Fantasmas
Rosa 13
Z.U.L.E.M.A.
Títeres
Honoria
Cuentos Cortos
Historias Cruzadas

viernes, 5 de junio de 2015

Confesiones. Agustín de Hipona (4/10)

Para ir a la parte 3, picar aquí
Para ir a la parte 5, picar aquí

CAPÍTULO 7
La preservación del mal es también una gracia


"Que aquel, pues, que, llamado por ti, siguió tu voz y evitó todas estas cosas que lee de mí, y yo recuerdo y confieso, no se ría de mí por haber sido sanado estando enfermo por el mismo médico que le preservó a él de caer enfermo; o más bien, de que no enfermara tanto. Antes, sí, debe amarte tanto y aún más que yo; porque el mismo que me sanó a mí de tantas y tan graves enfermedades, ése mismo le libró a él de caer en ellas"


CAPÍTULO 8
La compañía arrastra


(Refiriéndose al robo de las peras) "Y, sin embargo, yo sólo no lo hubiera cometido (...) Luego amé también en este caso la compañía de aquellos con quienes lo cometí"


CAPÍTULO 9
Incentivo de las malas compañías


"¡Oh amistad demasiado enemiga, inescrutable seducción del espíritu! ¡Ganas de perjudicar por juego y por burla! ¡Afán de hacer daño a otro sin buscar provecho propio, sin asomo alguno de deseo de venganza! Basta que se diga "¡Vayamos! ¡Hagámoslo!", y da vergüenza no ser desvergonzado"


LIBRO TERCERO, CAPÍTULO 1
Amores engañosos


"Mas esta hambre no excitaba mi apetito, antes no tenía deseo alguno de los manjares incorruptibles, no porque estuviese lleno de ellos sino porque, cuanto más vacío, tanto más hastiado me sentía. Y por eso no se encontraba bien mi alma que, se arrojaba fuera de sí, cubierta de úlceras, ávida de restregarse miserablemente con el contacto de los seres sensibles, los finales, si no tuvieran alma, no serían ciertamente amados" ¿Agustín considera que para que algo pueda ser amado necesita tener alma?


CAPÍTULO 2
Afición al teatro. La compasión trágica


En la nota 1 de este 3° libro se hace del conocimiento del lector que los africanos, especialmente los cartagineses, llevaban una sexualidad sin tapujos. Pero ¿Era esto en África del norte o es sólo la forma tan natural de vivir de esos pueblos lo que les espantaba?


"(...) que cuando uno mismo lo padece se suele llamar miseria y cuando se compadece de otros, misericordia (...) No agradándole a nadie ser miserable puiesto que lo que agrada es ser misericordioso, y como esto no cabe sin dolor, ¿No será que por esta única razón gusten los sufrimientos? Este sentimiento proviene también de aquel manantial de la amistad (...) Ámase, pues, en algún caso el sufrimiento (...) Guárdate de la inmundicia"


Yo digo que en vez de definir la misericordia, definió la "Empatía"


"Pues aun cuando es de alabar el que se conmueve de un desgraciado por un deber de caridad, el que es genuinamente compasivo preferiría, sin lugar a dudas, que no hubiera de qué dolerse. Sólo que existiese, cosa que no puede ser, una benevolencia malévola, podría el que es verdadera y sinceramente compasivo desear que hubiese seres desgraciados para compadecerse de ellos"


CAPÍTULO 3
Habla de los estudiantes odiosos que hacen novatadas (Estudiantes eversores, les llama) Parece ser que siempre han existido esos barbajanes


CAPÍTULO 4
En la nota 9 aparece el famoso dilema del Protréptico: "Si hay que filosofar, hay que filosofar; si no hay que filosofar, hay, sin embargo, que filosofar, porque no se podría demostrar la necesidad de no filosofar sin argumentos, que son ya filosofía". Hortensius de Cicerón parece retomar este dilema. Con respecto al libro, la nota dice: "(...) Hortensio, enemigo de la filosofía, reprochaba a ésta su método dialéctico, su tardío origen y sus indignos representantes. Replicaba Cicerón con una apología de la verdadera filosofía: Sólo ella conduce a los hombres a la vida feliz, que es la meta de todos sus afanes, a este efecto enseña el menosprecio de los bienes sensuales y el cultivo de las virtudes; esa vida feliz esla vida divina, que encierra toda sabiduría. (...), y se cerraba con un elogio de la filosofía y una ardiente invitación a consagrarse a su servicio". Este libro insignificante, según los conocedores, inspiró a Agustín el amor a esta ciencia al grado de que afirma: "(...) lo único que me agradaba en aquella exhortación a la filosofía era que me excitaba con sus palabras y me encendía y me inflamaba a desear, buscar, alcanzar, retener y abrazar fuertemente, no esta o aquella secta, sino la sabiduría misma, cualquiera que ella fuese"


CAPÍTULO 5
Decepcionante encuentro con la biblia


"Es que mi hinchazón repugnaba su modestia y mi enfoque no penetraba su fondo"


CAPÍTULO 6
Los maniqueos y su doctrina


"De eso me sustentaba yo entonces, de viandas vanas que no me sustentaban"


"(...) que eres la vida de las almas (...) que vives por ti mismo y no cambias"


En esta cita vemos que para Agustín, Dios es el sustento de la creación porque es el único capaz de autosustentarse


La nota 12 dice: "(...) Hacíale falta, pues, una doctrina que combinase, siquiera fueseen apariencia, la especulación y la religión: Era lo que iba a encontrar en el maniqueísmo"


La nota 13 nos puede ayudar a entender esta religión ajean al cristianismo: "Se está refiriendo a los seguidores de Mani (216-277), revelador de una nueva religión, cuyo fondo está constituido por un gnosticismo dualista, inspirado en el gnosticismo judeo-cristiano y en el zoroastrismo iranio. Mani tomó elementos de las diversas religiones que conocía, y ese sincretismo constituye el núcleo de su mensaje, ya que él se juzgaba el heredero de todas las religiones (...) Es una religión del libro de Mani y sus primeros discípulos consignan sus enseñanzas en una literatura abundante e intangible, hasta configurar un sistema de pensamiento que pretende ser total y autoritario. Un sistema que comprende una metafísica, definida por el dualismo absoluto, la oposición de los "Principios"; una cosmología y una física, que ofrece una explicación del origen del mundo, de la naturaleza de los astros y de los elementos; una antropología y una ética, las del conocimiento de sí y de la purificación por disociación; una escatología, que informa acerca del último destino del mundo y del hombre (...) Esencialmente es una gnosis, es decir, un conocimiento superior prometido a un grupo escogido de iniciados, que esclarece en un conjunto doctrinal la obscuridad de la condición humana. Es una doctrina que promete la salvación por el conocimiento que revela al alma su verdadera naturaleza: El alma es una partícula de Dios perdido en la materia, de la que debe liberarse. Dios es extraño al mundo y el mundo es extraño a Dios. El alma humana se salva, primero adquiriendo conciencia de su destierro, de esa inmersión en el mundo, donde su esencia se encuentra extraviada en un medio extraño, y después liberándose del mundo para volver a su medio natural, el de las potencias divinas". La misma nota afirma que la iglesia no tenía tantos problemas con esta religión


La nota 16 nos menciona sus libros doctrinales: El shabuhragan, escrito en persa medio y dedicado al rey Sapor; el evangelio viviente; el tesoro de la vida; la pragmática o "Tratado"; el libro de los misterios o de los secretos; el libro de los gigantes y las cartas


CAPÍTULO 7
Ignorancia de Agustín sobre el verdadero sentido de la fe cristiana. Evolución de la ley moral


"(...) El mal no es más que la privación del bien, hasta el límite de la pura nada"


"(...) Así son los que se escandalizan cuando oyen decir que en aquella época les está permitido a los justos algo que no les está permitido a los justos en la nuestra; y que Dios ordenó una cosa a aquéllos y otra a éstos, según la circunstancia de los tiempos, aunque unos y otros sirven a la misma justicia (...) ¿Es que varía y cambia la justicia? Son los tiempos que ella preside los que no caminan con la misma andadura, que no en balde son tiempos"


CAPÍTULO 8
Acciones contrarias a la naturaleza y acciones contrarias a la costumbre


"(...) Pues de la misma manera deben ser en todo lugar y tiempo detestadas y castigadas las acciones viciosas que son contra naturaleza, como fueron las de los sodomitas"


"(...) Porque resulta deforme toda parte que no se conforma con su todo"


"Y cuando Dios ordena una cosa que se opone a una costumbre o a un pacto de quienquiera que sea, aunque nunca se haya hecho en ese lugar, débese hacer; si dejó de observarse, hay que restablecerla, y si no estaba insituido, hay que instituirla (...) Pues así como en la jerarquía de la sociedad humana la autoridad superior tiene preferencia sobre la inferior para ser obedecida, así Dios tiene preferencia sobre todo". Esto viene a colasión por los espectáculos del tiempo de Agustín. La nota 24 nos hace ver que Agustín es uno de los primeros en vulgarizar el décimo mandamiento, 3 relativos a Dios y 7 para el prójimo. Afirma que Dios no castigo el mal hacia Él, pues nada puede dañarlo, sino que castigo el mal que se hace a otro o a uno mismo


CAPÍTULO 9
Faltas relativas a los hombres en el tiempo


"Hay actos que se parecen a las acciones viciosas o al delito y que no son pecados, porque ni te ofenden a ti señor, Dios nuestro, ni a la comunidad social (...) Hay, pues, muchos actos, que parecen merecer la desaprobación de los hombres y que han recibido de ti un testimoni de aprobación, y muchos, alabados por los hombres, que son condenados por tu testimonio. Ya que, con frecuencia, una cosa es la apariencia del hecho y otra la intención del que lo hace y la coyuntura secreta de las circunstancias"


La nota 25 nos ayuda a comprender cómo clasifica Agustín los pecados: 1-> Flagitia, actos reprobados sin más, se subdividen en A) Contra naturam o ilícitos siempre y en todas partes, B) Contra mores hominum, prohibidos o permitidos según la diversidad de tiempos y lugares, ya que únicamente violan un pacto social. 2-> Los facinora, malos actos dirigidos contra otras personas cuya raíz está en la voluntad de poder, curiosidad y sensualidad. 3-> Peccata projicientium, pecados del hombre individual en su progreso o del hombre universal en su desarrollo en la historia. Estas faltas son ambiguas, mas no son verdaderos pecados, puesto que no ofenden realmente a Dios ni a la comunidad humana


CAPÍTULO 12
Respuesta de un obispo a Mónica


Mónica pidió a un obispo refutar a Agustín; pero éste respondió: "Pero déjale estar, (...), y únicamente ruega por él al señor, que él mismo con sus lecturas descubrirá la naturaleza de ese error y la gravedad de su impiedad"


"Vete, déjame; tan cierto es que tú vives, como que no puede ser que perezca el hijo de esas lágrimas"


Para ir a la parte 3, picar aquí

Para ir a la parte 5, picar aquí

No hay comentarios:

Publicar un comentario