CAPÍTULO V: NECESIDAD DE RETROCEDER A UNA CONVENCIÓN PRIMITIVA
¿Será este capítulo un ejemplo de que dar un paso atrás no es retroceder sino tomar vuelo? Veamos
Un tirano, al morir, mata con él a su gobierno. En cambio, el estado subsiste a la muerte de un rey porque el pueblo lo eligió. Entonces, al ser más antiguo el pueblo que el gobierno, hay que remontarnos a sus orígenes
“(...) ¿con qué derecho, ciento que quieren un amor, votan por diez que no lo desean?” (Pide unanimidad, como si eso fuera posible, por lo tanto, la democracia es improcedente)
CAPÍTULO VI: DEL PACTO SOCIAL
“(...) como los hombres no pueden engendrar nuevas fuerzas, sino solamente unir y dirigir las que existen, no tienen otro medio de conservación que el de formar por agregación una suma de fuerzas capaz de sobrepujar la resistencia” (Es decir, unirse para sobrevivir)
“ “Encontrar una forma de asociación que defienda y proteja con la fuerza común la persona y los bienes de cada asociado, y por la cual cada uno, uniéndose todos, no obedezca sino a sí mismo y permanezca tan libre como entero”. Tal es el problema fundamental cuya solución da el Contrato Social” (¡Ah! ¿Neta? Te voy a seguir leyendo porque no te la creo)
El contrato tiene una cláusula: “la enajenación total de cada asociado con todos sus derechos a la comunidad entera”. ¿Veo un precomunismo? Oye, Juan, si todos somos iguales, ¿qué tal si embarazo a tu esposa? ¡No sería adulterio, pues tú y yo somos iguales!
El pacto social queda reducido a los términos siguientes: “Cada uno pone en común su persona y todo su poder bajo la suprema dirección de la voluntad general, y cada miembro considerado como parte indivisible del todo”
Juan define los siguientes términos, que él mismo confirma, suelen confundirse:
Ciudad: “Antiguo nombre de la persona pública que se constituye así,” (en términos del pacto social) “por la unión de todos los demás”
República o cuerpo político: Nuevo nombre de la ciudad
Estado: República activa
Potencia: República comparada con sus semejantes
Pueblo: Nombre colectivo de los asociados en el pacto
Ciudadanos: Nombre particular de los asociados, partícipes de la autoridad soberana
Súbditos: Por estar sometidos a las leyes del estado
A ver, Juan, así como definiste lo anterior, ¿por qué no me defines claramente qué es la “voluntad general”? Para mí es de lo más abstracto. La voluntad de mis ancestros no puede ser igual a la mía, ni a la de mis descendientes. Tampoco puede ser mi voluntad igual a la de mis contemporáneos sin importar si están cerca o lejos de mí. Puedes decir que es el bienestar; pero ¿qué es el bienestar para cada quién? ¿Acaso no es tu error el creer que todos somos iguales, cuando en realidad todos somos diferentes y aspiramos a distintas cosas? Lo que origina esta disparidad de caracteres no es sólo la diversidad de oficios, sino también las clases sociales
CAPÍTULO VII: DEL SOBERANO
“(...) Esto no significa que este cuerpo no pueda perfectamente comprometerse con otros, en cuanto no deroguen el contrato, pues con relación al extranjero, conviértase en un ser simple, en un individuo” (¿Por qué te contradices? Si según tú todos son iguales y tienen una única voluntad al entrar en contacto con otros “cuerpos” es un individuo, ¿no está traicionando la voluntad general al pensar sólo en él?)
La soberanía recae en todos los súbditos, por lo tanto todos son soberanos, haciendo que no se puedan ejercer leyes contra los súbditos, porque sería autodañarse. Todo eso suena muy bien; pero incluso en la naturaleza del cuerpo, quien no puede en su sano estado autodañarse, hay un gobernador (cerebro), un recolector de nutrientes (intestino), un triturador (estómago), un ejército (glóbulos blancos), etc., ¿por qué en el estado todos deben ser iguales y soberanos?
“(...) la soberanía no tiene necesidad de dar ninguna garantía a los súbditos (...) Pero no resulta así con los súbditos respecto del soberano, al cual, a pesar del interés común, nada podría responderle de sus compromisos si no encontrase medios de asegurarse de su fidelidad” (¿No se te hace injusto? Precisamente por eso estamos como estamos)
“En efecto, cada individuo puede, como hombre, tener una voluntad contraria o desigual a la voluntad general que posee como ciudadano” (En base a lo anterior, el pacto social se encargará de que) “(...) cualquiera que rehuse obedecer a la voluntad general, será obligado a ello por todo el cuerpo; lo cual no significa otra cosa sino que se le obligará a ser libre” (¿Otra contradicción? ¿Cuántas vas a hacer? ¿Qué es la libertad para ti? Eso suena más a una dictadura de estado como la de 1984)
















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