Literatura y filosofía

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Arte y matemáticas

Walter Trier fue un ilustrador checo-germano que hizo libros para niños y portadas para revista. Una de sus obras inspiró algo que ya es una avalancha. Su libro Têtes Folles es un libro infantil en el cual las cabezas, torsos y piernas de los personajes son intercambiables con sólo mover una sección de cada página. Miren el video para que vean a qué me refiero


Este librito inspiraría a Raymond Queneau, un escritor y matemático francés, a crear un libro de sonetos en el cual se hiciera lo mismo, agarrar una hoja con el verso que queramos y crear los poemas que queramos. En total los poemas originales eran 10, y al ser 14 versos por ser soneto, se tiene 1014, lo cual da como resultado cien mil millardos de posibilidades (y el nombre a libro), así que si un millardo es equivalente a mil millones y hay cien mil de ellos, tenemos cien billones de combinaciones. Algunos dicen que por eso es imposible de leer en su totalidad, yo digo que es porque está en francés


La pregunta es, ¿se puede traducir esta obra y respetar su trabajo? Al hacer la traducción se perdería la rima y por lo tanto todo el cuidado que puso Raymond se iría a la basura. Para compensar, un grupo de poetas de habla hispana hicieron un homenaje a él, y crearon un libro del mismo estilo pero en español. Se llama Cien Mil Millones de Poemas (sí, son menos; pero en el prólogo se explica que lo llamaron así para evitar duplicidad de título)


También tiene la singularidad esta versión de que hay una página en blanco para que el lector haga su propio poema y encaje con los demás. Haciendo, pues, que las posibilidades sean infinitas dependiendo del trabajo de cada comprador

Además, esto ya dio el brinco a la música. El músico uruguayo Jorge Drexler hizo este experimento pero con varios autores y el resultado es un ejercicio similar pero con canciones

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Gertrudis Gómez de Avellaneda

Nació en 1814 y murió en 1873

Escritora nacida en Cuba y que vivió en España desde los 22 años, considerada como una de las voces más auténticas del romanticismo hispano. Su vida fue un cúmulo de desgracias comparables a las de sus personajes. La muerte de su padre y un casamiento apresurado de su madre la hicieron salir de Cuba hacia Europa, donde entró en contacto con la literatura romántica del momento, Víctor Hugo, Chateaubriand y Lord byron. La muerte de sus dos maridos y el abandono de su amante cuando ella se encontraba embarazada de una niña que nació muerta inclinaron su temperamento depresivo y apasionado hacia el espiritismo y periodos de retiro religioso, aunque siempre contó con el apoyo de escritores como José Zorrilla, Fernán Caballero, José de Espronceda, o Alberto Lista; sin embargo, su espíritu independiente y sus escándalos amorosos también le valieron las críticas de personajes como Marcelino Menéndez Pelayo, que impidió que entrara en la Real Academia Española. Escribió poesía, novela y teatro y destacó en los tres géneros, al incorporar a las letras españolas el ambiente caribeño, sentido en Europa como exótico, en un tono melancólico y nostálgico. Son ejemplo de ello sus novelas "Guatimozín, último emperador de México" (1846) o "El cacique de Turmequé" (1860). Su compromiso social se hace patente en "Sab", la primera novela antiesclavista de las letras españolas. Su poesía se centra en el tema del amor desdichado y pesimista comom puede verse en algunos de sus sonetos más conocidos: "A partir", "A él", "A la poesía", publicados antes de 1841 y recogidos en un libro de poemas en 1851. En el teatro, intentó fundir la tragedia clásica con el drama romántico pero sin caer en los excesos de éste, como en los dramas operísticos "Saúl" (1849) o "Baltasar" (1858), considerada la mejor de sus obras por el retrato psicológico de sus personajes. Gertrudis, a pesar de haber sido una autora muy valorada en su época, pasó después por un periodo de olvido pero la crítica actual la considera una precursora del feminismo (del bueno) tanto por su actitud vital como por la fuerza que imprime a sus personajes femeninos literarios

Sobre sus dos obras principales, mis comentarios personales son:

De Guatimozín, que es una obra que refleja mucho con su escritura la forma en que ella hablaba o se expresaba. Casi puedo sentir su voz narrando con su propio ritmo y pausas. En el texto original podemos notar que la ortografía, sobre todo en la acentuación, era diferente; pero nada que altere la comprensión para las personas de nuestro tiempo. Tiene una forma de narrar en la cual la introducción es como mostrarte un cuadro al óleo de lo que ella imagina. Primero la impresión de verlo, y luego ella explicando los detalles

De Baltasar, puedo decir que el ponerle tanto ritmo y musicalidad a los diálogos de sus personajes, la hacen equiparable a lo logrado por Shakespeare en inglés. Se nota fuertemente la tendencia religiosa y espiritual que se mencionó anteriormente, misma que puede padecer un poco pedante a los ateos; pero la verdad, a un ateo, ¿qué no le es pedante? La intolerancia no les permitirá disfrutar de una obra digna de ser representada para comprender, no sólo el entorno de la época, sino también a la autora en un marco mucho más íntimo, y con un nivel de calidad muy alto

De sus poemas, el que considero mi favorito porque no había visto que alguien más se atreviera, es el que reproduzco a continuación. Se llama "La noche de insomnio y el alba". En donde juega con la musicalidad y juega con la métrica, empezando con estrofas donde cada verso es de 2 sílabas, y va creciendo de uno en uno el conteo de sílabas conforme va avanzando de estrofa. Al mismo tiempo, conforme vamos avanzando, la musicalidad se va haciendo diferente, no es monótona, es como contar una historia, pues tiene un principio, un clímax y un desenlace, ¡y eso que no hemos hablado todavía del texto como tal! Respecto a eso, el texto demuestra un angustia y una ansiedad muy grandes; pero que son tolerados por una esperanza y una fe en que a pesar de la tormenta, el dolor y la soledad, siempre habrá un consuelo, un alivio y una paz que sanarán las heridas y el cansancio


Noche
triste
viste
ya,
aire,
suelo,
cielo,
mar.

Mirando
del mundo
profundo
solaz,
esparcen
los sueños
beleños
de paz.

Y se gozan
en letargo,
tras el largo
padecer,
los heridos
corazones
con visiones
de placer.

Mas siempre velan
mis tristes ojos;
ciñen abrojos
mi mustia sien,
sin que las treguas
del pensamiento
a este tormento
descanso den.

El mundo reposo
fatiga mi mente,
la atmósfera ardiente
me abrasa doquier;
y en torno circundan,
con rápido giro,
fantasmas que miro
brotar y crecer.

¡Dádme aire! Necesito
de espacio inmensurable
do del insomnio al grito
se alce el silencio y hable;
lanzádme presto fuera
de angostos aposentos...
¡quiero medir la esfera!
¡quiero aspirar los vientos!

Por fin dejé el tenebroso
recinto de mis paredes,
por fin ¡oh espíritu! puedes
por el espacio volar;
mas ¡ay! que la noche oscura
cual un sarcófago inmenso
encubre con manto denso
calles, campos, cielo, mar.

Ni un eco se escucha, ni un ave
respira turbando la calma:
silencio tan hondo, tan grave,
suspende el aliento del alma;
el mundo de nuevo sumido
parece en la nada medrosa:
parece que el tiempo rendido
plegando sus alas reposa:

¡Mas qué siento!... Balsámico ambiente
se derrama de pronto... El capuz
de la noche rasgando, en oriente
se abre paso triunfante la luz;
es el alba: se alejan las sombras
y con nubes de azul y arrebol
se matizan etéreas alfombras
donde el trono se asienta del sol.

Ya rompe los vapores matutinos
la parda cresta del vecino monte:
ya ensaya el ave sus melifluos trinos,
ya se despeja inmenso el horizonte;
tras luenga noche de vigilia ardiente
es más bella la luz, más pura el aura;
¡cómo este libre y perfumado ambiente
ensancha el pecho, el corazón restaura!

Cual virgen que el beso de amor lisonjero
recibe agitada con dulce rubor
del rey de los astros al beso primero
palpita Natura bañada en albor;
y así cual guerrero que oyó enrarecido
de bélica trompa la mágica voz,
él  lanza impetuoso, de fuego vestido
al campo del Éter su carro veloz.

Yo palpito, tu gloria mirando sublime
¡noble autor de los vivos y varios colores!
¡te saludos si puro matizas las flores!
¡te saludo si esmaltas fulgente la mar!
en incendio la esfera zafírea que surca
y aun la pena, que el adiós destroza profunda
se suspende mirando tu marcha triunfal.

¡Ay! de la ardiente zona do tienes almo asiento
tus rayos a mi lecho lanzaste abrasador...
por eso en ígneas alas remonto el pensamiento
y arde mi pecho en llamas de inextinguible amor;
mas quiero que tu lumbre mis ansias ilumine:
mis lágrimas reflejen destellos de tu luz;
y sólo cuando yerta la muerte se avecine
la noche tienda triste su fúnebre capuz.

¡Qué horrible me fuerza, brillando tu fuego fecundo,
cerrar estos ojos, que nunca se cansan de verte,
en tanto que ardiente brotaste la vida en el mundo
cuajada sintiendo la sangre por hielo de muerte!
¡horrible me fuera que al dulce murmurio del aura
unido mi ronco gemido postrero sonase,
que el plácido soplo que al suelo cansado restaura
el último aliento del pecho doliente apagase!

¡Guarde, guarde la noche callada sus sombras de duelo
hasta el triste momento del sueño que nunca termina,
y aunque hiera mis ojos cansados del largo desvelo
dále ¡oh Sol! a mi frente ya mustia tu llama divina
y encendida mi mente inspirada, con férvido acento
al compás de tu lira sonora, tus dignos loores
lanzará fatigando las alas del rápido viento
a doquiera que lleguen triunfantes tus sacros fulgores!
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Para W

Yo sé que eres humana y no divina.
Que sigues tu camino y yo el mío.
Sólo quería seguir la amistad por el respeto que te tengo,
y por el regalo que me diste. 
Sin embargo, veo que tu camino no te permite continuar la amistad que fue.
El respeto y cariño seguirán,
por tu amistad en momentos difíciles,
por tu regalo que me ha dado tanto,
por el cariño fraternal que me dejaste.
Jamás podré guardarte rencor,
porque tienes la libertad de hacer lo que quieras,
y porque es más lo que me diste que lo que me privas.
Yo sólo quiero que seas dichosa en tu camino,
y que si alguna vez volteas hacia mí,
no me veas con desprecio ni sentimiento feo,
en todo caso, mejor no me veas para evitar un daño mayor,
y que dejes en mí una cicatriz abierta,
en lugar de tan preciosos momentos en los que te recuerdo con devoción y dulzura,
por la amistad que fue,
y por el regalo que me diste.
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Dejen en paz a Sor Juana

Obras completas de Sor Juana en digital
Tomo I

Tomo II

Tomo III

Tomo IV


Desde hace años ha habido un morbo por la sexualidad de Sor Juana Inés de la Cruz, morbo totalmente carente de sentido y de lógica. He aquí un breve texto que he tomado de Alejandro Soriano Vallés, quien dice lo siguiente respecto a la homosexualización de Sor Juana:

"Sor Juana Inés de la Cruz se está convirtiendo rápidamente en botín de la ideología “gay”. Muchos de nuestros muy progresistas intelectuales, sin tomarse la molestia de hacer una investigación verdadera (y, por lo mismo, sin amar la verdad), comienzan, uno a uno, a repetir la descarada mentira —insinuada por Octavio Paz, afirmada por Antonio Alatorre y capitalizada ahora por gente como Francisco Martín Moreno y SergioTéllez-Pon—  según la cual la poetisa habría sido lesbiana. Se trata de una versión prefabricada con descaro, de un bulo preparado con el avieso objetivo de convertir a la insigne monja en una de los suyos.
            
He exhibido con anterioridad el origen mendaz de esta versión de las cosas, lo cual no ha obstado para que la agenda ideológica y la codicia, sin preocuparse de las objeciones críticas e históricas que insistentemente he opuesto, hayan continuado su ciega y egoísta marcha.
            
Ya conté cómo una de las principales responsables de la divulgación de tan detestable mentira, Patricia Arriaga Jordán, recibió de mis manos un ejemplar de mi biografía de Sor Juana, Aquella Fénix más rara, que contiene las evidencias de que la Iglesia jamás la persiguió. Sin dignarse a considerar tan capital información, la productora de televisión incluyó tanto en su documental Sor Juana Inés de la Cruz: la peor de todas, como en su telenovela Juana Inés, dicha falsedad. Para colmo de males, en esta última introdujo, seguramente porque era lo “políticamente correcto” y para darle más sabor al caldo a un producto que debía ser vendible (pues, como sabemos, el escándalo vende), el embuste homosexualista.

Dado que, cual dije antes, muchos de nuestros intelectuales progresistas no se toman la molestia de investigar debidamente antes de presentarnos sus sesudas opiniones, el hecho es que la confianza con que ahora se están sumando a la divulgación del bulo del lesbianismo de la Décima Musa proviene de… ¡la telenovela de Patricia Arriaga!

Este parece ser el caso del artículo “¡Putos abominables!” (sic) de Tomás Mojarro, quien recurre en él a la mentira de que Sor Juana estuvo “enamorada de dos señoras virreinas: de la marquesa de Mancera, primero, y de la marquesa de la Laguna, después”. Como esta mentira no había aparecido en el sorjuanismo ideologizado (que en su falaz interpretación se conforma con la segunda virreina), sino en la telenovela de Patricia Arriaga, resulta que Tomás Mojarro la toma de ahí.

Aun en el remoto caso de que no fuese así, es indudable que el bulo “gay” se ha propagado exponencialmente en los últimos tiempos a causa de la telenovela de marras. Las personas que no leen se conforman con el adoctrinamiento recibido a través de la pantalla.
El artículo de Mojarro es buena muestra de ello. Ahora incluso los que leen aprovechan la ola, y se lanzan a denostar a sus críticos haciendo alarde de evidencias falsificadas.
Así, Mojarro se atreve a adulterar un párrafo de la biografía del confesor de Sor Juana compuesta por José de Lezamis, en el que introduce sus propias ideas:

—En su servidumbre jamás permitió mujer alguna; en sus frecuentes pláticas doctrinales atacó con vehemencia cuantos defectos creía hallar en la mujer. Oí decirle que si supiera que ha entrado una mujer en su casa, habla de mandar arrancar los ladrillos que ella había pisado. No quería que en casa suya pusiesen mano las mujeres ni que le guisasen la comida ni oírlas hablar y cantar. Prohibió a sor Juana el estudio, la escritura y la música, ordenándole deshacerse de todos sus libros e instrumentos científicos y musicales. En ese siglo la mujer tenía que casar con varón o con Cristo. La poetisa casó con Cristo en la fe. Violando el protocolo rehusó visitar al visorrey conde de Galve porque la virreina era mujer” [así las comillas].

Lo que he resaltado no es parte del texto original, sino creación de Mojarro. La confusión que él ha introducido pertenece al designio ideológico de convertir a la poetisa en lo que jamás fue, en tanto, según esta falsedad, “por ser mujer, por ser libre y por ser lesbiana, ganó el odio y la ira del poderoso arzobispo misógino don Francisco de Aguilar y Seixas, del que [según Mojarro] cuenta Lezamis” lo recién citado.

Con tal de llevar agua a su molino, Tomás Mojarro no duda en falsear los datos, y de este modo, luego de volver a Sor Juana lo que nunca fue (y de calumniar al arzobispo de México imputándole cargos falsos), ¡puede exhibir indignación en su escrito!

Ya se ve que esta táctica es la de moda ahora. Buen ejemplo son las obras de los antedichos Francisco Martín Moreno y Sergio Téllez-Pon.


Dentro de sus limitadas posibilidades quien esto escribe intenta, por el bien común, que la verdad prevalezca (¿dónde están los otros sorjuanistas?). Toca al público examinar lo que se le dice y no dejarse engañar."

Respecto a lo anterior, he leído el ensayo escrito por el mismo Alejandro Soriano al respecto, y aunque en muchas partes se deja llevar por el coraje, o al menos es el sentimiento que emana de las palabras impresas, deja en claro que gran parte de las supuestas evidencias del lesbianismo de Sor Juana son realmente chismes, de una descarada construcción de textos aislados para dar una idea conjunta que nunca fue emitida, y de una serie de malas interpretaciones porque no se dio el estudio que meritaba a la situación ni al contexto de la época, motivo por el cual no tienen fundamento ni razón

Así como Sor Juana, hubo muchas mujeres con un intelecto y una cultura muy superior; pero a diferencia de ellas, Sor Juana se declinó más por su espiritualidad y su fe, en las cuales encontró el medio para alcanzar su verdadera pasión: La literatura. Aquellas personas que no pueden entender una amistad llena de amor y ternura; pero tan libre del prejuicio sexual de nuestros tiempos, no pueden entender las amistades que se pueden prodigar demostraciones de cariño y no ser homosexuales. Lástima por ellos

Les dejo unos enlaces, en uno Mónica Lavín, autora de una obra sobre Sor Juana, tiene un punto de vista similar a lo que acabo de escribir
http://www.jornada.com.mx/2009/05/02/cultura/a08n2cul

Y en este otro los mando al blog de Alejandro Soriano
http://alejandrosoriano.blogspot.mx/2018/01/la-homosexualizacion-de-sor-juana.html

Justo antes de que saliera esta entrada, tuve la suerte de encontrarme con una publicación de Aleks Phoenix hizo unos comentarios muy bien argumentados y muy inteligentes sobre Sor Juana y cómo nos quieren vender su imagen falsa a lo que no tenemos argumentos por falta de documentación. Con el permiso de él, pego su publicación y los dejo con el enlace directo al mismo

1. La imagen dice: “Se hizo monja (aunque no tenía vocación religiosa) para dedicarse de lleno al conocimiento

¿Verdad o mentira?

Hay múltiples debates de si Sor Juana tenía vocación de monja o no. La realidad es que sí, ella quería dedicarse enteramente al estudio y el conocimiento. Así lo confirma en su texto autobiográfico. Aconsejada por su confesor después de una adolescencia en la opulencia de la corte virreinal, y aunado a su renuencia al matrimonio y la imposibilidad de la época para que las mujeres acudieran a la universidad, entrarse de religiosa parecía lo más sensato. No necesariamente esto significa que Juana Inés no tuviera vocación religiosa, pero aquí es donde sus estudiosos se dividen: algunos dicen que de mística y católica no tenía nada, pero es cierto que sí dedicó muchos de sus estudios a la teología y defendió la creación de Dios como algo visible en todas las ciencias. Nunca abandonó su hábito ni su profesión en favor de su causa intelectual. Esa es su verdadera genialidad. Por otro lado, la orden de las jerónimas a la que perteneció, fue la ideal para ella: eran “monjas ricas”, con privilegios, celdas personales de hasta dos pisos, incluso esclavas y baños propios. Su regla era menos rígida (casi muere después de estar antes en la severidad de las Carmelitas Descalzas) y la vida monjil se basaba más bien en la contemplación, la oración y actividades diversas de todos tipos. Ella fue tesorera del convento, por ejemplo. Además, le dio la oportunidad de acceder a libros, artefactos y espacios donde podía desarrollarse como erudita. Quizás su vocación no era religiosa, pero no necesariamente significa que rechazó su hábito y su ejercicio como profesa.

2.
La imagen dice: “Se negó a casarse y a tener hijos porque su pasión era escribir”

¿Verdad o mentira?

Su pasión no era escribir. Su pasión era el conocimiento y el saber, como establezco en el punto anterior. Escribir era su talento, uno que ella llamó “innato” y que le era natural y hasta inevitable. Incluso al escribir en prosa, ella misma decía que "se violentaba a sí misma" para no escribir en verso. A través de la escritura, accedió a múltiples disertaciones que le permitieron explorar los temas que estudiaba y que hoy son testimonio de su agudo intelecto. Y mucho menos se negó a casarse porque quería escribir. Sencillamente, sus intereses eran otros y las labores domésticas y maritales le resultaban completamente ajenas y distractoras de su verdadero objetivo, que era estudiar. Escribir fue una manifestación más de su genialidad, una que desarrolló desde su infancia. ¿Pasión? Sólo aprender.

3.
La imagen dice: “Era lesbiana y le componía versos bien rifados a su crush, la virreina”

¿Verdad o mentira?

Aquí uno de los grandes mitos de Sor Juana y uno de los puntos más controversiales de la interpretación de su vida y obra. Para empezar, entender los versos de amor y admiración que le escribió a la Virreina bajo una mirada contemporánea y fuera de la tradición, estilo y paradigmas de su época, es la manera más superflua y simplista de pretender siquiera descifrar la preferencia sexual de una persona que nos lleva casi cuatro siglos de distancia y sin más evidencia que esa. Sus versos de alta estima son muestra más bien de una correspondencia y entendimiento intelectual y sensible, quizás sí afectivo, pero sin implicaciones necesariamente sexuales. La complejidad de la relación de la Virreina con Sor Juana pudo ser de otro carácter: dos mujeres altamente inteligentes, ceñidas por sus propias condiciones como mujeres de su época en sus respectivos contextos y limitaciones, conexión más elevada y relevante que una mera atracción carnal. La misma Virreina se llevó la obra de Sor Juana a Europa para publicarla. No podemos determinar que Sor Juana, quien escribió múltiples y sentidos homenajes en letras a hombres y mujeres por igual, fuera lesbiana sólo por unos cuantos versos, encendidos sí, pero naturales para su época. Tampoco fue a la única Virreina a la que le escribió. Que la gente quiera "sensasionalizar" y polemizar entorno al pensamiento de una monja sexualmente activa, que publicaba sus amoríos en sus letras y que era lesbiana, responde a otro tipo de agenda que pretende insertarla forzosamente donde no va y cuya preferencia sexual ni siquiera es relevante para comprender su obra.

4.
La imagen dice: “Es un importante antecedente del feminismo y de literatura gay”

¿Verdad o mentira?

Cada punto parece volverse más osado y superfluo que el anterior, en este caso, al dar por hecho y "constatar" que la obra de Sor Juana, por muy monumental y diversa que es, termina por ser reducida a un simple y absurdo estandarte de “literatura gay”. Nada en la obra de Sor Juana puede sustentar esta afirmación y hasta resulta ridículo quererla enmarcar en un concepto completamente de nuestros días. Igual de anacrónico es llamarla feminista. El feminismo le lleva dos siglos a Sor Juana y su reivindicación del lugar de la mujer en el estudio y la espiritualidad es más una defensa de sí misma que una entera proeza combativa por igualdad o equidad de sexos, conceptos también anacrónicos a su época. Mucho de esta fama se debe a su famosísima redondilla de “Hombres necios”, que al leerla completa y no quedarse nada más con los primeros versos, es más una composición que explora la doble moral de los hombres frente a las exigencias puritanas impuestas en las mujeres y la propia implicación de los hombres en los actos que ellos denominan pecaminosos, que una verdadera protesta de género. Ni siquiera se trata de un poema “contra los hombres”, ni tampoco uno que realmente defienda a las mujeres como tal. De hecho, en su cuerpo de obra, pocos versos vuelven a retomar el tema con esa fiereza y ni siquiera es uno muy explotado. En su obra completa, que bien puede abarcar cuatro tomos gruesos, se encarga más bien de discurrir entorno a temas filosóficos, fenómenos físicos, estilos y formas de la época; cavilaciones profundas entorno al ser y la religión. Por lo que ni siquiera dedicó gran tiempo ni interés a disentir o discutir con los hombres en una pelea de sexos.

Para finalizar, Sor Juana escribió en todas las métricas del verso castellano del Siglo de Oro: escribió teatro, sonetos, romances, liras, ovillejos, décimas, villancicos, prosa, corrigió un sermón de un padre portugués, escribió en latín y náhuatl, recetas de cocina; escribió de amor, ciencia, teología, amor divino, amor mundano, celos, juegos literarios, laberintos y mitología, y su obra cumbre y más monstruosamente admirable no es “Hombres necios”, sino más bien un poema de más de 900 versos llamado "Primero Sueño" (que ella manifiesta como lo único que escribió por gusto) y que abordaba su viaje psico-espiritual en su intento por descifrar el Universo y su descubrimiento del discernimiento como capacidad de asimilación e interpretación del todo. Seguir ciñendo a Sor Juana a versos supuestamente lésbicos o feministas, no sólo es ignorancia, es un afán grosero de intentar simplificarla y encausarla en agendas de una época que no le corresponden.

Texto Aleks Phoenix

Obras completas de Sor Juana en digital
Tomo I

Tomo II

Tomo III

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Mediocridad aplaudida

Alguien alguna vez me invitó a un evento de poesía. Yo le pregunté si era poesía libre, y me contestó "como debe ser". Eso, honestamente, me abrió la puerta a no ir. ¿Por qué? Eso es lo que voy a exponer ahora

Una cosa es ser vanguardista, que es quien rompe las reglas para crear las suyas propias, y otra es simplemente hacer cualquier porquería y decir que es arte. Ahora resulta que cualquier conjunto de palabras vomitadas con pasión es poesía. Cualquiera es poeta sin saber métrica, ritmo, verso, estrofas, rima, soneto, etc.

Así como también cualquier pelagatos se vuelve poeta por maullar o ladrar un conjunto de palabras mal escritas y peor pronunciadas, hay muchos "escritores", mediocres hasta para tener inventiva, pues plagian o copian los trabajos de quienes ya tuvieron éxito; pero lo peor, es que no eligen a aquellos que son íconos o punta de flecha en el estado del arte, sino que fueron famosos y exitosos simplemente por la buena publicidad que se les dio. Peor aún, son aquellos que se van por la más fácil y se van por la pornografía creyendo que escriben erotismo (que son totalmente cosas opuestas). Se fundamentan no sé en qué, porque no creo que hayan leído a Sade, y si lo leyeron, no lo entendieron pensando únicamente en los actos sexuales. En fin, que hasta entre las prostitutas hay categorías, no es lo mismo aquella que cobra 50 pesos a la que cobra 1500 euros

También hay muchos dizque cantantes y músicos, que porque rascan las cuerdas, aporrean las baterías, manosean los teclados y berrean como puercas pariendo, creen que son lo máximo. Hay muchos que gritan y la gente dice que tienen buena voz. Sí, tendrán buena voz; pero no cantan. Manoella Torres no necesita gritar; los cantantes de ópera cantan con gran fuerza y su voz resuena por todo el teatro, no gritan; incluso en el metal, que dicen muchos que son puros gritos, hay que saber hacer un troll o un growl correctamente para no lastimar las cuerdas vocales

A lo que voy es que se necesita técnica. Muchos metaleruchos y darketuchos hacen un ruidero de los mil camioneros borrachos... y creen que hacen buen metal. Por eso, cuando algún valiente (o menso) va a un concurso de música o canto, acaba humillado y descalificado a la primera. Cierto que en esos concursos la gente, los jueces y la producción, no están preparados para conocer el metal; pero tampoco, y hay que ser honestos, los exponentes son los mejores. Cantar a capela es un gran reto, y se notan todas las deficiencias que tienen, y dejan muy mal parado al metal

Cuando me dicen que la poesía debe ser de verso libre, me molesta tanto, porque me recuerdan a esa bulímica que vomita pintura sobre un lienzo y la gente cree que es arte. Me recuerda a esa babosa que le pone un pincel a una tortuga y dice que es arte; pero peor son aquellos que se la creen y sospechan que la tortuga es la reencarnación de un gran artista. O el ricachón que con las turbinas de su avión privado arroja pintura sobre una pared y lo vende como arte en millones

¿A qué grado llegamos con esto? A la mediocridad total. El arte, como en todo, se hace bien o no se hace. Irnos por lo fácil sólo lleva a la decadencia de lo que se hace. Por eso, yo tengo la decencia de decir que no soy poeta, porque me falla el ritmo; pero sí puedo decir con orgullo que aprendí mucho de Sor Juana y de Luis Gonzaga Urbina. Esos que se creen malotes porque van a bares de mala muerte a recitar poemas de verso libre, no son diferentes, ni serán mejores, que Dulce María al hacer sus poemas, si a eso se le puede llamar poesía

Que se queden con su mediocridad, yo sigo aspirando a lo grande, a ser tan grande como mi padrino Cervantes; superar a Luis y a Juana, ser referente como lo son Homero, Virgilio, Dante, Shakespeare, Goethe. Va a ser difícil seguir tan grandes pasos; pero sé que puedo hacerlo
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Garcilaso de la Vega. Parte 6 de 6

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Sucede que pondré los poemas primero en su original latín, y luego la traducción en prosa. Respecto a las traducciones, fueron tomadas, tres de ellas, de un libro que ya no está disponible para su descarga gratuita desde la RAE y el cuarto desde este otro sitio que ya está caído. Me costó mucho trabajo traducirlo por mi cuenta. Garcilaso utilizó mucho el apoyo de poetas latinos como Horacio y Virgilio principalmente, y en menor grado a Catulo, Propercio, Horacio y Lucrecio, por lo que muchas cosas que menciona, tienen más claridad cuando se tiene un amplio dominio de la mitología grecolatina, así como de los poemas de los ya mencionados. El texto de donde saqué la traducción viene ricamente apoyado con notas al pie que dan fe de esto; pero sólo pondré aclaraciones en donde considere yo puede hacer ruido al estudiante de latín que compara el original con la traducción... lo cual debo admitir, ni yo logré cotejar, aunque no soy un latinista experto

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Garcilaso de la Vega. Parte 5 de 6

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SONETO XXXI

Dentro en mi alma fue de mí engendrado
un dulce amor, y de mi sentimiento
tan aprobado fue su nacimiento
como de un solo hijo deseado;

mas luego d’él nació quien ha estragado
del todo el amoroso pensamiento;
en áspero rigor y en gran tormento
los primeros deleites ha tornado.

¡Oh crudo nieto, que das vida al padre
y matas al agüelo!, ¿por qué creces
tan desconforme a aquél de que has nacido?

¡Oh celoso temor!, ¿a quién pareces?,
que aun la invidia, tu propia y fiera madre,
se espanta en ver el monstruo que ha parido.

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Garcilaso de la Vega. Parte 4 de 6

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SONETO XXI

Clarísimo marqués, en quien derrama
el cielo cuanto bien conoce el mundo,
si al gran valor en qu’el sujeto fundo
y al claro resplandor de vuestra llama

arribare mi pluma y do la llama
la voz de vuestro nombre alto y profundo,
seréis vos solo eterno y sin segundo,
y por vos inmortal quien tanto os ama.

Cuanto del largo cielo se desea,
cuanto sobre la tierra se procura,
todo se halla en vos de parte a parte;

y, en fin, de solo vos formó natura
una estraña y no vista al mundo idea
y hizo igual al pensamiento el arte.

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SONETO XI

Hermosas ninfas, que en el rio metidas,
contentas habitáis en las moradas
de relucientes piedras fabricadas
y en columnas de vidrio sostenidas,

agora estéis labrando embebecidas
o tejiendo las telas delicadas,
agora unas con otras apartadas
contándoos los amores y las vidas:

dejad un rato la labor, alzando
vuestras rubias cabezas a mirarme,
y no os detendréis mucho según ando,

que o no podréis de lástima escucharme,
o convertido en agua aquí llorando,
podréis allá despacio consolarme.

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SU OBRA

Compuso 5 canciones, 2 elegías, 1 epístola, 3 églogas, 9 coplas, 4 poesías en latín, 40 sonetos, 3 cartas y su testamento. Aquí veremos los 40 sonetos y las poesías latinas

SONETO I

Cuando me paro a contemplar mi’stado
y a ver los pasos por dó me han traído,
hallo, según por do anduve perdido,
que a mayor mal pudiera haber llegado;

mas cuando del camino’stó olvidado,
a tanto mal no sé por dó he venido;
sé que me acabo, y más he yo sentido
ver acabar comigo mi cuidado.

Yo acabaré, que me entregué sin arte
a quien sabrá perderme y acabarme
si quisiere, y aún sabrá querello;

que pues mi voluntad puede matarme,
la suya, que no es tanto de mi parte,
pudiendo, ¿qué hará sino hacello?

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Garcilaso de la Vega. Parte 1 de 6

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CONTEXTO HISTÓRICO

Debido a que no se ponen de acuerdo en cuándo nació Garcilaso, procederé a dar una visión histórica desde la fecha más lejana en la que se supone nació

En 1494 ya está siendo conquistada América por los españoles, y para no interferir en la colonización de Portugal, firman el tratado de las tortillitas, digo, Tordesillas, en el cual se estipula que el límite para uno y otro país en las nuevas tierras sería el meridiano que esté a 370 leguas al oeste de la isla de Cabo Verde. Sin embargo, el reino de Castilla en tierra propia sufre dolorosas revueltas y derrotas. Italia y francia están buscando también ganar más tierras, mientras que la madre tierra maltrata a China y les da una muestra de su poder al recibir con huracanes a los españoles. Los ingleses y holandeses prefieren la vía fácil al incursionar en ataques piratas. Las guerras tienen además un sentido religioso, ya que incluso el Papa está metido en alianzas, amenazas y órdenes directas a los reyes. Mismo sentido religioso y fanático que usa gringolandia para sus guerras, conquistas y expansiones

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Honoria está a la venta

 
Honoria es un poema épico, mezcla de lo medieval con la ciencia ficción espacial. En un universo, en donde la estrella principal, llamada Atzkalón, tiene una gemela (es un sistema estelar binario), y esa estrella gemela, llamada Maizal, es una estrella que emana maldad. En una de sus emanaciones, los líderes de un imperio planetario se corrompieron, y su pueblo, que siempre había vivido basado en el honor, la ética, ahora sufren una cruel guerra interna, encabezada por unos valientes, honorables (¿ya ven de dónde saqué Honoria?) y virtuosos soldados, que luchann por limpiar su bello imperio planetario

Esta obra la pensé hacer en poema, toda ella. Es un estilo de poesía que he desarrollado a lo largo de muchos años de escribir, no ahondaré en muchos detalles de la rima, la métrica, etc.

Lo quise hacer así porque tuve deseos de hacer lo que ya hicieron Homero con la Ilíada y la Odisea, Virgilio con la Eneida, y Dante con La Divina Comedia, una obra monumental que cuente una historia en poesía. Seguramente han leídos las obras antes citadas y no entienden cómo eso puede ser poesía; pero en sus idiomas originales sí son poemas, tienen métrica y rima, sólo que como están traducidas, toda esa belleza se pierde

Pueden comprar la versión digital de este libro en Payhip
https://payhip.com/b/P5rq

En google play books
https://play.google.com/store/books/details/Asura_H_Honoria?id=_ovPDwAAQBAJ

Su ficha en goodreads
https://www.goodreads.com/book/show/51186442-honoria-edici-n-completa

La presentación del poema

https://vimeo.com/243451483

Agradezco infinitamente a Édgar Montes por la portada que hizo. Ha devuelto la dignidad al trabajo de diseñador

Agradezco a mi madre, que la leyó, le gustó, aunque no sé qué tan cierto sea eso, porque cuando le pregunté: "¿Te gustó el poema?", ella contestó: "¿Había algún poema?"... mi madre, adorable, como siempre

Agradezco a Fely, que me ayudó a ver un detalle en la portada que se nos estaba escapando originalmente

También agradezco a todos los que participaron en el grupo Magni Animi Viri, pues su música me ayudó a inspirarme cuando estaba bloqueado

 Y agradezco también a Loup, porque aunque no fue su intención directa, su apoyo en ciertas situaciones personales devengaron en una ayuda indirecta para que este proyecto se concrete

Quizá también deba agradecer a los grandes poetas de quienes aprendí, como Luis (Gonzaga Urbina), Juana (Sor Juana Inés de la Cruz), y los poetas de vanguardia que también me fomentaron la libertad para crear en la poesía

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Luis Gonzaga Urbina (Parte 2 de 2)

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Me encontré este poemario, por si quieren leer más poemas de él

SUS POEMAS

(Hay otras más, muchas muchas más; pero esto es sólo una muestra)

Metamorfosis

Era un cautivo beso enamorado
de una mano de nieve que tenía
la apariencia de un lirio desmayado
y el palpitar de un ave en agonía.

Y sucedió que un día,
aquella mano suave,
de palidez de cirio,
de languidez de lirio,
de palpitar de ave,

se acercó tanto a la prisión del beso,
que ya no pudo más el pobre preso
y se escapó; mas, con voluble giro,

huyó la mano hasta el confín lejano,
y el beso, que volaba tras la mano,
rompiendo el aire se volvió suspiro.





***

La balada de la vuelta del juglar

-Dolor: ¡qué callado vienes!
¿Serás el mismo que un día
se fue y me dejó en rehenes
un joyel de poesía?

¿Por qué la queja retienes?
¿ Por qué tu melancolía
no trae ornadas las sienes
de rosas de Alejandría?

¿Qué te pasa? ¿Ya no tienes
romances de «yoglería»,
trovas de amor y desdenes,
cuentos de milagrería?

Dolor: tan callado vienes
que ya no te conocía...

Y él, nada dijo. Callado,
con el jubón empolvado,
y con gesto fosco y duro,
vino a sentarse a mi lado,
en el rincón más oscuro,
frente al fogón apagado.

Y tras lento meditar,
como en éxtasis de olvido,
en aquel mudo penar,
nos pusimos a llorar,
con un llanto sin rüido...
Afuera, sonaba el mar...



***


La visita

Ha de venir. Vendrá.
¿Cuándo?... No sé. Muy pronto.
Escucho ya su voz remota
y sus pisadas oigo.

Abre la puerta, alma; que no tenga
que llamar. Y que esté dispuesto todo:
apagado el fogón, limpia la casa,
y el blanco cirio de la fe, en el fondo.

Ha de venir. Vendrá. Calladamente
me tomará en sus brazos. Así como
la madre al niño que volvió cansado
de correr bosques y saltar arroyos.

Yo le diré en voz baja: Bien venida.
Y, sin miedo, ni asombro,
me entregaré al Misterio,
pensaré en Dios y cerraré los ojos. 



 ***

A Erigone

Deja que llegue a ti, deja que ahonde
como el minero en busca del tesoro,
que en tu alma negra la virtud se esconde
como en el seno de la tierra el oro.

¡Alma sombría, ayer inmaculada!
Tu caída me asombra y me entristece.
¿Qué culpa ha de tener la nieve hollada
si el paso del viajero la ennegrece?

No mereces castigo ni reproche.
Entre los vicios tu virtud descuella;
en el pliegue más negro de la noche
brillará más que la lejana estrella.

La mano aleve que al rosal arranca
su flor más bella, y luego la deshoja;
la que manchó tu vestidura blanca,
la que en los brazos del placer te arroja;

la que apagó en tu frente de azucena
la llama del pudor y la alegría,
y ornó tu sien, marchita por la pena,
con las deshechas flores de la orgía,

es la que al verte desvalida y sola,
te empuja hacia el abismo, sin aliento;
la que tu amor y tu pureza inmola
por el amargo pan del sufrimiento.

Me admiran tus heroicos sacrificios;
me admira que no temas, que no dudes,
y que en la árida roca de los vicios
puedan colgar su nido las virtudes.

Por eso llego a ti... ¿No lo imaginas?
A ver surgir, cual gratas ilusiones,
luz entre sombras, flores entre ruinas,
¡amor entre los muertos corazones!

Vengo a cubrirte de brillantes galas,
a ser tu protección y tu consuelo,
y a desatar tus poderosas alas
¡para que puedas ascender al cielo!




***


¡Aleluya!

¡Aleluya, aleluya,
aleluya, alma mía!
Que en un himno concluya
mi doliente elegía:
Ya me dijo: ¡Soy tuya!
Ya le dije: ¡Eres mía!
Y una voz encantada,
que de lejos venía,
me anunció la alborada,
me gritó: ¡Ya es de día!

Todo es luz y tibieza
lo que fue sombra fría;
se apagó la Tristeza,
se encendió la alegría.
Ya le dije: ¡Eres mía!
Ya me dijo: ¡Soy tuya!
-¡cuánto sol tiene el día!-
¡Aleluya, alma mía!





***

Así fue

Lo sentí; no fue una
separación, sino un desgarramiento;
quedó atónita el alma, y sin ninguna
luz, se durmió en la sombra el pensamiento.

Así fue; como un gran golpe de viento
en la serenidad del aire. Ufano,
en la noche tremenda,
llevaba yo en la mano
una antorcha con qué alumbrar la senda,
y que de pronto se apagó; la oscura
asechanza del mal y del destino
extinguió así la llama y mi locura.

Vi un árbol a la orilla del camino,
y me senté a llorar mi desventura.
Así fue, caminante
que me contemplas con mirada absorta
y curioso semblante.

Yo estoy cansado, sigue tú adelante;
mi pena es muy vulgar y no te importa.
Amé, sufrí, gocé, sentí el divino
soplo de la ilusión y la locura;
tuve la antorcha, la apagó el destino,
y me senté a llorar mi desventura
a la sombra de un árbol del camino.



 

***

Confesión

Bien está: me río
porque es una forma de pudor la risa;
pero muy adentro, muy solo, muy mío,
un pesar cansado se me vuelve hastío
y un último anhelo se me extingue aprisa.

Mas no me contemples tan sólo la cara;
acerca a mi espíritu -que es vaso pequeño-
tu vida, radiante de júbilo, para
gustar de la gota de miel de un ensueño.

Del juvenil cántico,
un eco remoto queda todavía
en tal cual epigrama romántico,
y en una que otra sutil ironía.

Hace tiempo adquirí la destreza
de ser frívolo. Ve mi alegría:
¿que de cuando en cuando sale la tristeza
en un gesto ambiguo de melancolía?

Vivo y basta. Muerdo los frutos amargos
de mi otoño, anuncio de un vecino invierno;
para mi fastidio los días son largos,
ásperas las piedras, y el camino, eterno.

¡Bah! ¡No importa! Deja que alumbre mi paso
una intermitente luz de poesía;
yo voy como todos, sin rumbo, al acaso...
Bebe, y no preguntes si hay hiel en el vaso:
¡Déjame que ría!


 

***

Desolación

Ha muerto ya la pasión loca
después de una larga agonía.
No busques besos en mi boca.
Se quedó la jaula vacía.

Barrí los últimos despojos
de ilusiones y de ternuras.
No busques brillo en mis ojos.
¿No ves que la casa está a oscuras?

Es inútil que tiendas la mano.
Ni una flor en el parque en ruina.
No tiendas la mano. Es en vano,
te pudieras clavar una espina.

Sólo musgo en las lápidas nace.
Ya lo ves: camposanto de olvido.
¡Vete! Y cierra el portón podrido.
Déjame a solas con mis muertos.


  

***

El Ruiseñor cantaba

El ruiseñor cantaba. La noche era divina,
toda cendal de nieve, toda cristal azul;
y en el jardín de plata, la coruscante encina
alzaba entre la sombra su cúpula de luz.

El ruiseñor cantaba. Y en un ambiente extático
dormían las praderas. Cantaba el ruiseñor;
y el viento flebil, alitendido y aromático,
soplaba el adorable cantar, de flor en flor.

Y repintó las cumbres la aurora ardiente y flava,
y levantó la alondra su trino matinal,
y abrió su seno el día...y el ruiseñor cantaba
soñando en el nocturno misterio de cristal.

Vino la siesta cálida; la tarde pensativa
vino; la noche negra sus lumbres apagó,
y el ruiseñor cantaba, como si la votiva
lámpara de la luna colgase de un crespón.

Estío, otoño, invierno, primavera... Y el canto
surgía de las verdes entrañas del jardín,
alegre o melancólico -ora risa, ora llanto-
inacabable y único, magnífico y sin fin.

El ruiseñor se había vuelto loco; se había
embriagado de luna, de sueño y de pasión,
y ¡cantaba, cantaba...!




***

En mi angustia

En mi angustia, callada y escondida,
sé tú como enfermera bondadosa,
cuya mano ideal viene y se posa,
llena de suave bálsamo, en la herida.

Ríe en mi tedio –sepulcral guarida–
como un rayo de sol en una fosa;
perfuma, como un pétalo de rosa,
el fango y la impureza de mi vida.

Del corazón en el silencio, canta;
entre las sombras de mi ser, fulgura;
mi conturbado espíritu levanta;

enciende la razón en mi locura,
Tengo hambre y sed de bien, dame una santa
limosna de piedad y de ternura...




***

Hechicera

No sentí cuando entraste; estaba oscuro
en la penumbra de un ocaso lento,
el parque antiguo de mi pensamiento
que ciñe la tristeza, cual un muro.

Te vi llegar a mí como un conjuro,
como el prodigio de un encantamiento,
como la dulce aparición de un cuento:
blanca de nieve y blonda de oro puro.

Un hálito de abril sopló en mi otoño;
en cada fronda reventó un retoño;
en cada viejo nido, hubo canciones;

y, entre las sombras del jardín –errantes
luciérnagas– brillaron, como antes
de mi postrer dolor, las ilusiones.



***

Humorismos tristes/La herida

¿Que si me duele? Un poco; te confieso
que me heriste a traición; mas por fortuna
tras el rapto de ira vino una
dulce resignación... Pasó el acceso.

¿Sufrir? ¿Llorar? ¿Morir? ¿Quién piensa en eso?
El amor es un huésped que importuna;
mírame cómo estoy; ya sin ninguna
tristeza que decirte. Dame un beso.

Así; muy bien; perdóname, fui un loco;
tú me curaste -gracias-, y ya puedo
saber lo que imagino y lo que toco:

En la herida que hiciste pon el dedo;
¿que si me duele? Si; me duele un poco,
mas no mata el dolor... No tengas miedo...





***

La agonía blanca

Blanca como esta noche no he visto cosa alguna:
ni el mármol, ni la nieve, ni el armiño. Semeja
el cielo, un gran abismo de plata, que refleja
su luz, en otro abismo de cristal: la laguna.

Sólo, de tarde, en tarde, pasa, pequeña y bruna,
la góndola, que efímero surco ondulante deja;
y cuando, hacia las brumas rutilantes, se aleja,
todo es latir de astros; todo, fulgor de luna.

¿Donde están los colores? En uno se han fundido.
El negro huyó a esconderse. El azul se ha dormido.
El blanco, puro y virgen, sus imperios rescata.

Y en silencio vasto, sideral y profundo,
parece que esta noche se va a morir el mundo
con una inmensa muerte de cristal y de plata.



***

Las perlas

Como al fondo del mar baja
el buzo en busca de perlas,
la inspiración baja a veces
al fondo de mis tristezas
para recoger estrofas
empapadas con mis penas.

Y en cada uno de mis versos
viven, con vida siniestra,
mis deseos, mis temores,
mis dudas y mis creencias
¡Qué mucho que yo los ame!
¡Qué mucho que yo los lea,
si son hojas arrancadas
al libro de mi existencia!

Cuando en mi oscura memoria
la frase brillando queda,
como en un jirón de nube
el reflejo de una estrella,
es porque bajó tan hondo
la inspiración a cogerla,
que en esa frase palpita
el corazón del poeta.

Siempre que a soñar me pongo
encantadoras quimeras,
imposibles ideales,
seres de extraña belleza
que habitan en luminosas
arquitecturas aéreas;
formas que flotan aisladas
y diáfanas, y serenas,
como los ángeles blancos
de la Divina Comedia,
la realidad de la vida,
inflexible, me despierta,
y quedo confuso y triste
sintiendo angustias supremas,
como esas aves que huyen
en busca de primavera
y en alta mar las sorprende
el furor de la tormenta.

Entonces escribo, escribo
con una ternura inmensa,
que sólo cuando hago versos
el alma llora y se queja,
y la inspiración se hunde
en el mar de las tristezas
para recoger estrofas
empapadas en mis penas.
Y sin embargo, en el fondo,

Cuántos dolores se quedan
sin expresión, tan intensos
que no caben en la idea,
porque son, deseos vagos,
aspiraciones inmensas,
alas que exploran espacios,
sueños de cosas eternas,
nostalgias de extraños mundos,
citas de lo que no llega...
La inspiración es un buzo
que no ha pescado esas perlas.



***

Lubrica Nox

Miré, airado, tus ojos, cual mira agua un sediento,
mordí tus labios como muerde un reptil la flor;
posé mi boca inquieta, como un pájaro hambriento,
en tus desnudas formas ya trémulas de amor.

Cruel fue mi caricia como un remordimiento;
y un placer amargo, con mezcla de dolor,
se deshacía en ansias de muerte y de tormento;
de frenesí morboso de angustia y de furor.

Faunesa, tus espasmos fueron una agonía.
¡Qué hermosa estabas ebria de deseo, y qué mía
fue tu carne de mármol luminoso y sensual!

Después, sobre mi pecho, tranquila te dormiste
como una dulce niña, graciosamente triste
que sueña ¡sobre el tibio regazo maternal!


***

Madrigal

Déjame amar tus claros ojos. Tienen
lejanías sin fin, de mar y cielo,
y sus fulgores apacibles vienen
hasta mi corazón como un consuelo.

Deja que con tus ojos, se iluminen
mis viejas sombras y se vuelvan flores;
deja que con tus ojos se fascinen,
como aves de leyenda, mis dolores.

Que vea en ellos astros errabundos,
que en ellos sueñe inexplorados mundos
que en ellos bañe mi melancolía...
Son tristes, luminosos y profundos,
como puestas de sol, amada mía...



***

Mañana de sol

Palpitan, como alas de pájaros en fuga,
las velas que sacude la brisa matinal,
y el aire, a flor de onda, menudamente arruga
la seda azul, tramada de estambres de cristal.

De la dorada costa la placidez subyuga,
y tiene el viento puro delicadeza tal,
que al refrescarme el rostro, parece que me enjuga
las lágrimas pueriles, el beso maternal.

Una bandada de aves por los espacios sube;
decora la brillante blancura de la nube
y mancha el inviolado zafir de la extensión .

Y en la solemne calma de estas horas divinas,
esparcen a lo lejos, dos voces femeninas,
quién sabe qué ternura que moja el corazón...






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