CAPÍTULO II: DEL PRINCIPIO QUE CONSTITUYE LAS DIVERSAS FORMAS DE GOBIERNO
Así como entre más ciudadanos menos soberanía (10,000 habitantes tienen la obligación de atenerse a la ley; pero sólo cuenta su opinión en un 1/10,000); entre más magistrados, más débil será el gobierno
El magistrado tiene 3 voluntades: Individual (que debe ser nula), voluntad de corporación para con el gobierno (que debe estar muy subordinada), y la voluntad del pueblo/soberano (que debe ser la dominante y marcar la pauta a las demás)
“(...) a fuerza de deliberar piérdese a menudo el fruto de la deliberación”
“(...) mientras más numeroso es el pueblo, más la fuerza reprimente debe aumentar (...), es decir, que cuanto más el estado se ensancha, más el gobierno debe reducirse, de tal manera que el número de jefes disminuya en razón del aumento del pueblo” (Bueno, eso sí, la burocracia solo entorpece las cosas, entre más simple, mejor)
CAPÍTULO III: DIVISIÓN DE LOS GOBIERNOS
Democracia: Confiar el depósito del gobierno a todo el pueblo o a su mayoría (magistrados > particulares)
Aristocracia: El gobierno en manos de los menos (ciudadanos > magistrados) (Esto está mal, aristocracia nunca ha habido porque nunca han gobernado los mejores)
Monarquía: Concentrar todo el gobierno en un magistrado único de quien los demás reciben el poder
“Hay más: pudiendo este mismo gobierno, desde cierto punto de vista, subdividirse en otras formas, administrada de cierta manera una y otra de otra, puede resultar de las tres formas combinadas una multitud de formas mixtas, cada una de las cuales es multiplicable por todas las simples”
“En todos los tiempos se ha disputado acerca de la mejor forma de gobierno, sin considerar que cada una de ellas es la mejor en ciertos casos y la peor en otros”
“Si, en los distintos Estados, el número de magistrados supremos debe estar en razón inversa del de los ciudadanos, síguese de allí que, en general, el gobierno democrático conviene a los pequeños Estados, el aristocrático a los medianos y el monárquico a los grandes”
CAPÍTULO IV: DE LA DEMOCRACIA
“(...) Un pueblo que gobernara siempre bien, no tendría necesidad de ser gobernado. Tomando la palabra en su rigurosa acepción, no ha existido ni existirá jamás verdadera democracia. Es contra el orden natural que el mayor número gobierne y los menos sean gobernados. No es concebible que el pueblo permanezca incesantemente reunido para ocuparse de los negocios públicos”
Necesita un estado muy pequeño, sencillez de costumbres, mucha igualdad en los rangos y fortunas, pero ningún lujo
Es propenso a guerras civiles y agitaciones internas, exige mucha vigilancia y valor para sostenerse
Cita a Palatino de Posnania: “Malo periculosam libertatem quam quietum servitium” (La libertad es peligrosa para el malo, como la inactividad para el esclavo)
“(...) Si hubiera un pueblo de dioses, se gobernaría democráticamente. Un gobierno tan perfecto no conviene a los hombres”
CAPÍTULO V: DE LA ARISTOCRACIA
Hay 3 clases de aristocracia: La natural (propia de los pueblos sencillos, a la que yo llamaría gobierno de ancianos), la hereditaria (la peor de todas, se convierte en timocracia) y la electiva (la aristocracia propiamente dicha)
“(...) lo mejor y lo más natural es que los más sabios gobiernen a las multitudes, cuando se está seguro de que las gobernarán en provecho de ellas y no en el de ellos” (Que se gobernará en provecho de las multitudes y no en el de los magistrados)
Necesita moderación en las riquezas y una ley muy estricta de elección de magistrados
CAPÍTULO VI: DE LA MONARQUÍA
Aquí, como una sola persona tiene todo el gobierno, nadie le contradice y todo va hacia el mismo fin
“(...) Los reyes desean ser absolutos, y desde lejos se les grita que el mejor medio para serlo es hacerse amar de sus pueblos (...) El poder que procede del amor de los pueblos, es sin duda el más grande, pero es un poder precario y condicional, con el que los príncipes no se contentarían nunca”
Debido a que el poder recae en una sola persona, es más fácil que le gane el interés personal sobre el interés general. Además de que es la forma de gobierno ideal para grandes estados; pero con el defecto de que para administrar tan gran territorio, es necesario gente que le apoye, y no necesariamente harán valer la voluntad del rey aún si es a favor del pueblo, por lo tanto, el territorio debe estar en proporción de las facultades de quien gobierna
Los mejores reyes, antes que nada, aprenden a obedecer
Juan habla sólo de monarquía absoluta y por eso habla de reyes volubles e ineptos
















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