Literatura y filosofía

Mostrando las entradas con la etiqueta retórica. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta retórica. Mostrar todas las entradas

La retórica explicada gráficamente

Hace ya tiempo hice una entrada especial de figuras y tropos literarios, y hace poco me encontré este conjunto de imágenes que explican cómo funcionan gráficamente en la publicidad. Me pareció excelente y digno de compartir. El crédito le corresponde a Dojo Creativo, a quien agradezco el permiso de compartirlo en este medio y al cual pueden contactar en su facebook oficial https://www.facebook.com/dojocreativomx/

A continuación, la galería























Compartir:

CÓMO SER ORADOR (4/4)


Para ir a la parte 3, pica aquí

10 SOLUCIONES DE EMERGENCIA

Si una persona interrumpe, se le puede pedir que espere al final, o se le contesta al momento si no distrae mucho del tema ni se va a invertir mucho tiempo. Si se necesita, pedir un momento para meditar la cuestión propuesta; pero por sobre todo, nunca perder la calma

“Lo mejor es no ocultar la ignorancia. Eso es de personas inteligentes”


El autor propone, como un medio de defensa, el uso de la ironía; pero ni él ni yo aconsejamos usarla por ser un recurso muy complicado y que casi siempre sale en contra si no se tiene experiencia ni la respuesta correcta

En cambio, este otro recurso me parece mejor: “d) (...) declare que podría responder inmediatamente, pero que no lo hace porque prefiere no decir nada sin meditarlo” (Warren Sánchez)

En una confrontación de ideas opuestas es aconsejable:

• No levante la voz. No se excite ni se altere. No tema de provocar un instante de esparcimiento con un chiste, una anécdota divertida o una observación ingeniosa
• No se muestre nunca categórico. No declare nunca a nadie: <<Está usted equivocado>> o >>No sabe nada de este asunto>>, etcétera. Si procede así, levantará un muro entre usted y los demás
• Si desea arrinconar a su interlocutor, emplee argumentos precisos, irrebatibles
• Haga bien patente que se trata, solamente, de su propia opinión. Pero que ésta puede ser errónea. Muéstrese dispuesto a abandonarla si le convencen de su error
• Pregunte la opinión de los demás. Escuche atentamente cuando se la expongan
• Diga a menudo: <<Posiblemente tenga usted razón, pero...>>. Naturalmente, en este <<pero>> se encuentra la llave de la discusión
• Por último, recuerde que sus argumentaciones deben ser claras y fácilmente comprobables”

 

“(...) si usted vence en una discusión, no abuse de la victoria. Es de pésimo gusto y los otros jamás se lo perdonarán. Si usted pierde, no se muestre rencoroso. Acepte la derrota sonriente y hasta felicite al contrario”
 
Ante una pérdida repentina de memoria se aconseja que:

a) Desvíe su mirada de los asistentes y fíjela en la pared del fondo
b) En vez de balbucear guarde silencio durante algunos segundos
c) Respire, deplace un objeto, después eche un vistazo a sus notas y preste atención a una sola palabra o una sola frase
d) Si no tiene ante sí ninguna nota, no dude en repetir cuanto ha dicho anteriormente, pero con otras palabras. Encontrará el hilo del discurso sin dificultad
e) Evite, sobre todo, los balbuceos y el nerviosismo. El público es posible que no note nada”

 

Si de plano no puedes recordar lo último para agarrar el hilo, termina categóricamente el tema y prosigue. Ejemplos: “Una vez dicho esto, veamos ahora...”; “No quiero insistir más sobre este asunto, y paso seguidamente a...”

Si estás platicando, puedes tomar el hilo conductor preguntando la opinión de tu interlocutor sobre lo que dijiste

Cuando la conversación languidece, lo mejor es buscar la manera de que otros participen para reavivarla, por lo general se logra haciendo preguntas sobre el tema, o bien, pidiendo la opinión de alguien

También cambiar el tema a uno que domines o tenga interés otra persona y pasar la batuta. Las cosas no son tan categóricas como “Ahora toca hablar de... Fulano, dirige la plática”, debe hacerse de manera natural y sin forzar nada

“Saber hablar por teléfono es tan importante como hablar de viva voz”
 

Aunque la tecnología ha evolucionado mucho, hay quienes creen que el micrófono de su teléfono corrige sus malos hábitos al hablar. Esto lo digo yo para tiempor modernos: Hablar al micrófono, no al auricular; hablar con voz normal y articula claramente las palabras; no tapes el micrófono; trata de estar en un lugar silencioso, puesto que tú no te escucharás y gritarás al oído de la otra persona; y todas las demás cuestiones de cortesía y modales son inmortales
 
11 EL ARTE DE HABLAR EN PÚBLICO

“En todo discurso actúan tres elementos que influyen recíprocamente de manera intensa, a saber: el orador, el tema del discurso y el auditorio”
 

“En la apertura de una sesión (...) ¡Sea breve!”
 

En un brindis, no hagas la barba y “(...) Abandone también la grandilocuencia y adopte un tono sencillo y simpático”

El autor da ejemplos de discursos para cada ocasión, yo aconsejo buscar ejemplos más actuales, que no faltarán

Si antes de dar un discurso se nos pide presentarnos, hacerlo sin exageración y rápidamente

“Si la persona no es conocida del público, conviene proporcionar sobre ella una selección de detalles que exciten la curiosidad y despierten su simpatía hacia el orador”
 

“Cuando el conferenciante es conocido del público, sea breve en la presentación y procure dar sobre él algunos detalles inéditos, de forma que se acreciente el interés del auditorio”
 

Sugiere que en un discurso de agradecimientos no hay que hacernos menos diciendo que no lo merecemos, simplemente aceptar con humildad y dar gracias brevemente es suficiente

Aunque no es obligatorio, si alguien nos ha presentado ante el auditorio se ve bien que demos rápidamente las gracias por las palabras dichas sobre nuestra persona

En resumen, estos son los diferentes temas que el autor trata en este capítulo, y de los cuales da un breve ejemplo: Intervenciones breves; brindis; banquetes deportivos; una reunión de profesionales; presentarse uno mismo; presentar a alguien más; dar las gracias; responder al que nos presenta; banquetes de antiguos compañeros (reuniones públicas en general); excusar a una persona austente; discurso de despedida; dar la bienvenida; reclamar algo; presentar un espectáculo; recién jubilados; rechazar un honor o un empleo; banquete de homenaje; despedirse de un profesor. En fin, como podemos ver son muchos temas y no da nada nuevo que pueda rescatarse

12 DISCURSOS DE CEREMONIA

En este capítulo habla de las distintas naturalezas de conferencias y discursos que hay. Sólo los enumeraré, ya que el autor trata de manera tan parlanchina el asunto, que mejor dejo el listado y que el que quiera indagar más sobre el asunto, tenga esta lista como una guía: Conferencias académicas; discursos profesionales; conferencias de divulgación; discursos de circunstancias; la oratoria en los banquetes (brindis); ceremonias religiosas en general, aunque el autor separa cada evento en particular; pésame; ante la tumba de un jefe; la tumba de un amigo; para hablar por radio

Las verdaderas razones, según este autor, por las cuales la gente va a conferencias:

• Son muchos los que van por cortesía hacia el conferenciante
• Por sentirse obligados a formar parte del auditorio
• Para darse tono, por vanidad
• Para aparentar un afán de cultura del que carecen
• Por otras cien razones diversas”
(Menos para aprender y elevar su cultura)

Casi siempre en los discursos, quien habla acaba humillando a la persona de quien habla, haciendo pasar vergüenzas ajenas al auditorio, y hundiendo su propia dignidad. Para evitar esto, yo recomiendo brevedad ante todo, y seguir estos consejos del autor:

• Sea familiar sin caer en la vulgaridad o en el equívoco (...)
• Sea gentil, sin aparentar excesiva emoción
• Deje hablar al corazón sin caer en la tontería”

Para hablar por radio, el autor da estos consejos:

• No hay que ser machacón leyendo
• Procure animar la cosa con gestos oportunos (sin afectación ni cursilería)
• Hay que hablar con calor de humanidad y con naturalidad
• Separarse una distancia prudencial del micrófono. Ni comérselo ni hablar a gritos desde dos metros. La separación mejor es de unos treinta centímetros
• No se debe soplar, estornudar o toser en dirección del micrófono. Si ocurre algo así, es preferirlo cerrarlo antes
• Hay que tender a bajar la voz y no hacerla chillona ni insistente. Lo ideal es tener “voz radiofónica”
• Si se trata de entrevistas, diga cosas que interesen al público. Hable por sí mismo y dirigiéndose a todos
• Deje que le pregunten, pero conteste con habilidad. Recuerde que la naturalidad es casi imprescindible
• No tenga reparo en decir ante el micrófono lo que siente. Esto gusta al que escucha al que habla por primera vez”

“(...) lo importante es que usted guarde siempre su originalidad y su personalidad”
Compartir:

CÓMO SER ORADOR (3/4)

Para ir a la parte 2, pica aquí

Para ir a la parte 4, pica aquí

7 EL ARTE DE CONVERSAR

“(...) la conversación es requisito esencial para quien desee mantenerse en amistoso contacto con personas que valen la pena”

“El hombre o mujer que comprende que la buena conversación es un intercambio de ideas es bien recibido en todas partes”

“En realidad, los que hacen uso y abuso de la primera persona adolecen del vicio de exigir que les escuchen, mientras que ellos son incapaces de hacerlo”

“Se ha dicho que muchas personas no logran causar una impresión favorable porque no escuchan con atención”

“Cuando se trata de conversar, de hecho lo que se pretende es alternar”

Por si no se los enseñaron sus padres, es de mala educación interrumpir. Es muy distinto cuando la otra persona está hablando y se le interrumpe para demostrar que se le pone atención y se le dejará hablar. Ejemplo: Alguien está hablando, y te percatas de la hora, entonces le interrumpes diciendo: “Disculpa, ya casi es hora de comer. Voy a cocinar; pero puedes seguir que te estaré escuchando. ¿Quieres que prepare para ti también?” (Esto es pura cortesía y modales, no es el tema del libro, por lo que se obviarán y se omitirán consejos y ejemplos similares)

Para que el diálogo en la conversación se dé, hay que tomar interés en lo que el otro quiere, y de ahí encaminar la conversación a un tema que nos interese. Siempre alternar

“I. Escuhemos con atención. (…) Es necesario participar en lo que él nos dice; interrumpirle en el momento oportuno con una pregunta o un comentario”

“II” (Aquí pide que se eviten temas incómodos que puedan herir las susceptibilidades de los oyentes)

“III. Hablemos de lo que interesa a nuestro interlocutor. (…) Y no se requiere solamente que sus oídos escuchen bien, sino también sus ojos, manos, pies y hasta su postura. En la buena conversación, su deber social es manifestar interés activo en lo que se dice. Esto alienta al orador y reafirma la confianza que tiene en su empatía”

“IV. No ataque nunca. (…) Si tiene tendencia a atacar sepa que la agresividad no es una prueba de fuerza, sino de debilidad, y que nunca ha dado buen resultado”

“V. No contradiga”

“VI. Hablemos con precisión. (…) Tampoco saltemos de un tema a otro” (Anteriormente se dijo que no hay que prolongar demasiado un tema; pero esto se debe a que en una conversación natural, el flujo va llevando de un tema a otro. Lo que quiere decir el autor en este punto es que no se hagan cambios drásticos del tema sólo porque sí) “(...) A menudo, cuando un tema no ha sido plenamente considerado, éste se pierde en algún tópico incidental. Reintroducir aquel tema olvidado, no sólo es cortés y gracioso, sino la mejor prueba de auténtico interés”

“VII. No interrumpamos”

“VIII. Hagamos sólo preguntas pertinentes”

“IX. Evitemos los detalles superfluos y aburridos” (Así como también “dar el avión”. El autor no lo dice así; pero en palabras modernas es lo mismo)

“X. Hablemos con claridad”

“XI. Tengamos tolerancia y tacto. (…) Hay que tener delicadeza y aprender a discrepar sin hacernos desagradables y antipáticos”

“XII. El halago discreto”

“XIII. No formule dogmáticas afirmaciones de opinión”


8 LAS FORMAS DEL DISCURSO

Lectura: “En determinados casos se hace casi imperiosa la lectura de un discurso. Es en aquellas ocasiones en que un error del discurso puede alterar gravemente los conceptos expuestos por el orador”

Recitado: Los que “(...) han sido aprendidos de memoria, al pie de la letra, por el orador”

Improvisación: “(...) se improvisa tanto el fondo como la forma (…) Para poder improvisar un discurso hacen falta dos condiciones muy dispares: a) Tener una amplia preparación como orador. b) Estar tan apasionado por la emotividad o el sentimiento del momento, que no pueda resistir el impulso de levantarse para hablar”




“(...) poner una atención especial a los puntos siguientes:
• Duración (no debe abusar de la paciencia de sus oyentes)
• Tono (evite el tono doctoral y superior)
• Tacto (evite los asuntos o las alusiones que podrían ofender o herir a alguno de los asistentes)
• Matiz (evite las opiniones categóricas)”
• (Suspenso, ya que el autor es incapaz de seguir su propio consejo de no usar barbarismos) “(recuerde que debe acentuar los momentos más importantes del monólogo)”

“(...) ¿cómo debe ser el discurso?
He aquí a continuación una pauta:
• El orador debe subir a la tribuna acompañado de una simple hoja en la que lleve anotados los puntos principales de su parlamento
• Tales puntos señalarán los hitos más importantes que debe seguir su oración
• La forma del discurso, las palabras y frases, deberán abandonarse a la inspiración del momento
• La atención del orador quedará siempre entregada a su auditorio, para comulgar por entero con él, dejando que la palabra fluya suave y espontáneamente
• De este modo, conforme a la vibración, a la reacción que aprecie en los oyentes, prolongará o abreviará su exposición de cada punto del discurso
• Por último, interesa que la memoria desempeñe en el discurso un papel secundario, mientras que la inspiración y la fantasía pasen a ocupar el primer término”

Una técnica que mezcla el discurso leído, recitado e improvisado, es hacer apuntes con las ideas que nopueden fallar ni faltar, el resto es memoria e improvisación

El exordio o introducción y el epílogo deben ser breves siempre

El guión del orador no tiene protocolo fijo, cada quien hace señales, pone colores, subraya, etc. Siempre para ayudarle a recordar y no para distraerlo

Jugar con las manos en lugar de usarlas para dar fuerza a sus ideas, es algo que le resta credibilidad al orador


9 EL DESARROLLO DE LA CHARLA

“Es curioso observar que los jóvenes creen al empezar a darse cuenta de las cosas, no que empiezan justo a darse cuenta, sino que ya se han enterado por completo de ellas (...)
• Que conocen las cosas sobre las cuales apenas tienen la primera noticia elemental, mucho mejor que nadie
• Que la generación vieja que les precede en la vida, que ya está harta de vivir y de recibir experiencias de toda clase, está mucho menos enterada que ellos de cualquier tema, cuestión o problema
• Que su visión del mundo es ya perfecta y completa
• Que pueden enmendar la plana a cualquier idea anticuada por la sencilla razón de que, según ellos, todas las ideas son anticuadas y erróneas, excepto las suyas”

“Mas no todos los hombres se curan de esta primera enfermedad epidémica de la primera juventud. Hay muchos que conservan años y años esta enfermedad del <<anti>> o espíritu de contradicción. Pero la sociedad soporta mal a los atacados de este virus a perpetuidad”

“La primera y más radical característica del espíritu <<anti>> es que se considera así mismo muy importante e incluso más importante que los demás”

“La introducción: Es quizá la parte más decisiva del discurso. De ella depende el interés y atención que el auditorio preste al orador”

Si se debe leer, se aconseja:

• Eleve a menudo los ojos hacie el auditorio
• No dude en hacer pausas
• Hable lo más naturalmente posible modulando la voz, matizando el texto, rompiendo la monotonía por medio de la aceleración y el retardo, de forma que haga olvidar lo que está leyendo” (Yo diría más bien, hacer olvidar que usted está leyendo, porque si hacemos olvidar lo que estamos leyendo, no habremos dejado huella en el auditorio)
“Una buena técnica consiste en dejar de leer durante algunos instantes para hacer un comentario o citar una anécdota”

“Al empezar su discurso, le conviene hacer lo siguiente:
• Salvo que se trate de una conferencia o de una exposición, se verá obligado a hablar de pie
• Sitúese delante de la concurrencia
• No empiece inmediatamente a hablar. Aguarde un instante, para permitir que la atención de los oyentes se concentre
• Llene su vaso de agua y disponga las notas que lleva de forma adecuada. Esta pausa siempre calma al orador nervioso
• Antes de empezar a hablar, levante los ojos hacia la asistencia, mire calmosamente al auditorio y respire atentamente
• El breve tiempo perdido le servirá para neutralizar los efectos de la oposición”

“Es aconsejable al principio, como más adecuado, un tono de voz fuerte, lo cual no significa que deba gritarse. Al mismo tiempo que le dará la impresión de dominar la situación, el tono de voz fuerte le hará serntirse dueño de sí mismo”

“Sin embargo, si no tiene usted una voz fuerte, o si este modo de proceder le repugna, no fuerce su voz”

El autor vuelve a recordar que se debe hablar con sencillez y concisión

Si está hablando uno ante una sala, no hay que dejar la mirada fija en una persona, ni poner atención sólo a las primeras filas. Se debe ver al fondo y tratar de recorrer ida y vuelta a todo el auditorio

“Por el contrario, si se encuentra delante de un público restringido, (...) no mire nunca a los muros y a los muebles, sino siempre a una u otra persona en particular que esté sentada a su lado o enfrente de usted”

Si se necesita una pausa, el beber agua es un recurso perfecto

Si se va a contar una anécdota o chiste “(...) Que la historia sea larga, no importa”, pero el final debe ser breve

“(....) no se ría de sus propias gracias, ni comente sus propios chistes. Y si se le pide que haga otra charla, cambie el repertorio”

“Mas no caiga en la desproporción y cuente un número excesivo de historias o anécdotas”

“Las frases de la conclusión, las palabras finales son lo que los oyentes mejor retienen de un discurso”

“Consejo: Lo mismo que el preámbulo, el fin de un discurso debe ser breve”

Hay que decir frases que no dejen duda de que se ha terminado
Compartir:

CÓMO SER ORADOR (2/4)

Para ir a la parte 1, pica aquí

Para ir a la parte 3, pica aquí

4 LO QUE PROPORCIONA EL ÉXITO

Hay que entrenar la voz, no usar extremos altos ni bajos, sino intermedios para poder modular. De preferencia grabarnos para escucharnos y sobre la marcha corregir. Cuidar la respiración

Otro comercial del autor: Ir a clases de dicción

Me llama la atención de que el autor habla de tonos de voz como tenor, bajo, etc.; pero no dice que se use el diafragma para sacar la voz. En cambio sí censura el uso de la garganta para sacar la voz

Aconseja cambiar el timbre de voz durante el discurso si es que éste es desagradable. Un ejemplo de nuestros tiempos es Shakira, quien al hablar y al cantar tiene voces distintas

“(...) no debe descuidar lo siguiente:
• Imponga su voz. Es decir, sépala mantener durante todo el discurso, dándola la amplitud e intensidad necesaria
• Procure regular sus momentos de descanso. Descanse la voz, a fin de evitarle el agotamiento. Y hágalo de tal forma que no se resienta de la fatiga, si el discurso se prolonga
• (…) No abuse del tabaco”
(Yo digo, ni siquiera se te ocurra fumar, seas o no orador)

• (…) Desconfíe de la intemperie”
(Y cuéntaselo a quien más confianza le tengas) “El polvo y la humedad son perjudiciales para la voz, ya que se enquistan en las mucosas de la faringe y de la laringe. El frío también ejerce influencia sobre el tono de la voz”
Ayuda mucho a respirar bien saber leer esas cagaditas de mosca que están entre las letras y que según esto son signos de puntuación. El punto es para llenar los pulmones; punto y coma, así como dos puntos y puntos suspensivos son para llenar la mitad de los pulmones; la coma sirve para una inspiración rápida. Entre más se practique esto, se ejercite uno y se mantenga sano, la capacidad pulmonar aumentará. Además de que al escribir redactaremos mejor al entender las pausas necesarias

“Si comprende que le falla el aliento, siga estos consejos:
• Aprenda a respirar convenientemente
• Haga ejercicios gimnásticos; inspiración lenta por la nariz, retención del aliento, espiración también lenta por la boca
• Cuando hable marque las pausas. No es posible hablar sin hacer paradas. Y no tema a los silencios. Tema más a la recitación no interrumpida, porque no hay nada más monótono para aquellas personas que le escuchan
• Su espíritu, tanto como sus pulmones, necesitan estas interrupciones. ¿Que cuánto tiempo ha de permanecer callado? El mínimo, una inspiración y una espiración. El máximo, el tiempo necesario para desplazar la mirada por el auditorio en movimiento lento y circular”

“Nada es más cansado que soportar a un orador que se come las palabras y pronuncia mal. (…) una perfecta articulación proporciona el éxito infalible”
Defectos de pronunciación: El tartamudeo: “consiste en la dificultad de pronunciar un gran número de sílabas”; el balbuceo: “consiste en la duda ante la elección de las palabras, interrumpiendo el hilo del discurso”; y el farfulleo: “lo experimentan los oradores nerviosos”

Ante lo anterior aconseja:
“a) Moderar el ritmo de la voz
b) Pronunciar clara y distintamente y moderar la frase
c) Es muy eficaz la lectura en voz alta de textos escogidos
d) Da excelentes resultados, como ya dijimos, el aprendizaje de una respiración correcta”

Sobre los vicios de pronunciación propios de cada región, aconseja:

• Que registre su voz y la escuche atentamente
• Que haga un esfuerzo para hablar lentamente y apoyando las vocales
• Que vea a un profesor, tal vez a un médico o a un sicólogo, cuando el defecto sea el tartamudeo
• Para sus prácticas haga una selección de textos y lea cada día un trozo completo
• Lea el texto delante de un espejo, de pie, observando sus gestos, vigilando su expresión y el timbre de su voz
• Acomode el ritmo de sus palabras, con el contenido del texto”

“Tanto la lentitud como el exceso de velocidad deben desecharse en la oratoria”
“Para quien escucha, nada es más insoportable ni más fatigoso que sufrir a un orador que se expresa con un tono monótono”
Para contrarrestar lo anterior sugiere que se prosiga así:

• Haciendo pausas en los lugares adecuados
• Variando la velocidad con la cual se pronuncian las palabras
• Hablando unas veces en voz alta y otras en voz baja”

 
5 ANTE EL AUDITORIO

La voz adquiere más fuerza de expresión cuando la acompañan las comunicaciones no verbales: La expresión de la mirada, la expresión del rostro, el movimiento de los brazos y las manos, el movimiento del cuerpo. Claro, sin caer en la exageración, todo debe fluir naturalmente

“La figura juega también un importante papel en la oratoria. Un orador alto, bien plantado, tiene ya de antemano muchos tantos a su favor para captar el auditorio”
Mientras se habla se recomienda: Evitar permanecer inmóvil, desplazar un objeto, hacer algunos gestos para subrayar el texto

“El juntar las manos detrás de la espalda, el cruzar los brazos o el poner las manos en los bolsillos, son actitudes correctas, que pierden parte de su corrección si se abusa de ellas”
“Regla general: O bien las manos hacen gestos que estén destinados a ser vistos o deben permanecer completamente inmóviles”
Una vez más la recomendación de dominar el idioma

“El nerviosismo es el peor enemigo de la memoria”
Evitar vicios de dicción, extranjerismos, barbarismos, etc.

Todos los oradores, incluso los más experimentados, sienten nervios justo antes de subir al escenario

“Nadie debe hablar a su auditorio de un tema que no conozca mejor que sus oyentes, o por lo menos tan bien como el mejor de ellos”
Hay un tipo de orador corriente, y es audaz y atrevido, aquel que habla sin saber del tema y que sólo quiere la atención a toda costa. Sirven sólo cuando lo importante es la forma y no el contenido. Respecto a ellos, el autor dice: “Lo lamentable y curioso a la vez es que el aplomo que la vanidad da a estos sujetos es causa de que la forma de su discurso sea a veces sumamente brillante, aun cuando carezca por completo de contenido, o si lo tiene, sea enteramente erróneo”

6 IMPORTA ATRAER EL INTERÉS

Saber hablar significa tener algo que decir y decirlo en el momento oportuno

Hay que evitar:

• Evitar monologar sin cesar
• Hablar únicamente de aquello que le interesa a usted
• Olvidar aquello que verdaderamente interesa a los demás
• Hablar durante demasiado tiempo del mismo tema
• Dejarse llevar por la facilidad de palabra, hablando de no importa qué, por el mero placer de hablar
• Dar excesivos detalles, la mayor parte de las veces inútiles (…)
• Repetir varias veces las mismas historias o anécdotas a la misma persona
• Reír sus propias gracias”

“Una excesiva conversación es con frecuencia debida a nerviosismo o a sensación de inseguridad”
“(...) cuanto más habla sin cuidado una persona, tantos más errores de juicio y opinión va a cometer”
Recomendaciones:

• Comience una conversación sobre un tema que también conozcan los demás concurrentes
• Los temas naturales provocan fácilmente el diálogo y se apoyan siempre sobre hechos conocidos
• Excluya las palabras vanas y hable de hechos reales”

Evitar:

• Los temas que reclaman largos monólogos y que obliguen a hablar a un auditorio atento y silencioso (…)
• Las historias y anécdotas complicadas (…)
• Hablar de temas (…) si no está plenamente seguro de que domina la materia”

Una historia rápida y aparentemente sin gracia puede hacerse interesante y entretenida guardando en suspenso su resolución para dar detalles del nudo de la historia. El comediante suele contar chistes rápidos; pero alarga el nudo de éstos y acaba arrancando más carcajadas en el proceso que al cierre de su chiste. Su misión fue cumplida exitosamente. Este es un ejemplo de un buen oradores

Cuando una situación circunstancial nos altera inesperadamente, es preciso hacerle frente y no permitir que crezca el trastorno hasta bloquearnos. Debemos conocer qué actitud adoptar ante esa situación

“(...) deje usted que sea el otro quien no sepa dominarse. Sepa permanecer imperturbable”
La verdadera convicción basa su fuerza en el correcto razonamiento. Hay muchas personas que toman por verdad algo que no lo es, sólo por su emoción. Otras, porque les repiten tanto la mentira que se la creen. No debemos permitir que la repetición ni la emoción nos eviten aceptar o sostener una verdad si ésta se encuentra bien fundamentada en la razón
Compartir:

CÓMO SER ORADOR (1/4)

Para ir a la parte 2, pica aquí

Y ahora, un libro que complementa el de Grace


CÓMO SER ORADOR
JOSÉ REPOLLÉS
España, junio, 1972. Editorial Bruguera


INTRODUCCIÓN

“(...) <<Ha dicho un filósofo chino: “Los que son sabios casi nunca hablan, y los que hablan casi nunca son sabios”>>”
Aunque hay oradores natos, la oratoria se puede enseñar. Y los que ya nacen con esa habilidad, deben perfeccionarla porque “(...) como en todas las artes, nunca se llega al conocimiento absoluto, sino que siempre cabe el perfeccionamiento”
“(...) Un buen orador puede ser una persona taciturna, un hombre parco en palabras, pero capaz de emplearlas en forma consciente”
“No existen personas con poca capacidad. Lo que existen son capacidades mal conocidas y mal explotadas”
1 EL ARTE DE HABLAR

Un poco fuera de contexto; pero me pareció importante tomar nota de ello. Hace mención de que el problema del hombre para comprenderse radica en que es tanto el observado como el observador

Define al lenguaje como: “(...) la expresión del pensamiento por medio de palabras”

El autor deja en claro que una parte importantísima, y hasta vital, de la comunicación, es la expresión no verbal: Gestos, mímica, movimientos, etc.

“(...) Las palabras pueden estudiarse de estos dos modos:
a) Por medio de los diccionarios o trabajos similares.
b) Por medio de los escritos de los maestros de la literatura, en los que las palabras pueden estudiarse en su significado viviente”

“Se aconseja conocer la palabra en sí misma, y luego conectarla con sus sinónimos y aquellas otras voces con las que esté relacionada. Ello contribuye a la belleza y efectividad de la expresión”
“Herrick dice: <<La posesión de un extenso vocabulario significa libertad. Podemos adueñarnos de nuestro lenguaje si sabemos expresar clara y completamente nuestro pensamiento>>.”
“Lo esencial en la elección de los vocablos es la CLARIDAD. Las faltas opuestas a la claridad, son:
I. OSCURIDAD, o uso y colocación de las palabras de tal modo que sea difícil conocer su real significado.
II. EQUIVOCACIÓN, o uso y colocación de las palabras en forma que se les pueda dar una interpretación diferente.
III. AMBIGÜEDAD, o uso y colocación de las palabras de manera que sean susceptibles de expresar cosa distinta de la que quien habla o escribe se ha propuesto”

“Hay gentes que sienten la propensión deliberada o tienen la inconsciente inclinación a excederse en el número de palabras empleadas para manifestar su pensamiento.
Este defecto, llamado VERBOSIDAD, es el primero que ha de corregir un orador.
*Advertencia. - Téngase presente que por verbosidad no se entiende el hecho de dar una mayor extensión necesaria de lo expuesto, sino en agregar palabras innecesarias a lo que se expresa.
En el primer caso, las palabras agregadas constituyen un aumento de claridad. En el segundo caso, todo lo que agregamos sobra, pues con ello lo que pretendemos decir se embrolla y oscurece.
La verbosidad existe cuando al añadir más palabras ni se dicen más cosas ni se aclaran las que se dicen”

“En ciertas formas de composición (…) en las que el principal fin es instruir o informar con claridad, la fuerza es secundaria”
“(...) cuando el escritor o el orador se proponen imprimir e influir en la mente de los demás, se requieren la fuerza y el vigor”
“La FUERZA es necesaria para atraer la atención, para despertar el interés, para excitar el deseo y mover a la acción”
Darle prioridad a la claridad y luego a la fuerza

“Hay que suponer, mientras no se demuestre lo contrario, que la persona a quien hablamos (…) no desea perder tiempo oyéndonos más palabras de las necesarias”
“Poseer un vocabulario abundante importa mucho, pero antes urge que sepamos el valor de las palabras que utilizamos”
2 LOS ELEMENTOS DEL DISCURSO

Empieza a hablar de las figuras literarias para enriquecer el discurso. Favor de revisar mi especial de figuras y tropos literarios

Elementos del discurso para este autor: El orador, el tema y los oyentes; pero no existe discurso si no hay un enlace entre esos elementos

“(...) una cosa es hablar y otra distinta es tener elocuencia”
“Sólo quien consigue tener al auditorio subyugado a su palabra puede considerarse a sí mismo como verdadero orador”
Un orador debe cumplir estos cuatro propósitos, o mínimo uno de ellos. Persuadir (hacer que el auditorio se convenza de que las ideas suyas son las acertadas), instruir (dar nuevos conocimientos a aquellos que le escuchen y que los ignoran), conmover (llegar con su palabra hasta los sentimientos más recónditos y hondos de los oyentes y estremecer su espíritu), divertir (infundir alegría, satisfacción, placer en el auditorio)

Formas del discurso
“(...) argumentar es construir lógicamente una estructura que sirva para sostener una aserción determinada; argumentar no es afirmar, sino razonar adecuadamente para que cualquier afirmación pueda después sostenerse sobre bases firmes”
También menciona la forma clásica en la que se divide el discurso argumentativo. Ver mi entrada referente al respecto, ya que este autor no profundiza en el tema por considerar este arreglo pedante


3 PARA CAPTAR AL AUDITORIO

“Todo aquel que se proponga capacitarse para hablar en público, deberá reunir las condiciones básicas siguientes:
• Estar seguro de sí mismo
• Aprender a leer y leer para saber
• Saber escuchar y aprender a retener
• Apoderarse del auditorio”

“Cuando usted habla, su personalidad se vierte al exterior (…) será la causa por la cual usted se expresará de una forma y no de otra”

“(...) hay dos puntos esenciales para ser un buen orador:
• Tener confianza en sí mismo
• Interesarse por la materia a tratar”

Lo anterior “(...) supone una persona que:
A) No dude de sí misa
B) Considere que cada uno tiene su lugar en el mundo
C) Se interese apasionadamente por algún aspecto de la vida”

Este autor lo mejor que puede ofrecer a los tímidos es ir al psicólogo... bah

Para los demás, el autor hace promoción de los “clubs de maestros de ceremonias”. En ambos casos, un comercialote

“(...) el orador que declara haber llegado al final de su discurso y, sin embargo, prosigue, fastidia a todo el mundo”

Clases de elocuencia: Didáctica, emotiva, política, religiosa y forense. De ésta última, el autor dice que es la mejor definida... pero no la defina, sólo dice que se deriva del ejercicio de la abogacía

“(...) si usted es una persona agradable en circunstancias normales, seguirá siéndolo en circunstancias anormales”

Los diferentes caracteres clasificados por J. Tarse

• El agresivo. Que se comportará de modo autoritario y tal vez le sumergirá en un flujo de palabras, evidentemente definitivas
• El insinuante. Que le envolverá en sus frases a manera de serpiente, que se enrosca alrededor de su víctima
• El conciliatorio. Que arruinará cualquier intento de conversación seria, respondiendo afirmativamente <<sí, sí>>, a todo cuanto proponga, pero que, en realidad, se os está escapando entre los dedos
• El silencioso, que se negará a cualquier discusión, desinteresándose de la conversación. Este tipo le hará pasar momentos fastidiosos y desagradables
• El dialéctico, que razonará tan bien y con tal precisión, que no sabrá usted dónde se encuentra y quedará en ridículo”

El autor recomienda permanecer:

• Calmado y firme delante del agresivo
• Paciente y concreto delante del insinuante
• Obstinado ante el silencioso
• Constructivo delante del conciliatorio
• Preciso y sereno ante el dialéctico”

Está de más mencionar que esto es sólo una gota de agua en el inmenso mar de caracteres humanos

Una buena forma de adquirir experiencias es mediante la lectura; pero el autor recalca que una cosa es leer y otra saber leer. Su explicación es muy rebuscada, la haré más simple: Leer es pasar las letras una detrás de otra; saber leer es entender lo que dicen estas letras

Otro método es escuchar, del cual se hace también la mención de que una cosa es escuchar y otra saber escuchar... con las mismas definiciones del anterior adaptadas ahora al sonido

También aconseja ejercitar la memoria. Vean mi especial de súper memoria

“Los hombres y mujeres de éxito son los que poseen el elemento de la confianza en sí mismos en su grado máximo”
Compartir:

Conversar y convencer (6 de 6)

Para ir a la parte 5, pica aquí

17 PROBLEMAS DE CONVERSACIÓN

Estas son preguntas recurrentes que le han hecho a la autora cuando ha dado clases

“1. <<Me dicen que soy un “escapista”. ¿Es esto bueno o malo?>>
Ser un <<escapista>> es huir de la realidad o los problemas, negándose a mirar la vida cara a cara y creando un mundo irreal propio. (…) Mientras sepamos que nos evadimos y podemos volver a la realidad a nuestro antojo, una breve evasión no puede hacernos daño. (…) Huir constantemente es cobardía. Huir de cuando en cuando es necesario”

“2. <<¿Qué puedo hacer cuando vacilo en las palabras al referir una historia?>>
Necesitáis una mejor memoria, o una mayor concentración, un vocabulario más vasto, o una mayor práctica”

“3. <<¿Cómo puedo interrumpir un monólogo que sigue y sigue...?>>
No demostréis vuestra irritación. (…) probad levantando la mano” (En mi experiencia personal, hay personas que ni así dejan de hablar, y es porque su afán no es llamar la atención, sino humillar. Lo mejor es cortar de tajo e irse inmediatamente argumentando una urgencia)

“4. <<¿Qué puedo hacer para romper una pausa en la conversación?>>
No os preocupéis demasiado si se produce una breve pausa en la conversación. (…) Mientras escuchéis, recordad que os estáis preparando para vuestro turno” (Así que si el silencio se prolonga demasiado, usa esta oportunidad para hablar lo que tenías preparado)

“5. <<¿Qué puedo hacer cuando alguien, aburrido, desarrolla un tópico que no me interesa?>>
(…) Ampliad vuestros horizontes (…) ¡Tiene muchas maneras, una persona, de evitar el aburrimiento, si no está centrada en sí misma!” (O en su defecto, te sive para tener material para odiar más la materia)

“6. <<¿No seré juzgado necio si me limito a escuchar?>>
Depende enteramente de cómo escuchéis. (…) Si escucháis activamente, no. Una atención activa, viva, es siempre un halago para el orador”

“7. <<Si dos o tres personajes de un grupo están hablando de algo “mundano” que no interesa a los demás, ¿debo limitarme a escuchar o debo cambiar la conversación hacia algo que los primeros puedan creer menos brillante, pero en lo que todos pueden participar?>>
Esta pregunta reconoce (implica), que la conversación será menos brillante. (…) no tratéis de anular un espectáculo con otro de segunda clase”

“8. <<Cuando varias amistades mías, masculinas, incluyendo a mi marido, hablan principalmente de negocios, ¿cómo puedo parecer interesante sin intervenir en el asunto?>>”
(La autora dice que no se debe permitir en una conversación que alguien quede excluido todo el tiempo, y además) “(...) puede usted crearse una reputación de persona inteligente, comprensiva y simpatizante, mediante una cautelosa atención”

“9. <<¿Cómo puedo iniciar una conversación con sólo algunas observaciones sobre el tiempo?>>
Aquí es donde la imaginación y la <<asociación de ideas>>, os colocan en una buena posición” (Una simple palabra puede iniciar el tema nuevo y así ir encadenando la plática)

“10. <<¿Qué puedo hacer cuando estoy tratando de encontrar un interés común con alguien, y a cada tentativa me cierra la puerta de golpe, o con una breve respuesta?>>
A la persona que da la respuesta breve y seca, indudablemente le pasa algo. (…) La única manera de enfrentarse con un tipo de esta especie es aceptarlo como una especie de reto. (…) Vuestro problema está en hacerles sentir que sus puntos de vista os interesan. Hay que darle golpecitos a su ego y se animará” (Yo lo mandaría al diablo, además de que del otro lado es molesto que te quieran sacar plática a huevo... pero, bueno... cada quien)

“11. <<¿Cómo puedo controlar mis palabras cuando estoy enojada?>>
(…) Muestra que carecéis de disciplina, control y madurez emotiva. (…) haced un profundo suspiro antes de que se os escape una palabra (…) El oxígeno en los pulmones cambia mucho las ideas. ¿Por qué hacer una escena si tenéis la razón?”

“12. <<¿Por qué debemos evitar hablar de nosotros mismos en la conversación?>>”
(La autora no responde a esta pregunta, sólo divaga sobre la importancia de interesarse en los demás. Yo digo que es porque si realmente eres interesante, la misma gente te pedirá que hables de ti)

“13. <<¿Cómo puedo tener ideas verdaderamente originales de que hablar?>>
En primer lugar, desarrollad vuestra vista y vuestra facultad de observación. Aseguraos de que no veis únicamente la superficie de las cosas, sino su profunidad. (…) No os toméis demasiado en serio. Aprended a relajaros y soñad un poco despiertos. (…) Haced diferentes cosas y haced la misma de maneras diferentes”

“14. <<¿Cómo puedo desarrollar mi facultad de concentración>>
Esto requiere trabajo y una práctica constante” (Disciplina e interés, sobre todo)

“15. <<Cuando estoy hablando o escuchando, prefiero no mirar a nadie directamente. ¿Es esto descortés?>>
Estáis perdiendo uno de los mejores medios de atraer y captar la atención. (…) No necesitáis mirar cara a cara; no hay que tener los ojos fijos en nadie. Pero aprended el valor de establecer el contacto visual hablando y escuchando”

“16. <<Es fácil decir: habla con entusiasmo, con énfasis y sentimiento. Pese a que me encantaría hacerlo, tengo una personalidad retraída, tímida y no puedo cambiar en una noche hasta la efervescencia. ¿Cómo transformar mi personalidad?>>”
(La gente se encasilla en que tiene ya una personalidad; pero dice la autora que las personalidades se van forjando todo el tiempo, nunca están completas o terminadas, ya que cada experiencia nos cambia, así pues, sugiere tener diversas experiencias nuevas para mejorar nuestro autoestima)

“17. <<¿Cómo puedo saber cuándo dar por terminada una conversación?>>
(…) Terminar una conversación cuando el interés empieza a decaer, cuando las miradas empiezan a divagar”

“18. <<¿Cómo puedo conseguir que mis huéspedes se marchen?>>”
(Se refiere a aquellos que nunca terminan de despedirse; pero tampoco se quedan al 100%. La autora sugiere no perder la compostura y dar indirectas, a ver cuándo las captan)

“19. <<¿Está permitido entablar conversación con un desconocido con quien comparto una mesa o un asiento en el tren?>>
Desde luego, si tenéis algo que valga la pena de ser dicho. (…) conservad un tono impersonal”

“20. <<¿Qué diferencia hay entre hacer preguntas y demostrar interés por una persona haciéndole preguntas?>>
Es correcto hacer algunas preguntas personale, pero no preguntas indiscretas. (…) Variad vuestras preguntas a fin de que no sean todas personales”

“21. <<¿Cómo puedo contestar preguntas indiscretas sin parecer descortés?>>
No os entreguéis a la mordacidad ni al sarcasmo. La mordacidad es estúpida y no hace más que indisponer a los demás, en lugar de divertirles. El sarcasmo no consigue más que haceros vulnerable. (…) No llaméis la atención sobre vuestros puntos flacos. (…) Podéis también eludir la pregunta o rechazarla con exageración pero si exageráis, no vaciléis en contarle una mentira. (…) Conservad vuestro tono y vuestra expresión agradable”

“22. <<Si mi conversación es amena e interesante, pero algunas veces sostenida en tono agudo y áspero, ¿en qué forma afecta a mis oyentes?>>
Desagradablemente. Una voz agradable, con una clara pronunciación, es de lo más importante. (…) Pronunciad cada palabra con cuidado y observad vuestro tono e inflexión. Practicad la respiración por el diafragma”

“23. <<¿Cómo debo hablar a gente sensible que se está siempre quejando de su salud y sus problemas?>>
Debéis tener tacto, paciencia y recursos en abundancia. (…) No permitáis que se os tome como paño de lágrimas de problemas ajenos”

“24. <<¿Por qué me es fácil hablar con una persona y se me traba la lengua en grupo?>>
Esta frecuente lamentación es, en gran parte, debido a la falta de práctica. (…) Dirigíos a una sola persona a la vez y antes de qu eso deis cuenta seréis capaces de hablar con todo el grupo”

“25. <<Cuando cometo un error gramatical, o pronuncio equivocadamente una palabra y alguien me corrige, ¿qué debo hacer?>>
Una persona de buen gusto no debe nunca corregir a nadie durante una conversación. (…) Sonreíd, dadle las gracias”

“26. <<¿Qué debo hacer cuando una persona, a la que acabo de ser presentado, inicia inmediatamente una discusión seria?>>
Poneos en el mismo tono que la otra persona y responded a la actitud que delata”

“27. <<¿Es considerado correcto evocar recuerdos, en una conversación sostenida con un amigo, después de haber pasado revista a los acontecimientos y noticias del día?>>
Sí, si los acontecimientos pretéritos conservan un nostálgico interés para los dos y no hay una tercera persona que queda al margen”

“28. <<¿Cómo hacer intervenir a una persona en la conversación, cuando está visiblemente al margen de ella?
(…) Lo más importante es establecer el contacto visual con ella. Miradla de forma que sepa que la veis”

“29. <<Soy sarcástico sin querer. ¿Cómo evitarlo?>>
Averiguad las causas; generalmente, son la inseguridad y el temor. Esperáis un ataque y veis el ataque donde no existe, (…) sustituidlo por la ironía”

“30. <<¿Qué tópicos ligeros de conversación pueden ser empleados durante un baile?>>
Los mismos que en una reunión, una cena, o en otros sitios. Si tenéis conversación en unas ocasiones, la tendréis en otra”

“31. <<¿Cómo puedo llevar una vida interesante y con alicientes después de los cuarenta años?>>
Lo primero que debéis hacer es dejar de pensar en vuestra edad. (…) Hay gente que ha nacido con sesenta y cinco años. Otros no los alcanzarán nunca mentalmente, y esto es lo que cuenta. (…) Hacer alguna tontería de vez en cuando es bueno para vosotros. No tenéis necesidad de ir a otra parte para empezar de nuevo a vivir. Si no sois capaces de conseguirlo donde residís no lo conseguiréis en ningún lugar. En otros sitios sólo encontraréis lo que llevéis vosotros”


18 ¿QUÉ CONVERSACIÓN TENÉIS?

“(...) Asignad un valor de cuatro puntos a casa <<sí>> y aspirad a un total de 88 a 100 puntos” (Sinceros, que los estoy viendo)

“He aquí las preguntas:
1. ¿Os es fácil empezar una conversación?
2. ¿Sabéis cómo hacer preguntas efectivas?
3. ¿Es vuestra voz agradable y clara, no opaca ni demasiado fuerte?
4. ¿Contribuye favorablemente vuestra expresión facial a vuestra conversación?
5. ¿Podéis hablar de temas ajenos a vosotros y a vuestros problemas?
6. ¿Evitáis <<hablar del oficio>>, durante una reunión social, así como sumiros en el silencio?
7. ¿Tenéis un régimen de lectura bien equilibrado?
8. ¿Os es indiferente una pausa en la conversación?
9. ¿Podéis tratar temas sujetos a controversia sin discusiones acaloradas?
10. ¿Os sentís interesadas por las gente y la vida que os rodea?
11. ¿Escucháis sin interrumpir?
12. ¿Os presta la gente atención y os dirige sus observaciones?
13. ¿Crece constantemente vuestro vocabulario?
14. ¿Evitáis hacer uso del argot, palabras vulgares y clichés?
15. ¿Encontráis fácilmente las palabras para expresaros?
16. ¿Evitáis decir cosas que más tarde podéis lamentar?
17. ¿Sois capaces de narrar bien una historia?
18. ¿Os es la charla social fácilmente asequible?
19. ¿Evitáis exagerar?
20. ¿Os es fácil recordar nombres?
21. ¿Sabéis cómo incluir a todo el mundo en una conversación cuando habláis?
22. ¿Sois rápido en descubrir lo que interesa a los demás?
23. ¿Podéis hablar con quien sea, independientemente de su edad o posición?
24. ¿Os entiende bien la gente por teléfono?
25. ¿Pensáis, de antemano, en la conversación como una diversión agradable?”

“La conversación tiene un propósito. Por consiguiente, si hablamos sin una finalidad, sin objetivo ni propósito en la mente, no hemos recogido el reto”
Compartir:

Conversar y convencer (5 de 6)

Para ir a la parte 4, pica aquí

Para ir a la parte 6, pica aquí

13 LA AGUDEZA

“La agudeza es una respuesta ingeniosa y viva, pero siempre de buen gusto, una respuesta al ingenio de otro, una devolución de ingenio a ingenio”

“Mucha gente confunde la vulgaridad, o el habla popular con la agudeza (…) Una buena salida no hará más que aumentar vuestra reputación, pero los vulgarismos, a menudo, son un estigma”

Un ejemplo de lo anterior. Cuando confiscaron un edificio al clero en Jalisco, el nuevo dueño, invitó al obispo. Cuando el nuevo dueño recibió al obispo, le recibió con la fórmular de cortesía “pase, está en su casa”. El obispo le contestó: “era”. Eso es agudeza. Imaginemos qué hubiera sido si en lugar de eso hubiera contestado “chale cabrón, te mamas, la neta”. De la boca sale lo que tenemos en la cabeza, y si tenemos pura mierda, eso saldrá de la boca

Aconseja la autora no usar clichés ni palabras o frases pasadas de moda

“Hay quien confunde también la agudeza con la respuesta mordaz” (La autora dice que si una conversación es un juego de tenis, la mordacidad viene a ser “como si cada jugador tuviese un montón de pelotas que lanzase una tras otra sin correlación”)

“La mordacidad tiende más a irritar que a divertir. Es un constante alejamiento de la conversación amena, ya que ésta nunca adopta un tono serio ni da seriedad al grupo. (…) La única razón de la vida del mordaz es hacer reír a toda costa. (…) la mordacidad crónica brota de una falsa idea del humorismo. (…) La única defensa contra el mordaz, es ignorarle”


14 PARA HABLAR POR TELÉFONO

Aunque la tecnología ha avanzado mucho desde que salió el libro, aún son útiles ciertas reglas (la gran mayoría de cortesía y educación) que a continuación transcribo

“(...) Si habláis con alguien por primera vez por teléfono, vuestra voz será lo único que tendrá para juzgaros. Por ella formará una imagen vuestra. En nosotros está la facultad de conseguir que esta imagen sea favorable”

“El primer requisito del encanto telefónico, es una voz amable”

Hacer gestos como si la otra persona estuviera frente a nosotros, ayuda a darle fuerza y el tono correcto a lo que decimos

“(...) No olvidéis que siempre queda tiempo de ser amable, por muy ocupado que estéis”

La pronunciación, gesticulación y articulación de los sonidos son más importantes, ya que no nos ven los labios para leer lo que queremos decir, por lo tanto hablar siemmpre claro (y por favor, no tapes el micrófono, háblale al micrófono y no al auricular)

Con la telefonía móvil las conversaciones son más versátiles y flexibles; pero sigue siendo una cuestión de respeto el no monopolizar el tiempo de la otra personal


15 LA CONVERSACIÓN COMO CUALIDAD COMERCIAL

“La conversación puede hacer negocios por vuestra cuenta” (Esto es cierto. Se debe platicar por el placer de hacerlo, y del devenir de la plática habrá oportunidad de hablar del producto, sin dejar nada contundente, sólo despertar la curiosidad. Si la persona se interesa, platicamos del producto. Si realmente se interesa, se le ofrece, si lo quiere y lo necesita, lo comprará; pero ya no llegamos ofreciendo el producto directamente. Hay que usar la plática para que la gente comopre por impulso. Evidentemente es más fácil decirlo que hacerlo, y este capítulo puede dar pie a un libro completo; pero una persona como yo, socialmente discapacitado al grado de ser casi autista, es el menos indicado para escribirlo. Si encuentro algo del tema quizá lo ponga en este blog)

“No tratéis de exhibir todo lo que sabéis”

“En la conversación de negocios, como en la social, lo esencial es un vasto repertorio de intereses”

“(...) La persona verdaderamente importante, tiene tiempo para escuchar a los otros” (Por eso ser breves e ir al grano, este tipo de personas suelen dar citas para exclusivamente hablar de negocios, no divaguemos)

En los negocios, como en todas las ciencias sociales, no existe eso de que “los hechos son los hechos”. Un mismo evento puede verse desde distintas perspectivas, y hay que estar abierto a más de una interpretación

“Cuanto más alto subáis en la escala profesional o comercial, mayor importancia adquiere la conversación”


16 PROBAD VUESTRA PERSONALIDAD

“(...) Una atrayente personalidad inspira confianza y despierta interés”

“Aprended a ser sinceros con vosotros mismos, sobre vosotros mismos”

“La primera aparición, la impresión inicial, tiene un importantísimo efecto sobre el éxito en la conversación. (…) Es muy importante que lo hagáis con seguridad y parezcáis tranquilos y confiados, conscientes de que los demás se interesan por cuanto os rodea”

La autora habla de la expresión facial y corporal. Físicamente no debemos apocarnos ni tampoco ser pedantes. El rostro igual. Recuerdo a un comentarista de boxeo que no importaba lo que dijera, siempre tenía la cara de estar oliendo mierda. Su presencia era molesta por eso. Su voz, siempre regañona e imperativa, era molesta. Cuando intentó cambiar su rostro y trató de sonreír, se vio falso y forzado. Como ciertas actrices que tienen sonrisa artificial y se nota que no son sinceras, y cuando lo son, su sonrisa artificial es la que sale, y no se les cree. Hay que cuidar ser naturales al sonreír, no ser apocados ni pedantes

“(...) Un poco de desorden en la vida, de cuando en cuando, os es conveniente”

“Crearos nuevos amigos. (…) Ningún nuevo amigo puede ocupar el sitio de uno antiguo. (…) Pero que el círculo de vuestras amistades no sea rígido. (…) Estad dispuestos a compartir las nuevas amistades, como las viejas, con los demás”

“(...) No tratéis nunca de impresionar a la gente por vuestra manera de recibir”

“No os sintáis decepcionados si no recibís respuesta. Sólo podéis entregaros a vuestras amistades si no esperáis dividendos de vuestra acción”
Compartir:

Conversar y convencer (4 de 6)

Para ir a la parte 3, pica aquí

Para ir a la parte 5, pica aquí

10 ESCUCHAD... SINCERAMENTE

“(...) Es mucho más difícil escuchar como se debe, que hablar”

“No hay conversación que pueda ser sostenida donde no se ha establecido contacto mental”

“Hay gente que fracasa en su papel de oyente debido a su cobardía mental. Tienen miedo de oír nuevas opiniones”

“(...) No hay conversación que pueda sobrevivir por mucho tiempo sin entusiasmo, pero una dosis excesiva puede estropear el aroma. (…) os sentís tan enamorados de vuestras ideas que no tenéis tiempo de escuchar las de los demás”

Hay momentos en los que el silencio es aceptable. “(...) Es necesario dar tiempo a la respiración mental”, sobre todo durante una conversación profunda

Hay dos tipos de silencios negativos. El de aquel que no habla porque está aburrido o en desacuerdo y no pueden rebatir; el otro es el de aquellos que no hablan porque tienen el cerebro vacío

“(...) Que vuestro rostro, vuestros ojos y todo vuestro cuerpo den pruebas de atención”

“Escuchar es una de las maneras de aprender”

El silencio del oyente le permite meditar, captar información, y pensar bien sus palabras antes de hablar

“(...) La persona que practica el control de su palabra posee una cualidad que causa impresión. Todo el mundo quiere hablar y mucha gente habla demasiado”


11 ¡QUISIERA NO HABER DICHO ESTO!


“(...) Una vez dichas,” (las palabras de las que nos arrepentimos) “no pueden ser ya borradas. Las excusas y el perdón pueden suavizarlas, pero no anular las palabras pronunciadas”

“(...) cualquier tema puede, en determinadas circunstancias, convertirse en embarazoso. Pensad siempre, pues, en el peligro que corréis con vuestras observaciones personales. (…) El momento del tacto empieza antes de hablar, no después”

“(...) No hay necesidad de ser rudo para ser franco, como no hay necesidad de mentir para tener tacto”, (el tacto es) “más una cuestión de corazón que de cerebro”

“Las personas de limitados intereses, y cuyo conocimiento de la gente es superficial, generalmente carece de sensibilidad”

Muchos se enorgullecen de ser distraídos, algunos quieren hacerse los graciosos y acaban cayendo mal; pero hay otros que dicen tener una mente saturada. “(...) una mente tan ocupada que no tiene espacio para las ideas o intereses de los demás debe ser parcialmente vaciada, antes de llevarla a la compañía de otras mentes”

“La verdadera base de la distracción es la falta de orden mental”

“(...) Para ser una persona completa es necesario tener pleno dominio de nuestra mente”

“En la conversación, el distraído es verdaderamente desastroso. Es responsable de interrupciones, respuestas inadecuadas, abruptos cambios de tema y preguntas indiscretas”

El traductor de esta edición, Manuel Bosch Barret, hizo esta nota al pie: “El traductor, que adolece de este defecto de olvidar los nombres, suele preguntar: “Perdone, ahora no recuerdo su nombre...”, y cuando el otro dice: “Pérez”, exclama: “No, Pérez ya lo sabía, su nombre de pila...” Y cuando dice: “José” exclama: “¡Ah, sí, perdone!” Inútil decir que si el otro dice primero “José”, lo que no se recordaba era Pérez””

“(...) un fanático no pertenece nunca a un círculo donde se practique la conversación”

Ante la falta de tacto o las preguntas incómodas, tomar todo con humor. Es la mejor arma para evadir estos problemas. Si no funciona, retirarse inmediatamente y con cortesía de la plática

La autora cita a Voltaire “<<Desapruebo lo que decís, pero defenderé hasta la muerte vuestro derecho a decirlo>>”, y lo usa para decir que esto no aplicará nunca para los chismes



12 CONVERSACIÓN LIGERA


Se refiere a las charlas que no tocan temas serios. Mucha gente rehuye de ellos porque los considera frívolos o indignos; peo son totalmente válidos, y a veces hasta divertidos

“No hay que confundir la charla con la mezquindad, como la chismografía de vecindario, temas personales y necias trivialidades”

“(...) ¡No tratéis de causar impresión con vuestra charla! No creáis que tenéis que mostraros erudito, serio o intelectual, cada vez que abrís la boca. Mostraos natural, tened gracia y seréis divertido; y todo el mundo pasará un buen rato”

“Al referir un cuento cercioraros bien de que no empezáis una historia que no podréis terminar”

“No es indispensable dar todos los detalles con tal de que recordéis el tema general de la historia”

“Una buena historia no debe alargarse demasiado. Debe estar despojada de detalles secundarios y enojosos apartes. Las mejores historias son las más breves”

“(...) El éxito de una historia larga depende de la manera de contarla”
Compartir:

Si te gusta lo que hago puedes donar

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Aquí puedes comprar mis libros

Archivo del blog