Literatura y filosofía

Séneca (Parte 5 de 11)


CONSOLACIÓN A LA MADRE HELVIA

Dice que no la consoló de inmediato, porque a los males no se les atiende precipitadamente; pero yo opino que en el dolor, aunque no digas ni hagas nada, el no estar solo es de gran importancia

“(...) Es la ventaja que ofrece la continuidad en la desgracias: a fuerza de sufrir, acaba el almapor endurecerse”

“¿A qué tantos rodeos?” (Lo mismo te pregunto a ti, Séneca. ¡Ve al grano, caramba!)

“(...) Tal es el destino, que la suerte no ha fijado cosa alguna irrevocablemente”

Afirma que el destierro no nos quita realmente nada importante, porque a donde vayamos seguimos siendo nosotros, y nos llevamos  siempre lo más valioso, nuestras virtudes

Las mismas quejas de ahora, son las que hace Séneca. ¿Cómo llamarnos evolucionados o civilizados, si no hemos avanzado en la mínimo básico? Me refiero al párrafo o minicapítulo X, que no replico aquí debido a su extensión

“(...) mientras se respetan los límites demarcados por la naturaleza, no se conoce la necesidad; saliendo de ellos, se encuentra la pobreza aun en la opulencia”

“(...) sé bastante fuerte para resistir a cada una de las adversidades, y no dejarás de serlo contra todas juntas”

“(...) Un hombre grande que cae sigue siendo grande después de su caída”

“(...) No corre hoy tu sangre de un cuerpo sin heridas. Es que has recibido el nuevo golpe sobre cicatrices mal cerradas”

Su consejo más fuerte para vencer el dolor de Helvia, es que se entregue a la filosofía. Ese es su consuelo, ahí verá el buen ejemplo de grandes personas en situaciones parecidas, y el mal ejemplo de ruines personalidades

“(...) Le darás mucho, aunque no le des más que el ejemplo”
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