Literatura y filosofía

Séneca (Parte 8 de 11)


DE LA BREVEDAD DE LA VIDA

Escrita a Paulino, un anciano

A ver, Séneca, si la vida es tan breve, ¿por qué no vas al grano en tus discursos?

“El tiempo que tenemos no es corto; pero perdiendo mucho de él, hacemos que lo sea, y la vida es suficientemente larga para ejecutar en ella cosas grandes, si la empleáramos bien”

Dice que por preocuparnos en los demás olvidamos hacer lo nuestro, y cuando menos nos damos cuenta, no hicimos nada para nosotros

Séneca menciona a los que quieren empezar a vivir al final de su vida. Son aquellos que por dejar que sus vicios y ocios les quiten la juventud quieren empezar a forjar todo cuando ya no tienen tiempo. También aquellos que dejan pasar sus años en la avaricia y la codicia, para cuando llegan a viejos ya no pueden disfrutar de lo acumulado

“De las demás artes donde quiera se encuentran muchos profesores, (...); mas la de vivir toda la vida se ha de ir estudiando, y lo que más se debe ponderar es, que toda ella se ha de gastar en aprender a morir”

“Cada cual precipita su vida, trabajando con el deseo de lo futuro y con el hastío de lo presente”

No por ser viejo se ha vivido  mucho (pudo haber desperdiciado su vida sin vivirla)

“(...) Engáñanlos el ver que el tiempo no es cosa corpórea ni se deja comprender con la vista, y así le tienen por cosa vilísima y de ningún valor” (Para las personas materialistas y escépticas, se les puede aplicar lo mismo, que no valoran los principios, moral, ética, espíritu, honor, etc.)

“¿Por ventura alguno (hablo de aquéllos que se precian de prudentes), viviendo con más cuidado, podrá conseguir el vivir con más descanso? (...) Pierdes lo presente, y disponiendo de lo que está en las manos de la fortuna, dejas lo que está en las tuyas” (No se refiere a que se debe vivir irresponsablemente, sino que no hay que vivir como si de nosotros dependiera lo predestinado. Es más para aquellos que temen vivir; pero reitero, ningún extremo es bueno, que también la falta de visión a futuro y la irresponsabilidad son vicios

Incluso desde la época de Séneca  había filósofos de escuela y verdaderos filósofos, precisamente dice que Faliano “(...) no (es) de estos filósofos de cátedra, sino de los verdaderos y antiguos”

Da a entender Séneca que todo es un desperdicio de vida, excepto la filosofía, pues quien se junta con filósofos “(...) Ninguno de ellos te forzará a la muerte, y todos ellos te enseñarán a morir. Ninguno hollará tus años, antes te contribuirán de los suyos. Ninguna conversación suya te será peligrosa. No será culpable su amistad ni costosa su veneración. De su comunicación sacarás el fruto que quisieres, sin que por ellos quede el que consigas más cuanto más sacares”. La filosofía no sirve si no se lleva a la práctica, así pues, considero que el trabajo productivo, el arte, el deber familiar, y el descanso son los 4 puntos básicos para considerar que una vida fuedigna y útil, claro, los 4 perfectamente equilibrados
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Séneca (Parte 7 de 11)


DE LA CONSTANCIA DEL SABIO

Escrito a Sereno

Séneca dice que el varón nació para imperar y la mujer para obedecer, sin embargo, es la mujer la que sin dar órdenes nos hace hacer lo que ellas dicen. Como le dije a mi amiga Nourhan, las mujeres nos han engañado haciéndonos creer que este es un mundo de varones, cuando realmente son ellas las que tienen el control

“Yo no llamo invulnerable a lo que no se puede herir, sino a lo que no se puede ofender” (Vuelve a repetir que de nada sirve llamarse valiente si no ha vencido a la adversidad)

Dice Séneca que la injuria es más grave que la afrenta, ya que el fin de la injuria es hacer algún mal. El sabio está inmune, porque para que haya mal, tiene que quitarle algo que valga la pena; pero como el sabio tiene todos los valores y virtudes dentro de él, nada se le puede quitar. Vemos, pues, que para Séneca, el sabio no es quien conoce muchas cosas, sino quie tiene calidad moral. Dice, además, que el sabio sólo es distinto de los dioses en que éste es mortal

La fortuna no da virtud, dice Séneca, y como ella (la fortuna) sólo quita lo que puede dar, quien es virtuoso, no puede perder su virtud por azares del destino

También es importante algo, que Séneca nunca pensó, y es que no se puede ofender a quien no te entiende la ofensa. Si mutilas a alguien que no valora su cuerpo, nada le habrás hecho. Si ofendes a alguien en un idioma que desconoce, es como si nada hubieras dicho. Por eso el ignorante tmabién es feliz, y el estúpido, porque no pueden entender el daño que reciben, y el inteligente, los toma como granja quitándoles lo que quiera sin que éstos inútiles se defiendan, y eso no los hace sabios, ni virtuosos, ni superiores (aunque se les puede hacer creer que sí, para beneplácito de quien le explota)

“(...) Todas las maldades son perfectas cuando a la culpa, aunque no se consiga el efecto de la obra (...) si recibí la injuria, es fuerza que se hiciese; pero no es fuerza que por haberse hecho, la haya yo recibido”

El consejo: “(...) Sólo se halla en el sabio; que en los demás no hay consejos, sino engaños” (Siéntanse aludidos los farsantes, malos amigos, traidores, pero también los magos, hechiceros, brujos, astrólogos, religiosos, que ponen la solución en cosas ajenas, como inciensos, agua, hierbas, etc., o que atribuyen los problemas a vanaildades como las estrellas, o las fechas. Si estos tienen éxito, es porque hay gente que no cree en su propio potencial, o que no cree que ellos sean los orígenes de sus propios problemas. Es más fácil echar la culpa a otro y que otro me solucione la vida)

Ya tratada la afrenta, ahora va a hablar de la injuria

“(...) la contumelia es menor que la injuria, y de ella nos podemos quejar más que vengarla, y las leyes no la juzgan digna de castigo” (ya que) “como carecen de verdaderas injurias (...) cuya mayor parte consiste en la culpa de quien las interpreta” (Una vez más, el sabio no se da por aludido ante el insulto, pues se reconoce superior al insulto y no le queda el saco que sele imputa)

Así como el caballero azota a caballo rebelde, no lo hace por ira, sino para que el dolor venza la rebeldía, de igual manera “(...) “por qué, si el sabio no recibe ni injuria ni afrenta, castiga a los que se la hacen”, porque esto no es vengarse de ellos, sino corregirlos”

Menciona que no hay diferencias entre el rico y el pobre, sólo que el pobre con poco se satisface y el rico necesita de mucho, por lo tanto, éste es más necesitado

A las cosas netavias que nos puedan suceder: “(...) No les quitamos el sentimiento del dolor; quitámosles el nombre de injurias; que éste no tiene entrada donde queda ilesa la virtud”

Si nos sucede algún mal, y tenemos culpa de ello, no es agravio, es castigo, y si no tenemos culpa, la vergüenza queda en quien hace la injuria

“(...) el que comienza a reírse de sí, no da lugar a que otros lo hagan” (Remedio contra las contumelias) “(...) Añade que es un cierto género de vergüenza quitar al que quiso hacer la injuria, el deleite de ella. Suelen, los que las hacen, decir: “Desdichado de mí, pienso que no lo entendió”. Porque el fruto de la injuria consiste en que se sienta y en la indignación del ofendido”

En el párrafo o minicapítulo XVIII, Séneca menciona que la esposa de Sócrates lo mojó con agua sucia

La contumelia es según la interpretación de quien recibe (los negros gringos que se ofenden de ser negros), la afrenta es según la interpretación de quien hace (le gritas en la calle a alguien “¡Putazo!”, y el maricón responde “Gracias, y eso que no me he arreglado”), la injuria algún mal concreto (te apuñalo); pero aún así, en cualquiera de las tres, el ser ofendido y denigrado está en manos de quien recibe y no de quien hace

De esta obra, en sí, hace una recapitulación de que las cosas, realmente no nos pueden denigrar, que las cosas malas son malas y duelen; pero no por eso seremos menos, por el contrario, podemos usarlas para ser más. La gran mayoría de las cosas que nos insultan, es porque nosotros le damos la importancia suficiente para que nos insulten, cuando realmente nada puede ofendernos ni sernos arrebatado cuando tenemos intactas y sublimes nuestras virtudes
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Séneca (Parte 6 de 11)


DE LA PROVIDENCIA

Escrita a Lucilio

Si hay una providencia que gobierna el mundo, ¿cómo es que suceden muchos males a los hombres buenos? Ese es el meollo de esta obra

Séneca ya tiene conocimiento de la redondez del planeta, para quienes les digan que Colón u otro navegante fue el descubridor, le digan que están en un error, que ese ya era un conocimiento muy antiguo. Y también para quienes crean que es un invención moderna de control mundial, ya ni les digan nada, esos no entenderán ni a golpes

Séneca dice que los que los dioses “castigan” a los buenos para forjarlos fuertes, entonces, no es un castigo, sino una preparación o educación

¿Quién dice que a los buenos no pueden pasarle cosas malas?

Yo digo que la bondad es un reflejo de la estupidez y la ignorancia, por eso le va mal a la gente buena, porque la gente inteligente y culta se aprovecha de ellos

“(...) Marchítase la virtud si no tiene adversarios, y conócese cuán grande es, y las fuerzas que tiene, cuando el sufrimiento muestra su valor” (El hombre de bien, no es que no sienta el mal, sino que lo hace un bien)

“(...) aunque el fuerte caiga, pelea de rodillas”

“(...) La muerte eterniza aquellos cuyo remate alaban aun los que la temen”

Séneca dice que las situaciones desfavorables son equiparables a algunos procedimientos médicos, pues aunque abran el cuerpo, corten, mutilen, al final el cuerpo sanará y vivirá, entonces es lo mismo con las situaciones desfavorables; pero para el espírituo. En cambio, hay cosas que apetecemos y nos hacen daño, y equipara con la crudeza, embriaguez y otras cosas que quitan la vida

(La fortuna) “(...) busca a los más fuertes y que le sean iguales” (Y hace a un lado a los que se dejan vencer fácilmente)

“¿Eres grande varón? ¿De dónde me consta, si no te ha dado la fortuna ocasión de ostentar tu virtud? Veniste a los juegos olímpicos y en ellos no tuviste competidor; llevarás la corona olímpica, pero no la victoria (...) pasate la vida sin tener contrario, nadie (ni tú mismo) conocerá hasta dónde alcanzan tus fuerzas”

“Al piloto conocerás en la tormenta y al soldado en la batalla”

¿De qué vanaglorias, si tienes todo a favor? Se necesita la adversidad para demostrar que se es superior a ella

Para una misión importante, el general elige a sus mejores soldados, y ninguno se queja de que les tocó algo difícil, por el contrario, se sienten halagados de ser tomados en cuenta

“Los dioses siguen enlos varones justos lo que los maestros en sus discípulos, que procuran trabajen más aquellos de quien tienen mayores esperanzas”

“El mejor medio de que dios usa para desacreditar las cosas deseadas, es darlas a los malos y negarlas a los buenos” (Misma técnica usada en Utopía)

Parece que Séneca no cree en el libre albedrío, pues dice que si todo está ya escrito, sólo queda rendirnos al hado

El premio de los grandes es tener vidas duras

“(...) es de abatidos y flojos emprender las cosas seguras; por lo arduo camina la virtud”
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Séneca (Parte 5 de 11)


CONSOLACIÓN A LA MADRE HELVIA

Dice que no la consoló de inmediato, porque a los males no se les atiende precipitadamente; pero yo opino que en el dolor, aunque no digas ni hagas nada, el no estar solo es de gran importancia

“(...) Es la ventaja que ofrece la continuidad en la desgracias: a fuerza de sufrir, acaba el almapor endurecerse”

“¿A qué tantos rodeos?” (Lo mismo te pregunto a ti, Séneca. ¡Ve al grano, caramba!)

“(...) Tal es el destino, que la suerte no ha fijado cosa alguna irrevocablemente”

Afirma que el destierro no nos quita realmente nada importante, porque a donde vayamos seguimos siendo nosotros, y nos llevamos  siempre lo más valioso, nuestras virtudes

Las mismas quejas de ahora, son las que hace Séneca. ¿Cómo llamarnos evolucionados o civilizados, si no hemos avanzado en la mínimo básico? Me refiero al párrafo o minicapítulo X, que no replico aquí debido a su extensión

“(...) mientras se respetan los límites demarcados por la naturaleza, no se conoce la necesidad; saliendo de ellos, se encuentra la pobreza aun en la opulencia”

“(...) sé bastante fuerte para resistir a cada una de las adversidades, y no dejarás de serlo contra todas juntas”

“(...) Un hombre grande que cae sigue siendo grande después de su caída”

“(...) No corre hoy tu sangre de un cuerpo sin heridas. Es que has recibido el nuevo golpe sobre cicatrices mal cerradas”

Su consejo más fuerte para vencer el dolor de Helvia, es que se entregue a la filosofía. Ese es su consuelo, ahí verá el buen ejemplo de grandes personas en situaciones parecidas, y el mal ejemplo de ruines personalidades

“(...) Le darás mucho, aunque no le des más que el ejemplo”
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