene compasión de él; quiere evitar por todos los medios que le pase algo desagradable. Siente desgana, porque ha visto en él algún defecto; teme que, si la descubren, la echen de su familia. Es esquiva, porque él tiene el pelo blanco; sospecha que le haya enviado su marido para someterle a una prueba; por último, respeta la Ley Sagrada

Si un hombre se da cuenta de que tiene alguno de estos motivos para ser rechazado, desde el principio debe poner remedio. Si los motivos están ligados a los nobles sentimientos de la mujer, conseguirá lo que se propone acrecentando su pasión; si nacen de una imposibilidad, mostrándole los medios para superarla. Cuando son ocasionados por el sometimiento, debe establecer una intimidad profunda; si vienen del desprecio hacia él, debe mostrar mucho orgullo y su valía. En caso de que surjan del poco respeto hacia la mujer, lo remedie con la reverencia; si dependen de un temor, inspirándole confianza.”

LOS HOMBRES QUE TIENE ÉXITO CON LAS MUJERES

“(...) Tienen éxito, generalmente, los siguientes hombres: los que conocen el Kamasutra; saben contar historias con maestría; han estado con ellas desde la infancia; se encuentran en plena juventud; han conquistado la confianza de la mujer con juegos y cosas parecidas; cumplen de buena gana encargos” (Sospecho que se refiere a que han ganado su confianza con cosas de valía viril y no se han convertido en sus hermanas con intimidades mujeriles, en la actualidad se le conoce popularmente con el anglicismo friendzone) “; conversan amablemente; hacen favores” (Repito comentario anterior) “; antes han sido alcahuetes de otro; saben cuáles son los puntos débiles de la mujer

También tienen éxito los que desea ardientemente a una mujer” (Nunca se refiere a que el medio sea bueno o malo) “; los que, a escondidas, están en estrechas relaciones con una amiga; los que gozan de la fama de afortunados en el amor; uno que ha crecido con ella; un vecino de casa o un criado, cuando están enamorados; el esposo de la hermana de leche; un nuevo pariente recién incorporado; un hombre que frecuenta espectáculos y jardines y se muestra generoso; uno con reputación de ser muy viril; el osado; un héroe; los que superan a su esposo en cultura, encanto, cualidades y entrega en los placeres; y, por último, los que visten y viven gastando mucho.”

MUJERES QUE SE PUEDEN CONQUISTAR SIN ESFUERZO

“De la misma forma que un hombre tiene que analizar sus probabilidades de éxito, también debe tener en cuenta la facilidad para seducir a una mujer; por este motivo vamos a hablar de las mujeres que se pueden conquistar sin esfuerzo

Se puede conquistar simplemente cortejándola: a la mujer que siempre se entretiene a la puerta; desde la terraza de casa mira a la calle; frecuenta una tertulia en la habitación de un vecino joven; mira a los hombres descaradamente; cuando se fijan en ella, responde con miradas de reojo. Del mismo modo a la que, sin motivo, se deja descalzar por una rival; odia a su esposo o éste la odia a ella; no guarda ninguna precaución; no tiene hijos; ha vivido siempre en familia; sólo ha tenido abortos; frecuenta las tertulias; es pródiga en atenciones

Y también: a la mujer de un actor; a una chiquilla a la que se le ha muerto el marido; a una mujer pobre amante de los placeres; a una mujer más vieja con muchos cuñados; a la mujer soberbia con un marido insignificante; a una mujer orgullosa de sus cualidades y que se irrita por la estupidez de su esposo, por su insensatez o por su codicia; a la mujer que, cuando era chiquilla, un hombre prentendió como esposa con mucho ahínco, sin conseguir su objetivo por algún motivo, y que ahora de nuevo corteja

Por último: a una mujer con idénticos puntos de vista, carácter, inteligencia, distintas formas de actuar a iguales costumbres; a una que espontáneamente tiende a ponerse de parte de ese hombre; a una que se avergüenza sin haber cometido falta alguna, y la humillan rivales de belleza parecida; a la que tiene a su marido de viaje; para terminar, a las esposas de hombres celosos o sucios, de coksa(3), de eunucos, de individuos que rechazan todo, de afeminados, cheposos, enanos o personajes muy feos, de cortadores de gemas, patanes, hombres que huelen mal, enfermos o viejos.”

3. Por el comentario, se trata de una casta particular, en la que las mujeres generalmente ejercen la prostitución.

Compartir:

Si te gusta lo que hago puedes donar

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Aquí puedes comprar mis libros

Archivo del blog

Mis locuras a tu correo