Literatura y filosofía

El gen egoísta en la sociedad

Basado en lo que hemos estado siguiendo en las últimas semanas, simplemente recordemos que la unidad mínima de vida material es el gen y quedémonos con eso para partir de ahí con el tema de hoy

Los genes son egoístas; pero egoístas inteligentes. No son como los presentan en la evolución competitiva, en donde unos tienen que vencer a otros por recursos. En realidad la evolución es cooperativa

Si bien es cierto que en la naturaleza se dan traiciones, engaños y mentiras, es para sobrevivir. Sobre todo siempre subsistirán las alianzas. Muestra de eso es la alianza entre genes para formar cadenas completas de ADN y así formar máquinas de supervivencia, que somos las diferentes manifestaciones de seres vivos

Las alianzas no sólo van en plano material, de estar juntos físicamente. También se dan de manera extendida, o fenotipo extendido, en la cual, por dar un ejemplo, flores y abejas se apoyan mutuamente aunque pertenezcan a especies distintas. Otro ejemplo son precisamente las abejas, hormigas, termitas, y otras especies que usan especializaciones de su misma especie. Aunque haya algunos que morirán en combate, otros que no son fértiles, otros que siempre trabajarán, la alianza y colaboración asegura la supervivencia de los genes

El problema es que hemos tomado un enfoque equivocado en el desarrollo de las sociedades, nos hemos visto como esos primeros genes que a fuerzas querían ir solos. Los pocos que se aliaron y no completaron una cadena completa, se convirtieron en virus, y así es como estamos actuando ahora, como egoístas que enferman lo que tocan

La idea es educarnos para formar alianzas más fuertes y sólidas entre las diferentes personas de la misma especie, y también con otras especies, para entrar en una sinergia con la cual nos podamos apoyar entre todos para proseguir con el fin último de la vida: Perpetuarse y proseguir

Nadie tiene por qué dejar de comer, sólo distribuir bien los recursos. Ninguna forma de vida tiene que sufrir para alimentarnos, se puede hacer más por aquellas especies que nos alimentan. Nadie tiene que sacrificar su descendencia por los demás, sólo estar consciente de que una reproducción inteligente logrará un descenso demográfico sin perder genes, y que criar bien es mejor que procrear mucho. En fin, hay tantas formas de apoyarnos que nunca voy a acabar de citarlas. Lo dejo a su inventiva

Si bien es cierto que ese instinto egoísta siempre lo tendremos, debemos entender que podemos hacer el mayor esfuerzo por trascender más allá y lograr dentro de nuestra naturaleza una perfección y evolución, y quizá así lograr el derecho a ser un poco más libres. Con esto también afirmo que nunca se logrará una sociedad perfecta, porque para empezar, todo es perfectible, la evolución nunca va a terminar, siempre habrá algo por mejorar

Muchos podrían pensar que con esto perderemos identidad; pero en la siguiente semana hablaré de este tema
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